No te pases de La Raya
Autor: Juan Manuel Valladares Expósito
Comunicación en Radio Muelle el 9 de julio de 2026
En estos convulsos tiempos que nos tienen como espectadores a los que ya hemos renunciado al protagonismo y a las luchas inútiles cuando el oponente no quiere una discusión sana sino interrumpir con cháchara sin sentido lo que pretendes comentar, nada mejor que volver tus ojos a la historia pasada en la que los muertos fueron quienes fueron e hicieron lo que hicieron hijos de su siglo y circunstancias. Aquí vendría bien lo que nos dijo el buen rabino Jesús con aquella contundente frase “el que este libre de pecado tire la primera piedra”
Poco dados a analizar el presente y más seguro de que nuestra mente siempre dirá como el tan citado Jorge Manrique: “cuan presto se va el placer, // como después de acabado // da dolor. // Como a nuestro parecer // cualquiera tiempo pasado // fue mejor.
Y ya hijos del presente que se alarga, y al futuro que se acorta, entramos de lleno en disfrutar cada día, no como esa estupidez de vivirlo como el último, sino vivirlo como la antesala del siguiente.
Y para eso nada mejor que una buena combinación abuelos – nietos en los que unos ponen la experiencia y otros la ilusión por saber.
Todo este exordio o preámbulo que diría un exquisito del lenguaje no es más que la manera de un servidor de intentar contarles una aventura gastronómica con tintes históricos disfrutada con la compañía de dos nietos, ya en edad laboral con buenas raíces en la cultura y el disfrute de los placeres de la carne. ¡Ojo¡ que cuando hablo de los placeres de la carne no lo digo para incordiar mentes tridentinas, sino para alabar la sabrosa carne de nuestros restaurantes en tan buena compañía.
Primera gran sorpresa. Una visita a una finca en el municipio de Güimar que por razones de pura comunicación y ubicación debo citar con su nombre: Hotel Rural La Raya 1866 . Dejemos ahora la parte culinaria, de autentica calidad, para no caer en lo que alguien tomaría como publicidad y hablemos solamente de la historia del lugar. Un gran atrevimiento por mi parte, cuando de ella ya han hablado, con extensión y profundidad, los buenos amigos Miguel Ángel Gómez Gómez y Octavio Rodríguez Delgado.
Porque ese lugar para muchos desconocido, para mi hasta ayer mismo, no es un lugar más para pasar por él sin intentar conocer qué hay detrás de un topónimo cuando el lugar es una vivienda de hermosas dimensiones que, en cuanto la ves, te viene a la mente una ráfaga de historia que pronto empiezas a descubrir y más si te ayudan con su saber los dos buenos amigos citados.
Ya sabemos que cuando hay seriedad, y no oportunismo, la historia de Canarias tiene aún mucho que difundir, conservando siempre el respeto hacia todos y cada uno de nuestros siglos pasados. Difusión que siempre saludamos con alegría pero nunca ,adoptando conductas de aborigen de papel couché y menos cuando sus enunciados lleguen desde las antípodas de la cultura canaria.
Recordando algunos trabajos hechos en el pasado, nos llegó a la mente un tema que ya habíamos tratado con relación a ingenios de azúcar en esa zona que hoy conocemos como La Raya, La Hoya o San Juan, en ese hermoso municipio de Güimar. Intentaremos volver a recordar los personajes que conocimos en este trabajo.
Iniciemos el desfile con los hermanos Blasino Romano y Juan Felipe con las palabras que se citan en “Datas de Tenerife” trabajo de Doña Francisca Moreno Fuentes:
“20.10.1503. Blasino Romano y Juan Felipe. Por cuanto yo ove dado a B. R. y a J. F., vuestro hermano, ciertas tas. en el Reyno de Güydmar, como paresce en pública carta de donación que está en los registros de los escribanos asentada, con condición que vos el dicho Blasyno vos obligastes de hacer un ingenio de agua en el dicho valle, moliente y corriente, dentro del término de cuatro años……”
Nuevamente citados personas y lugar en acuerdo de 31 de julio 1504:
“En este día Lope Fernández, V. 0 e regidor, pidió e requirió a mí Antón de Vallejo, ese. del repartimiento, en faz de los testigos de yuso scriptos, que asentase para que esté por asiento e memoria para que haga fe en todo tiempo que su Sª del Sr. Adelantado le ovo mandado e mandó que oviese información de personas, como veremos, qué podía ser la cantidad de la tierra que tiene puesta hoy día Blasino Romano en Güydmar»
Y para no cansar este nuevo dato: 3 de abril 1505:
“Francisco Mirón. 8 f. de ta. de r. en Güydmar, linderos de la una parte tas. de Blasino e Juan Felipe Romanos e de la otra parte tas. de Juan Benítez; las cuales tierras yo saqué de posesión dellas a Gonzalo de Córdoba porque dixo que se había entrado en ellas pensando que eran de Blasino. 8.4.1505. El Adelantado”
Y con la ayuda del gran trabajo de nuestro amigo Miguel Angel Gómez Gómez “El Valle de Güimar en el siglo XVI Protocolos de Sancho de Utarte” conoceremos a otro gran personaje vinculado a esa zona ,y por supuesto a esa hermosa casa de La Raya a la que hemos visto nombrar como “casa de Vargas” .
