Palabras pronunciadas en la presentación del libro del que es coautora «José Hernández Arocha, vida de un tinerfeño entre los Últimos de Filipinas»…»
A cargo de María Candelaria Hernández Arrocha
Sede de la Tertulia Amigos del 25 de julio, 25 de junio de 2026.
Buenas tardes.
Gracias a todos por acompañarnos hoy en la presentación de este libro.
Antes de comenzar, quiero pedir disculpas porque voy a leer estas palabras. Hoy es un día muy importante para mí y puede que la emoción me traicione un poco.
Este libro nació de una promesa que le hice a mi padre el día que falleció. Durante muchos años lo escuché hablar de su padre, uno de los héroes de Baler. Siempre vi la ilusión que tenía por mantener viva su memoria y porque se conociera quién había sido realmente aquel hombre, más allá de la historia que todos conocemos.
Con el paso del tiempo comprendí que todavía había muchas preguntas sin respuesta. Se había escrito mucho sobre los últimos de Filipinas, pero muy poco sobre la vida de mi abuelo. Había datos incompletos, errores y muchos aspectos de su historia que seguían siendo desconocidos. Por eso decidí investigar.
Fueron años de búsqueda en archivos militares, registros civiles, archivos eclesiásticos, notarías y cualquier otro lugar donde pudiera encontrar algún documento relacionado con él. Quería reconstruir su historia con rigor, apoyándome siempre en documentos reales y en datos contrastados.
No fue un camino fácil. Hubo momentos de mucha ilusión y también de mucho desánimo. En ocasiones aparecía un documento que me llenaba de alegría porque respondía a una pregunta que llevaba años haciéndome. Otras veces, después de muchas horas de búsqueda, volvía a casa sin ninguna respuesta. Pero cada pequeño hallazgo me daba fuerzas para seguir adelante, porque sentía que estaba un paso más cerca de conocer la verdadera historia de mi abuelo.
Quería saber quién fue realmente mi abuelo. Quería conocer su procedencia, su vida y su historia. No quería que fuera recordado únicamente como uno de los héroes de Baler. Detrás de aquel soldado había una persona, un hijo, un esposo, un padre y un hombre humilde que también tenía una historia que merecía ser contada.
Ese trabajo, que comenzó siendo una promesa personal, terminó convirtiéndose en este libro.
Hoy puedo decir que cualquier persona que quiera conocer quién fue José Hernández Arocha podrá hacerlo. Podrá descubrir de dónde venía, cómo fue su vida y conocer, con documentos y hechos reales, la historia de un hombre que merece ser recordado.
Mi mayor deseo es que, cuando alguien cierre este libro, no recuerde solamente al héroe de Baler, sino también al hombre que hubo detrás del uniforme. Ese ha sido siempre el verdadero propósito de esta obra.
Este libro no se ha escrito por dinero ni por prestigio. Tampoco para buscar ningún reconocimiento. Se ha hecho con la misma humildad con la que vivió mi abuelo y con el único deseo de recuperar su memoria, honrar su vida y dejar su historia para las generaciones futuras. Si dentro de muchos años alguien abre este libro y descubre quién fue realmente José Hernández Arocha, sentiré que todo este esfuerzo habrá merecido la pena.
Quiero expresar también mi agradecimiento a Miguel Ángel. Él ya ha contado cómo nos conocimos, pero no quiero dejar pasar esta oportunidad sin dedicarle unas palabras. Durante todos estos años me ha demostrado que es una persona leal, fiel y de una enorme calidad humana. Desde el primer momento hizo suyo este proyecto y mi sueño terminó convirtiéndose también en el suyo. Ha estado a mi lado en cada dificultad, animándome cuando parecía imposible seguir adelante, compartiendo conmigo las alegrías de cada descubrimiento y ayudándome a superar los momentos más difíciles.
Sin su ayuda, sus conocimientos, su tiempo y su confianza, este libro nunca habría llegado hasta aquí. Por eso, además de mi compañero en esta aventura, siempre ocupará un lugar muy especial en mi vida.
Quiero agradecer igualmente a don Emilio el honor que nos ha hecho al escribir el prólogo de esta obra y la generosidad con la que ha acogido este proyecto.
También quiero dar las gracias a mi nieta, Yesenia, por su cariño, por su apoyo constante y por estar siempre a mi lado. Gracias por acompañarme durante este camino, por creer en mí y por compartir conmigo la ilusión de ver cumplido este sueño.
Antes de terminar, me gustaría aclarar una pequeña duda que algunas personas me han comentado. El apellido Arocha que aparece en la portada es el de mi abuelo, el protagonista de este libro, por parte de padre. En cambio, el apellido que yo llevo, Arrocha, con dos erres, procede de mi familia materna, concretamente de mi abuelo materno, natural de Lanzarote. No se trata de un error de la editorial ni de una forma de dar más importancia a un apellido. Simplemente son dos apellidos distintos que forman parte de mi familia.
Hoy, al tener este libro entre mis manos, veo mucho más que unas páginas encuadernadas. Veo años de búsqueda, de esfuerzo, de ilusión y también de muchos momentos difíciles. Veo una promesa que un día le hice desde el corazón a mi padre y que hoy, por fin, puedo decir que está cumplida.
Pero, sobre todo, siento una enorme tranquilidad. La tranquilidad de saber que he hecho todo lo que estaba en mi mano para devolverle a mi abuelo una parte de la historia que merecía.
Porque este libro ya existe.
Porque la promesa que un día le hice a mi padre está cumplida.
Porque, a partir de hoy, cualquier persona que quiera saber quién fue realmente José Hernández Arocha podrá conocer su procedencia, su vida y su historia. Y porque su nombre quedará para siempre escrito, no solo como uno de los héroes de Baler, sino también como el hombre que fue.
Papá… Lo conseguí.
Muchas gracias.
- – – – – – – – – – – – – – –