Alguien tiene que ser el primero
Autor: Juan Manuel Valladares Expósito
Comunicación en Radio Muelle el 9 de abril de 2026
Aunque tomemos la historia por la fecha que nos venga en gana no podremos eludir, si hay rigor en el trabajo, que tendremos que tener algún conocimiento de donde estuvo el origen de las personas que en ella aparecen como protagonistas principales o de aquellas que se van presentando a lo largo de la investigación.
Esto de buscar orígenes de seres humanos o deidades en las mas remotas historias es un ímprobo trabajo de genealogistas de familias, y que algunos en otros casos también dedican a los orígenes de las divinidades. Lo cierto es que para este último caso se dan circunstancias tan curiosas que estudiosos serios de determinadas culturas se las ven y se las desean para poder dar carta de naturaleza a seres divinos o personas que se han popularizado a través de los siglos con abundantes seguidores, y en estos tiempos modernos algunos aguafiestas dan por cierto que el personaje solo es un ente mitológico y que nada hay de cierto en su existencia. Y a ver quien te devuelve ahora las grandes ofrendas que se le hicieron en pasados siglos… y en algún momento presente. Y no pongo ejemplos para no acabar como un Salman Rushdie cualquiera.
Busquemos entonces, con los pies en la tierra, algunas noticias para seres de carne y hueso que vivieron en nuestra Canarias del alma desde los siglos iniciales de su incorporación a la cultura europea.
Empecemos por un apellido que nos ha dado grandes figuras a lo largo de la historia: Clavijo.
Nos valdremos una vez mas de la obra Diccionario de Conquistadores (2003) de la mano del señor Cebrián Latasa.
Así sabemos que un Juan Clavijo, conocido como “el Viejo”, fue natural de Sevilla (damos por bueno que así fuera, pues en alguna obra de autor canario moderno hemos podido ver corregido el origen de algunos conquistadores). En la obra del señor Cebrián Latasa nuestro Clavijo ya aparece en Tenerife probablemente en el año 1500, y con nacimiento sobre 1478, aunque no figura en lista alguna como conquistador en esta isla. El señor Cebrián Latasa lo cita como persona de la confianza del Adelantado Fernández de Lugo, al que parece llevar sus cuentas financieras. En noticias sobre su vida veremos que supo escoger sus relaciones de amistad y familia.
Se estableció inicialmente en San Cristóbal de la Laguna, aunque pronto pasó a la zona de Garachico y El Tanque. Esta última ubicación se corresponde con la época en que está casado con con María de Ponte, hija natural del genovés Cristóbal de Ponte y la guanche Juana Gutiérrez.
En Datas de Tenerife, la extensa obra de la señora. Moreno Fuentes, podremos encontrar a este Juan Clavijo citado en varios documentos de los que damos alguno. En alguno de ellos vemos su vinculación con su suegro Cristóbal de Ponte Y este parentesco es evidente si el propio Cristóbal de Ponte lo llama “mi yerno” cuando en 16 de abril de 1516 lo cita así:
“… a vos Juan Clavijo, vecino, mi yerno, que estades presente e a vos María de Ponte… ”
Y lo beneficia en otras donaciones:
“En el lugar de Buenavista, en 20.7.1517, en presencia de mí Antón de Vallejo, paresció presente Juan Clavijo, v. 0 de esta isla, y presentó ciertos títulos e autos de posesión con mandamiento de juez, el cual me pidió lo asentase:
Honrado Juan Martín, alcalde de Buenavista, yo vos mando que veáis ciertos títulos de data y repartimiento que vos serán mostrados por Juan Clavijo, v. 0 de esta isla, conforme a ello e conforme a cualquier escritura de donación de tas. y heredades que le haya hecho Cristóbal de Aponte.”
“Juan Clavijo y Juan de Jaén. Como a v.os 6 cahíces de ta. de s., que son en Daute, linde tas. que fueron de Gonzalo Díaz e de la otra parte tas. de Cristóbal de Aponte, las cuales tas. están de la parte de abaxo la cueva de la Cebada que se dize. 21.10.1514. Digo que vos do los 6 cahíces. El Adelantado.”
De su pronta presencia en Tenerife ninguna duda existe si en las Datas del señor Serra Ráfols ya figura Juan Clavijo en estos términos:
“Juan Clavijo. 3 f. de r. para viña en Ycoden, linde Francisco’ BorJes -y Juan d Évora. Q. digo q. vos do agua para regallo mientras no labrase el ingenio. 16-XI-1503.»
Las citas a Borges y Évora nos darán una idea de la numerosa población portuguesa en Icod.
