El nombre de nuestras calles (178). Poeta Viana
Autor: José Manuel Ledesma Alonso
(Publicado en el Diario de Avisos el 22 de septiembre de 2024).
Calle Poeta Viana
En el barrio Salamanca

Inició los estudios sacerdotales en su ciudad natal, trasladándose a Sevilla, en 1595, para realizar la carrera de medicina en su Universidad.
Tres años más tarde regresaría a Tenerife para casarse con Francisca de Vera, ejerciendo de médico en La Laguna y en Las Palmas. En 1610 regresa a Sevilla para finalizar la carrera, obteniendo el grado de Doctor en Medicina y los cargos de Médico Cirujano Mayor del Hospital del Cardenal de Sevilla y médico de las Galeras Reales de España, con las que viaja por distintos puertos europeos.
Ante el notable aumento de su fama, en 1631, el Cabildo de Tenerife le contrata como médico insular, con un cargo espléndidamente remunerado, aunque los problemas burocráticos relacionados por la agresión a uno de sus hijos darían lugar a que trasladara su residencia a Las Palmas, donde el obispo Murga le pondría al frente del Cabildo Eclesiástico de la diócesis de Canaria y le nombraría su médico particular, elevando aún más su reputación entre las altas personalidades de la Isla.
Viana se marcharía definitivamente de las Islas, en octubre de 1634, fijando su residencia en Sevilla, donde volvería a demostrar su profesionalidad y eficacia como médico, durante la epidemia de peste que tuvo lugar en 1649.
Además de médico, Antonio de Viana fue historiador, escritor y poeta pues, cuando tenía 24 años de edad, Juan de Guerra Ayala, V Señor de Valle de Guerra, le financiaría la publicación de su obra épica Antigüedades de las Islas Afortunadas, poema en verso suelto y octava rima que, según María Rosa Alonso, es “fuente para entender a nuestros guanches, nuestros paisajes, nuestra historia, nuestra literatura y nuestros símbolos”.
En la primera página de la citada obra aparece un soneto que Lope de Vega le dedica a nuestro médico, historiador y poeta, fechado en Sevilla, donde ambos eruditos se conocieron.
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