SANTA CRUZ DE TENERIFE. Capítulo V. El transporte (3). Las guaguas
Autor: José Manuel Ledesma Alonso
Publicado en El Día el 9 de marzo de 2025
Cuando los vehículos cambiaron la tracción animal por la mecánica el nuevo artilugio recibió el nombre de Automóvil-Ómnibus, simplificado Autobús; sin embargo, los chicharreros lo llamaron Jardinera.
El primer Automóvil-Ómnibus fue traído de Francia, en mayo de 1902, por Louis Alexander, relojero y comerciante sito en la plaza La Candelaria, para cubrir la línea donde no llegaba el tranvía; es decir, La Laguna-Tacoronte-La Orotava. Recibió la matrícula TE-2.
Tenía un motor de 4 cilindros que le proporcionaba una potencia de 12 caballos. Disponía de 12 asientos de madera, colocados transversalmente, y las ventanas no tenían cristales.
Como al principio los ciudadanos no se atrevían a subirse, por considerarlo un carro sin mulas, el propietario optó por invitarlos a viajar gratuitamente, motivo por el que se les empezó a llamar Guagua, palabra cubana utilizada por los trabajadores de las plantaciones de azúcar para el transporte que les trasladaba gratis, es decir de guagua.
Al morir el Sr. Alexander (1912), la empresa fue adquirida por el madeirense Louis Gomes Camacho, quién aumentaría su flota con 5 vehículos más, ampliando la línea hasta el Puerto de la Cruz e Icod de los Vinos.9
Unión de Autobuses Urbanos -Guaguas perreras.
En 1920, debido a que Santa Cruz de Tenerife ya rebasaba los 55.000 habitantes, el Ayuntamiento concedió diversas líneas de transporte de pasajeros, a título de arrendamiento por diez años prorrogables, a los empresarios Adán Bello Granados, la línea que iba desde el Muelle hasta el Fielato (Vista Bella), pasando por la plaza de la Paz; a Agustín J. Miranda, desde la plaza de la Paz hasta Barranco Hondo; a Moisés Cova desde el Mercado a Paso Alto, etc. Estos empresarios se fusionarían, en 1927, creando la Unión de Autobuses Urbanos.
Cada guagua tenía su dueño, el cual solía ser el chofer y patrono del cobrador, los cuales vestían cubre-polvo de color crudo, con boca mangas y cuellos azules, y gorra de plato.
Como el precio del viaje costaba una “perra” -moneda equivalente a 10 céntimos de peseta-, el chicharrero las llamaría Guaguas Perreras.
La guagua llevaba el número de licencia pintado en el parabrisas, mientras que el rótulo con el nombre y número de la línea estaba colocado en el cristal de la parte delantera.
Llevaban 12 pasajeros, sentados en dos filas separadas por un pasillo central y, para avisar al conductor de la próxima parada, había que tirar de un cordón de cuero, sujeto al techo, que hacía sonar una campana invertida.
La estación principal estaba en la explanada que se formó, en 1928, al derribar el castillo de San Cristóbal –actual plaza de España-. Luego pasaron a la plaza La Candelaria y, desde 1950 a 1978, en la avenida de Anaga, a la altura de Los Paragüitas.
El servicio de guaguas comenzaba a las 6 de la mañana, en verano, y a las 6:30 horas en invierno, finalizando a las 10 de la noche. Todas llevaban los clásicos anuncios de “prohibido fumar, escupir en el suelo, y distraer al conductor”.
Transporte de Tenerife S.L. -Las Exclusivas-
En 1942, a los empresarios que, en 1927, se le habían concedido las líneas de transporte de pasajeros, se fusionarían en una sola empresa de 20 vehículos, a la que denominarían Transporte de Tenerife S.L.
Debido a la negativa con que la Sociedad solía acoger toda iniciativa que llevara consigo la idea de monopolio, daría lugar a que el pueblo tinerfeño recibiera esta ley con cierta resistencia y hostilidad, denominándolas “Guaguas Exclusivas”.
Estas guaguas llevaban pintado en sus laterales el emblema de la compañía; es decir, un escudo con la bandera de Tenerife y dos grandes T (roja y azul) superpuestas, en el medio de la Cruz de San Andrés.
Los chóferes y cobradores vestían uniforme de color azul marino, corbata y gorra de plato. El billete Santa Cruz-Laguna costaba 1 peseta.
Las primeras Estaciones de Guaguas estuvieron, a la intemperie, en la calle Ramón y Cajal y en la plaza de España, hasta que, en 1975, pasaron a la calle Tomé Cano, año en que la empresa contaba con 350 vehículos.
Debido a la huelga protagonizada por los empleados, en la que durante tres meses no hubo transporte de viajeros en la Isla, el 6 de junio de 1977, el Estado tuvo que intervenir, formulando expediente de suspensión de pagos a la empresa de servicio público Transporte de Tenerife S.L. y que el Consejo de Ministros, del 21 de diciembre de 1977, acordara que se constituyera una nueva empresa para la explotación del transporte interurbano de viajeros por carretera en la isla de Tenerife.
Transportes Interurbanos de Tenerife S.A. (TITSA)
Fue constituida por Decreto del 12 de enero de 1978, con un capital social de 50 millones de pesetas, repartidos entre RENFE (85%) y el Cabildo Insular de Tenerife (15%). Desde el año 2007 la compañía pertenece al Cabildo Insular de Tenerife, al lograr adquirir el 100% de las acciones.
La flota, compuesta por 600 vehículos, cubre las 180 líneas Interurbanas que enlazan los distintos municipios, y las 33 líneas Urbanas que unen la zona centro de la capital con sus barrios, moviendo cerca de 50 millones de pasajeros al año.
Todos los vehículos llevan incorporados los últimos avances tecnológicos en materia de seguridad, confort, exigencias medioambientales y están adaptadas a las personas con discapacidad.
La Estación de Guaguas se encuentra en el Intercambiador de Transporte, inaugurado en el año 2007. Esta infraestructura posee una dársena para 47 guaguas y un garaje para 84 autobuses.
La plantilla la forman 1.698 empleados, distribuidos en 90 categorías, dependientes de las direcciones de personal, técnica, explotación, financiera, informática y comunicación.
Desde 2023, los mayores de 65 años y los residentes canarios pueden viajar gratuitamente.
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