Pero, ¿qué Vargas? Nada menos que Francisco de Vargas, que es Tesorero General de Castilla y del Concejo Real al menos desde 1504.
¿Y como llegar desde los hermanos Inglesco, Jose Felipe y Blasino, que la historia cita como los Romano? Digamos lo que ya conocimos y manifestamos en el trabajo de fecha noviembre de 2025.
Los hermanos Blasino y Juan Felipe Inglesco, a los que la historia llamará “Los Romanos”, reciben del Adelantado una extensa data en Güimar como “compensación” tras haberle despojado de la que ya tenían en Alajeró, La Gomera. Y como la trampa va incluida en la data, da a estos hermanos un plazo de cuatro años para un nuevo ingenio en esta nueva zona sureña de Tenerife. Los llamados Romanos hacen toda clase de trabajos en cuanto a siembra y traída de aguas .El plazo vence sin que estos datados puedan terminar su ingenio y, tras una prórroga, Alonso Fernández de Lugo les quita lo datado con el pretexto de que recuerda en ese momento de que son extranjeros y que Blasino no esta casado. Las mismas trampas que usó para don Hernando del Hoyo.
Y si de trampas se trata, habrá que actuar como un tramposo. Puesto que la data de Güimar fue dada a ambos hermanos y Juan Felipe era casado, Blasino va a a la Corte y acuerda la venta o traspaso de su parte al ya mencionado y objeto de nuestra búsqueda ,Francisco de Vargas. El viaje a la Corte fue una buena maniobra, pues allí confirman que la propiedad pasa a manos de Juan Felipe Piombino, uno de los “Romanos” y de otra parte, que es su mitad, queda en manos de Francisco de Vargas que por cierto ya posee tierras en Adeje.
Como verán los pacientes oyentes, el tema es casi policíaco y merece la obra del señor Gómez Gómez una atenta lectura para conocer el nacimiento de alguna de nuestras primeras industrias y desarrollo de zonas rurales.
A esta zona, y como gerentes o poseedores de la gran Data de Güimar, irán llegando no solo Piombino y los Vargas sino que años después llegará el florentino Giovanni Albertos Giraldín, que detentó esa explotación nada menos que treinta y seis años. Éste Albertos, es el padre del apellido Albertos en buena parte de la población de Candelaria y otros lugares de la isla.
El contacto de Francisco de Vargas con la zona de esa data siguió sus pasos a través del nuevo poseedor, Giraldin, y el hijo de Francisco, Diego de Vargas, y de éste pasan los asuntos económicos a su hijo Fadrique de Vargas. La historia en cuanto a la presencia de los Vargas en Güimar termina cuando este Fadrique vende a un consorcio de estantes en Tenerife sus derechos sobre la tan historiada data. Esta larga presencia tendrá en su recorrido a la familia Alarcón, con la presencia de Pedro Alarcón, interesante personaje del que daremos lo que de ello nos alumbra el señor Cebrián Latasa.
Pedro de Alarcón es natural de la isla canaria de Lanzarote, aunque pudo ser en Moguer donde casó en primeras nupcias con una dama de nombre Juana Ramírez. Todo lo que se refiera a esta familia Alarcón pasará por el colador de alta sensibilidad de la Santa Inquisición, teniendo en cuenta sus antecedentes en Ayamonte .Cuando ya frisaba los 45 años, y viudo de la señora Ramírez, casó con una importante mujer para la historia de ese valle de Güimar, doña Argenta Franchi Lutzardo Betancor, a la que la historia conoce como Argenta de Franquis.
A partir de esa familia Alarcón – Franquis, el heredamiento en su casi totalidad irá decayendo por su escasa rentabilidad y pasará de mano en mano por los Vega, Valcarcel, Fresneda o Baulen.
Ahora, y siguiendo la sana costumbre de dar al César lo que es del César, recomiendo la lectura de la gran obra de don Miguel Angel Gómez Gómez “El Valle de Güimar en el siglo XVI – Protocolos de Sancho de Utarte”.
Cuando visiten algún lugar en Canarias que les suene a algo antiguo, no se fijen solamente en lo que se ve o se come en él. Tomen alguna nota y luego estudien e investiguen sobre él. Nuestra historia Canaria no solo son los sagrados huesos de nuestros antepasados, sino sus vivencias en seiscientos años más.
Y algo que no debe nunca olvidarse. Agradecer a aquellos que han mantenido los lugares de nuestra historia para disfrute de las generaciones presentes y venideras.
Por ello nuestro agradecimiento a doña Carmelina Rosa Pérez y a su esposo don Francisco Toledo Martín.
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