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SANTA CRUZ DE TENERIFE. Capítulo III. El agua en Santa Cruz (5). Los barrancos

Autor: José Manuel Ledesma Alonso
Publicado en El Día el 15 de diciembre de 2024

Desembocadura del Barranco de Santos

          Los barrancos que descienden desde la vertiente Sur del Macizo de Anaga y cruzan la ciudad de Santa Cruz de Tenerife hasta desembocar en la mar, han marcado el desarrollo y evolución de su término municipal pues, a medida que la capital se ha ido expandiendo, sobre ellos se han tenido que llevar a cabo puentes, canalizaciones y soterramientos, de manera que se pudieran construir calles, plazas, parques, etc.

          Sus aguas han sido aprovechadas para regar las fincas existentes en sus proximidades y utilizadas como abrevaderos para el ganado, lavaderos públicos, etc.

Barranco de Santos

          Denominado así en honor a Diego Santos, amigo del Adelantado Alonso Fernández de Lugo que vivía muy cerca de su desembocadura, junto al Charco de la Casona.

          El barranco nace en el Monte de Las Mercedes y después de servir de desagüe natural de La Laguna recoge el agua de los barrancos Gomero, Colín, Tabares, Los Puercos, Carmona y Macario, éste último cubierto por el Parque Las Indias, a la altura de la entrada al barrio de la Salud.

          Al ser el colector de las aguas pluviales de esta amplia comarca, cuando se producían lluvias torrenciales sus avenidas solían inundar todo lo que se encontraba próximo a su cauce.

          Antes de su desembocadura, a la altura del puente de las Asuncionistas, el barranco se constriñe en un profundo corte formando un paraje con gran valor natural, pues el lecho discurre entre altos paredones basálticos de total verticalidad, donde aún existen las primitivas cuevas-habitaciones.

          Pasado el puente Galcerán, donde el barranco se remansa y se integra en el paisaje urbano, se han construido jardines, zonas de esparcimiento y canchas deportivas.

Barranquillo

          Nace en las estribaciones del Monte de las Mesas, siendo su tramo inicial lo único que permanece descubierto en la actualidad pues a partir del camino Oliver discurre soterrado por la calles Horacio Nelson, Costa y Grijalba y Robayna, recibiendo la aportación del ramal que desciende del barrio Salamanca a la altura de la calle Jesús y María. Una vez que ha pasado bajo la avenida Veinticinco de Julio y la calle Méndez Nuñez, el barranco sufre una ligera inflexión hacia la calle Alfaro para continuar transcurriendo bajo la calle Imeldo Serís, hasta su llegada al mar.

Barranco de San Francisco

          Este barranquillo nace en el paraje denominado Guaite, en las estribaciones del Monte de Las Mesas, y discurre bajo las calles Doctor Guigou, Puerto Escondido y Ruiz de Padrón hasta desembocar en la mar, después de pasar por debajo de la calle La Marina.

          En 1846, al abrirse el acceso al barrio de El Toscal, el barranco se cubriría hasta la plaza del Patriotismo, siendo canalizado hasta su desembocadura en 1875, dando lugar a la calle Ruiz de Padrón.

          Sus aguas se utilizaban para regar la huerta del convento franciscano, hoy Plaza Príncipe de Asturias, y la Alameda del Duque de Santa Elena.

Barranco de San Antonio

          Este barranquillo nace en las estribaciones del Monte de las Mesas, en la zona de Pino de Oro. Hasta 1902 su cauce discurría por la calle que lleva su nombre en el barrio del El Toscal hasta que desembocaba en la mar, a la altura del castillo de San Pedro, hoy desaparecido.

Barranco de La Leña
El barranquillo de La Leña nace en el Roque de las Cabezadas. A lo largo de su curso, de 1,88 km de longitud, conforma un valle en el que se construyó un embalse para regar las plataneras de la finca de Ventoso, el cual sería suprimido después del temporal de 2002, ante el peligro de rotura. En su margen derecha se encuentran los depósitos de agua Municipal y de la Autoridad Portuaria, ambos de 6.000 m3

Barranco de Ancheta

          Este barranquillo nace en el Lomo de las Casillas, viéndose pronto interrumpido por el embalse de Los Campitos. Luego desciende bruscamente por la urbanización Ifara y Pino de Oro hasta llegar a los Lavaderos y, junto con el barranco de La Leña, transcurren abovedados bajo la Rambla de Santa Cruz hasta cruzar la Avenida Francisco La Roche y desembocar en el muelle de Ribera del puerto de Santa Cruz.

Barranco de Tahodio

          Nace en el Monte Aguirre y después de recorrer 8.605 m a través de un extenso valle natural su cauce se estrecha al recibir las aguas del barranco del Valle Luís.

          A 5 km del litoral su cauce es interrumpido por la pared de contención de la Charca de Tahodio que, con capacidad para 900.000 m3 de agua se utilizaba en el s.XX para regar las fincas de plátanos que se encontraban en este valle.

           El barranco desemboca en el Puerto de Santa Cruz, entre las estribaciones de Paso Alto (barrio La Alegría), y las de Risco Caído (Centro Residencial Anaga).

Barranco de Valleseco

          El barranco nace en la zona montañosa conocida como El Brezal y después de recorrer una extensa zona natural se estrecha al llegar a La Quebrada y Las Cuevas. Luego transcurre por los núcleos poblacionales de La Cardonera, El Rebolado, La Fortaleza, Catalanes y Casas de Los Berros, donde existen huertas de cultivo e interesantes ejemplares de dragos.

          Su desembocadura en el barrio de Valleseco coincide con el Sitio Histórico formado por Muelles y Almacenes de carbón, Varaderos y el Puente del primitivo camino a San Andrés y Taganana.

Barranco del Bufadero

          Nace entre las elevaciones de La Atalaya y el Roque del Agua y su cauce, de 7.642 m, transcurre por el valle del mismo nombre.

          A 1.5 km de la desembocadura, en el barrio de María Jiménez, el barranco se divide en dos grandes brazos que dan nombre a los núcleos rurales: Valle Brosque, a la izquierda, y Valle Crispín, a la derecha.

          En el último tramo de su curso, su lecho forma el Valle Grande, acotado a su izquierda por el Lomo Pelado y a su derecha por la Mesa del Ramonal, separadas entre sí unos 1.500 m.

         Su nombre, Bufadero, se debe a los espectaculares surtidores que producía el oleaje cuando el mar llegaba violentamente a la orilla y el agua salía expedida con gran fuerza por un respiradero, produciendo un atronador bufido.

Barranco de San Andrés

          También llamado barranco del Cercado, nace en la zona conocida como Hoya del Mato, desembocando en la mar después de haberse unido al barranco de las Huertas.

          A lo largo de todo su cauce se suceden tierras de cultivo, pequeños caseríos agrícolas y un precioso valle con un bonito palmeral.

          A lo largo de la Historia, el barranco ha provocado graves inundaciones en la localidad, testigo de las cuales es el propio Castillo, derruido en más de una ocasión.

Barranco del Hierro

          Nace al pie de la montaña de Ofra y después de serpentear el Camino del Hierro, donde suministraba de agua a la charca de Tristán, discurre por los barrios de Chimisay, Tío Pino y Somosierra, continuando soterrado por el interior de la Refinería hasta desembocar en La Hondura, junto al Palmetum.

Barrancos de la Cordillera de Anaga

          Los barrancos de Ijuana, Antequera, Igueste, Las Huertas y El Cercado, conforman idílicos lugares donde la roca y el agua se confabulan conformando refugios para la vida de plantas y animales y regalos para la contemplación.

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