Y de su presencia en San Cristóbal de la Laguna en sus primeros años tenemos esta constancia, cuando se hace reparto de la localidad para construir viviendas en 8 de abril de 1512:
“E luego dende la calle se le midio 50 pasos de ancho fasta una estaca de ancho como el corral de Juan Castellano e dara la otra a Garcia de Alcubillo, cabrero e luego dieron a Clavijo un solar de treinta pasos de ancho y de luengo.”
Esta paternidad de Cristóbal con María de Ponte es más evidente si ella pide ser enterrada en la tumba del convento de San Francisco que allí tenía su padre, don Cristóbal.
La hija de María de Ponte, hija de la guanche Ana Gutiérrez, Francisca, llevará igualmente el apellido Ponte. Un buen tema para los genealogistas de las familias con apellido Ponte.
Como ya conocen los pacientes oyentes, presto a los líos genealógicos pienso… María de Ponte es hermana de Gabriel Ponte, aunque este es hijo natural de Cristóbal de Ponte y la portuguesa Francisca Fernández. ¿Incluimos a esta rama Ponte/Clavijo en la genealogía del “libertador” Simon Bolivar?
Con María de Ponte acaba la relación con esta familia, pues Juan Clavijo casó en segundas nupcias con María Hernández y es en ese matrimonio cuando se difunde el apellido Clavijo con nada menos que ocho hijos que lo llevarían. Tres de ellos, hijas con muy buenos matrimonios y cinco varones con vidas tan dispares como ser agricultores y un Lope de Clavijo que emprendió una vida nueva en las Indias de Su Majestad, llegando a arcediano en la Iglesia de Santa Fe de Bogota.
El apellido Clavijo pasó a Lanzarote, donde se da por difundido a través de Inés de Clavijo y Juan Clavijo, hijos del primer Juan Clavijo, pero nosotros aportaremos otra versión que aclara y aumenta la difusión de ese apellido y que desde nuestro sentir nos honra.
Hablemos brevemente de don José de Viera y Clavijo y sus orígenes familiares. Como no somos dados a la leyenda, si alguna duda genealógica tenemos acudimos a los que de ello saben. Tras un paso difícil por nuestro Archivo Diocesano, y dada las dificultades administrativas encontradas en la búsqueda, acudimos a la consulta a unos genealogistas profesionales de nombre Esgecan (Estudios Genealógicos Canarios).
Damos someramente el resultado:
José de Viera y Clavijo
Padre: Gabriel del Álamo Rodríguez y Viera
Madre: Antonia María Clavijo Valladares
Padre de Antonia María: Diego Clavijo Perdomo
Madre de Antonia María: Catalina Álvarez Valladares
Y para no cansar al personal, tendremos que decir que este apellido Valladares lo veremos perpetuado, con prueba documental, en la familia desde el matrimonio de Catalina Valladares en 1590, según un profundo estudio elaborado por Esgecan y un servidor, que nos lleva a la descendencia de los hermanos oriundos de Portugal Andrés y Francisco Valladares, que ya aparecen en todos las tazmías o censos del siglo XVI alternando el apellido Pérez Valladares y Hernández Valladares para quedar más modernamente solo como Valladares, con mas rotundidad en el norte de Tenerife. No podemos confirmar de cual de los dos hermanos descienden los que emparentarían con la familia Viera, pero sí podemos evidenciar que este apellido Valladares, con origen en los hermanos Andrés y Francisco, forma parte cierta de la genealogía de don José de Viera y Clavijo. Y no por casualidad coincide con la genealogía que, tras muchos años de trabajo, ha hecho este que les habla. Otras familias del mismo apellido Valladares son de origen peninsular y se han establecido prácticamente en Santa Cruz de Tenerife. La prueba más evidente de su residencia y origen se encuentra en los numerosos enterramientos con este apellido que existen en la Iglesia de La Concepción de Santa Cruz de Tenerife, recogidos en la obra del señor José Miguel Sanz de Magallanes.
¿Y por qué decimos que también en Lanzarote hay familia Clavijo? Porque allí llega el apellido en las personas de dos de los hijos de Juan Clavijo “el Viejo” y, mas adelante, con don Nicolás Clavijo Álvarez Valladares, natural de La Orotava, de la misma familia Valladares que todos los que hemos citado, siendo Regidor en Lanzarote. Repetiremos que su sobrino fue don José de Viera y Clavijo.
Y una curiosidad que pocos habíamos conocido. Cuando el hijo de don Nicolas Clavijo Valladares, don José Clavijo y Fajardo, escribe su obra El Pensador, inicia su publicación en el primer tomo de la obra con el seudónimo José Álvarez Valladares. ¿Algún homenaje quiso hacer al apellido de sus parientes en Tenerife?
Siempre habrá un primero, y de ellos vienen los deseos de algunos para conocer su origen, a nuestro juicio siempre canario si ha sido, nuestra y suya, la misma patria, desde tantos siglos.
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