NUESTRAS PLAZAS (7). Plaza de Toros

Autor: José Manuel Ledesma Alonso
Publicado en El Día el 15 de febrero de 2026

          La Plaza de Toros de Santa Cruz de Tenerife, construida en la Rambla XI de Febrero, actual Rambla de Santa Cruz, fue promovida por la Sociedad La Tinerfeña, cuyos miembros eran amantes de los festejos taurinos.

         Fue proyectada por el arquitecto municipal, Antonio Pintor y Ocete, con técnicas constructivas muy novedosas, al adaptar un estilo historicista a la tendencia neo mudéjar, común en otras plazas de la Península.

          Las obras fueron adjudicadas al contratista Salvador Marichal, por la cantidad de 105.558,07 pesetas, construyéndola en menos de un año, tiempo récord para la época al haber montado en el mismo recinto los talleres de carpintería, cantería y herrería y trabajando con un centenar de oficiales y peones.

          Su fachada exterior no es circular, sino que está formada por un polígono regular de treinta y tres lados. Su diámetro total es de 80 m, de los que cuarenta y ocho corresponden al ruedo, dos al callejón y treinta a los tendidos. Su aforo era de 6.800 espectadores.

         En los tendidos se encontraban las gradas de madera, con localidades de sol y de sombra. Rematando a éstas existían 50 palcos, de los que uno de ellos estaba destinado a la Presidencia, mientras que los contiguos, a izquierda y derecha, estaban reservados para el Capitán General de Canarias, Gobernador Civil, Alcalde de la Capital, e invitados de honor.

          Contaba con una enfermería, con acceso directo desde el callejón, dotada de las condiciones óptimas exigidas por el reglamento taurino; corrales amplios y bien divididos; cuadra para los caballos; siete chiqueros; una habitación habilitada para oficina-capilla; y una vivienda para el conserje.

         El coso taurino fue inaugurado el 30 de abril de 1893, formando parte del programa de las Fiestas de Mayo de aquel año. En esta corrida actuaron los matadores, Luis Mazzantini y Antonio Moreno Lagartijillo, con toros procedentes de la ganadería de Benjumea. Curiosamente, Luis Mazzantini, uno de los toreros más famosos de entonces, cobró 50.000 pesetas.

         Las corridas de toros, a las que acudían aficionados de todo el Archipiélago, se solían celebrar en fechas señaladas, como el 25 de julio, festividad de Santiago, compatrono de esta Ciudad; el 16 de julio, día de la Virgen del Carmen, patrona de la gente de la mar; y el 3 de mayo, fecha en la que se conmemora la Fundación de Santa Cruz. En los años 1896 y 1897, las novilladas no se pudieron celebrar al estar las tropas repatriadas de Cuba alojadas en barracones instalados en el ruedo. Tampoco las hubo en las fiestas de Mayo de 1924, pues la Plaza se había incendiado en la madrugada del 1 de mayo, destruyendo los palcos, las gradas, los corrales y los chiqueros. La Guardia Civil se vio obligada a matar a los ocho toros que en esos momentos estaban en los corrales. Tres años más tarde, después de haber llevado a cabo los preceptivos trabajos de remodelación, el coso volvería a acoger de nuevo una corrida de toros, en la que actuaron los diestros Pepe Belmonte y Angelillo de Triana, con lleno hasta la bandera.

         En las fiestas de Mayo de 1971 hizo su presentación en esta Plaza el matador José Mata, de 34 años de edad, natural de Garafía, La Palma, cortando una oreja a su primero y dos orejas al segundo. Al finalizar su actuación, la Peña Taurina de Tenerife le ofreció un homenaje. Dos meses más tarde, el 25 de julio, nuestro paisano era herido de muerte en el coso de Villanueva de los Infantes (Ciudad Real).

          A lo largo de sus cien años de historia (1893-1983), en esta Plaza han actuado las figuras más importantes del toreo, entre ellos, Dominguín, Ángel Peralta, El Litri, Curro Romero, El Cordobés, Palomo Linares, Julio Aparicio, y los ya citados, Luis Mazzantini, Lagartijillo, Pepe Belmonte, Angelillo de Triana y José Mata.

         El último espectáculo taurino celebrado fue el día de Reyes de 1984. A partir del siguiente año, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, dentro del Plan Especial de Reforma Interior (PERI), la incluyó en el proyecto para transformarla en un coliseo para usos múltiples, con una capacidad para 10.000 personas, destinando 35 millones de pesetas para las obras de remodelación, siendo cubierta con toldos, sujetos por una estructura metálica. Dos años más tarde, en 1986, comenzarían a celebrarse los actos del carnaval: Galas de elección de la Reina, dirigida por José Tamayo, concursos de murgas y rondallas, etc.

         Este coso taurino también fue utilizado como campo de Lucha Canaria, del Club de Lucha Santa Cruz, teniendo que colocar sillas alrededor de terrero, dada la cantidad de aficionados al vernáculo deporte que ocupaban las gradas. Para celebrar combates de boxeo, a los que asistían muchos aficionados, sobre todo cuando peleaban los tinerfeños Barrera Corpas o Juan Albornoz “Sombrita”. Escenario de grandes estrellas de la música, como Celia Cruz, Rocío Jurado, Juan Manuel Serrat, Pablo Milanés, Silvio Rodriguez, Rubén Blades, Tito Puente, etc. Cine de verano, al aire libre; espectáculos circenses; patinaje sobre ruedas; Mítines políticos al inicio de la democracia; bautizo de los testigos de Jehová, etc.

         Actualmente, la instalación está abandonada, presentando un estado deplorable.

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