SANTA CRUZ DE TENERIFE. Patrimonio Industrial. Central Eléctrica.
Autor: José Manuel Ledesma Alonso
(Publicado en El Día el 30 de marzo de 2025)
Central Eléctrica (1931)
La falta de alumbrado público en Santa Cruz de Tenerife daría lugar a que, en 1893, el Ayuntamiento creara una comisión municipal que se encargara de su instalación; tres años más tarde se celebraría la subasta pública para la concesión del alumbrado público eléctrico, siendo adjudicada al empresario Juan Martí Balcells, por 30.000 pesetas anuales y un plazo de ejecución de 12 meses.
La Compañía Eléctrica e Industrial de Tenerife se constituiría el 20 de junio de 1896, siendo su director técnico el comandante de Ingenieros Julio Cervera y Baviera. El edificio donde se ubicaría la estación central y las oficinas, situado en la plaza de la Carnicería, junto al Matadero (actualmente Edificio Mapfre), sería obra del arquitecto Antonio Pintor Ocete.
Antes de su puesta en funcionamiento, los periódicos locales comenzaron a publicar anuncios ofreciendo el suministro de electricidad a los futuros abonados. Como dato curioso, en el contrato se explicitaba que de marzo a octubre la corriente eléctrica funcionaría desde la puesta del Sol hasta la medianoche, y desde noviembre a febrero hasta la una de la madrugada. También advertía que las cuotas se pagarían mensualmente, según el número de lámparas instaladas en la vivienda.
El Ayuntamiento le pidió a la Compañía Eléctrica que, los días 23, 24 y 25 de julio de 1897, iluminara las calles más céntricas de la ciudad para poder celebrar los actos conmemorativos del centenario de la victoria sobre la flota británica, comandada por Horacio Nelson. El Casino aprovecharía esta efeméride para iluminar sus salones de baile, utilizando 200 lámparas de 10 bujías (unidad para medir la intensidad de la luz eléctrica).
La inauguración del alumbrado público en Santa Cruz de Tenerife tendría lugar el 7 de noviembre de 1897. La plaza de la Constitución (La Candelaria) y las calles del Castillo, Barranquillo (Imeldo Serís) y la Marina se iluminaron con 34 arcos voltaicos con 1.000 bujías; mientras que la Alameda de la Libertad (Plaza del Príncipe) y las calles de San José, Sol, Cayo Blanco (Pí y Margall) y La Rosa, con 350 lámparas de 16 bujías cada una.
A la ceremonia de inauguración asistieron todas las autoridades civiles y militares, los accionistas de la Compañía, y los representantes de Corporaciones, Sociedades y de la Prensa. El Obispo de la Diócesis, Nicolás Rey Redondo, bendijo las instalaciones donde se encontraban las máquinas de vapor, dinamos, calderas, bombas de alimentación, cuadros de distribución, etc.
La primera moción aprobada por la Corporación Municipal sería la de dotar de alumbrado eléctrico al Teatro Guimerá y a la Casa Consistorial, situada entonces en la plaza San Francisco. También aprobó ponerle el nombre de Julio Cervera a la plaza llamada de la Carnicería, como testimonio de agradecimiento al Ingeniero que había traído la luz a esta ciudad.
La Compañía Eléctrica Industrial de Tenerife ampliaría sus instalaciones en 1910, comprándole al Ayuntamiento el solar que utilizaba como Matadero, el cual sería trasladado al edificio de la compañía Elder, situado en el barrio de Los Llanos.
En julio de 1933, la Compañía de Electricidad sería adquirida por la Unión Eléctrica de Canarias S.A. (UNELCO).
Central eléctrica flotante
En 1962, debido a que el suministro eléctrico no era suficiente para las necesidades de la población tinerfeña, al puerto de Santa Cruz de Tenerife llegaría el barco Nuestra Señora de La Luz, para suministrar electricidad a todas las ciudades y pueblos de la Isla, llegando a ser durante 11 años un elemento familiar dentro del entorno urbano de la plaza de España.
El barco-pontón, de 76 m de eslora y 11 m de manga, contaba con dos calderas de vapor, alimentadas con fuel-oil, con capacidad de 27.180 kg/hora.
En la sala de máquinas poseía dos turboalternadores de 4.600 KW de potencia máxima, refrigerados por aire y agua; dos condensadores con 25.000 Kg/hora de capacidad; y un evaporador con capacidad de 1.580 litros/hora.
Su equipo eléctrico estaba formado por el cuadro de mandos, las celdas de alta tensión, los interruptores automáticos de los alternadores, un transformador de servicios auxiliares, un transformador de 2,8/5,5 KW, y las instalaciones de alumbrado y fuerza; mientras que en tierra tenía un transformador de 11.500 KW de potencia, un interruptor de 60 KW y otro de 5,5 KW.
En 1973, el barco sería vendido a la empresa Termoeléctrica de Lanzarote, con el fin de abastecer de electricidad a la potabilizadora de dicha Isla. En 1975, pasaría a prestar sus servicios a UNELCO, en la isla de La Palma, desde su amarre en Puerto Naos.
Paralelamente, en Las Caletillas (Candelaria) se construía una central térmica, capaz de suministrar energía eléctrica a toda la isla de Tenerife, la cual sería inaugurada el 12 de mayo de 1973.
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