La Ingeniería Técnica de Obras Públicas y evolución de la Ingeniería Civil en Tenerife
A cargo de Carlos Quintana González de Chaves
Lugar y fecha: Colegio de Ingenieros Industriales de Santa Cruz de Tenerife, el 27 de junio de 2013.
Pronunciada por Carlos Quintana González de Chaves el 27 de junio de 2013 en la sede del Colegio de Ingenieros Industriales de Santa Cruz de Tenerife.
Muchas gracias y buenas tardes.
En primer lugar, agradecer a la Fundación Cultural Canaria de Ingeniería y Arquitectura Betancourt y Molina, representada por su Presidente Don Francisco Santos Miñón, al Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas de Santa Cruz de Tenerife, representado por su Decano Don Francisco Javier López Marrero, y como no, al Colegio de Ingenieros Industriales, por la invitación a participar en este acto.
La primera conferencia que les voy a exponer, lleva por título “LA INGENIERÍA TÉCNICA DE OBRAS PÚBLICAS Y EVOLUCIÓN DE LA INGENIERÍA CIVIL EN TENERIFE”, la cual tiene por objeto presentarles una visión global y genérica, de lo que es la profesión de Ingeniero Técnico de Obras Públicas, y la evolución que han tenido las infraestructuras civiles o públicas en nuestro territorio insular.
Para ello, la exposición la he dividido en cuatro partes:
– La primera, la he denominado “INICIOS DE LA INGENIERÍA CIVIL”, donde intentaré definirles el término “ingeniería civil”, así como explicarles el nacimiento de esta disciplina de la ingeniería.
– En la segunda, la cual lleva el nombre de “LA INGENIERÍA TÉCNICA DE OBRAS PÚBLICAS”, les enumeraré los hitos temporales más importantes en la historia de esta “pata”, vamos a decirlo así, de la ingeniería civil en España.
– Para, en la tercera parte, exponerles la “EVOLUCIÓN DE LAS OBRAS PÚBLICAS EN TENERIFE”, desde la conquista hasta nuestros días.
– Y terminaré comentando, muy someramente, cual es el “FUTURO DE LA INGENIERÍA CIVIL” en nuestra Isla.
Inicios de la Ingeniería Civil
El término Ingeniería Civil lo podemos definir como la disciplina de la ingeniería que emplea conocimientos de cálculo, física, química, álgebra, mecánica, hidráulica y dibujo, para diseñar, construir y mantener las infraestructuras de un territorio. Entendiéndose como infraestructuras, las construcciones necesarias para que una sociedad pueda desarrollarse, como pueden ser…
… las carreteras…
… los ferrocarriles y/o transportes guiados…
… los puentes…
… los túneles…
… los canales y conducciones de agua…
… las presas y embalses…
… los puertos…
… los aeropuertos, aunque en España estas infraestructuras son desarrolladas por los ingenieros aeronáuticos,…
… los encauzamientos…
… los diques y playas artificiales…
… y otras construcciones relacionadas.
Todas ellas poseen un nexo de unión, y es su necesidad ineludible de conocer el territorio, el terreno donde se asientan, ya que los condicionantes de un ámbito o entorno de una infraestructura a ejecutar, como pueden ser la topografía, la geología y geotecnia, el planeamiento urbanístico, los servicios existentes, etc., establecen el grado de definición de la obra civil a construir.
Y he aquí, precisamente, la principal característica de esta rama de la ingeniería, que es el estudio del medio donde desarrolla sus actuaciones. Es por ello, que tradicionalmente ha sido dividida en varias subdisciplinas, como por ejemplo:
– Ingeniería ambiental y/o sanitaria.
– Del transporte
– De puertos y costas
– Estructural
– De la construcción
– Del territorio
– Geotécnica
– Hidráulica
– De los materiales
Hay que señalar que la ingeniería, en cualquiera de sus disciplinas, ha sido un aspecto de la vida cotidiana desde el inicio de la humanidad.
En España, los ejemplos más significativos y antiguos de construcciones civiles, que han perdurado hasta nuestros días, son las realizadas por los Romanos, que ejecutaron calzadas, acueductos, puertos, puentes, presas y alcantarillados, siendo los pioneros en muchas de esas subdisciplinas enumeradas.
Pero no es hasta el siglo XVIII, cuando se acuña el término Ingeniería Civil, que nace a partir de la Ingeniería Militar (la encargada de la artillería, de la balística, de la construcción de defensas, etc.), por lo que es la segunda ingeniería más antigua, siendo los primeros ingenieros civiles ingenieros militares. Y he aquí, lo de su nombre, que distingue entre las labores paisanas de las castrenses.
La creación de este nuevo cuerpo de ingenieros civiles, atiende a las nuevas ideas ilustradas que se desarrollan por toda Europa, que buscan mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, de los “plebeyos”, así como modernizar y desarrollar las comunicaciones necesarias para permitir el comercio, fomentando a la nueva clase burguesa.
La primera escuela de ingeniería civil se crea en París en año 1747, denominándose École Nationale des Ponts et Chaussées, la cual todavía perdura hoy en día.
En España tuvimos que esperar hasta el año 1802, para tener una escuela de ingeniería civil, que se encargara de formar a los futuros ingenieros civiles, denominada Escuela Oficial del Cuerpo de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.
Fundada y dirigida por nuestro ilustre paisano Don Agustín de Betancourt y Molina, padre de la ingeniería moderna en nuestro país, el cual estudió en dicha escuela de ingeniería civil en París.
Hasta el año 1835, los ingenieros que salían de la Escuela Oficial del Cuerpo de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, se integraban en la Dirección General de Caminos, la cual fue creada en 1785 por el Conde de Floridablanca, Secretario de Estado y Superintendente de Correos, para, posteriormente, en 1799, integrarse en la Inspección General de Caminos y Canales.
Es con el Real Decreto de 30 de abril de 1835, cuando se crea el Cuerpo de Ingenieros Civiles con dos Inspecciones: la de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos e Ingenieros de Minas.
La Ingeniería Técnica de Obras Públicas
Y es con el Real Decreto de 12 de abril de 1854, cuando se crea el Cuerpo de Ayudantes de Obras Públicas, hace hoy ciento cincuenta y nueve años (159). Fundándose tres años después, y por orden del Real Decreto de 4 de febrero de 1857, la Escuela Especial de Ayudantes de Obras Públicas, compartiendo edificio y director con la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. El carácter especial atendía a que las promociones no eran constantes, y en función a las necesidades de la administración se abría el proceso de selección de alumnos, los cuales debían de superar una oposición, para posteriormente cursar dos años de enseñanza y uno de prácticas, pasando a obtener la condición de funcionario y el ingreso al citado Cuerpo.
Por el Decreto de 14 de noviembre de 1868, la función de construir (proyectar, construir y explotar), que hasta ese momento era única del Estado, pasa a la industria libre, naciendo así el “ejercicio libre de la profesión”. Con la Ley de Obras Públicas de 1877, se facultaba a los Ayudantes de Obras Públicas a proyectar, dirigir y vigilar las obras públicas costeadas con fondos provinciales o municipales.
Con la Ley de 20 de julio de 1957, las Escuelas pasan a depender del Ministerio de Educación Nacional, ya que anteriormente, tanto la de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos, como la de Ayudantes de Obras Públicas dependían del Ministerio de Fomento, creándose con la Ley dos niveles de estudios:
– El primero, denominado de grado superior, que otorgaba los títulos de Arquitecto e Ingeniero.
– Y el segundo, denominado de grado medio, que otorgaba los títulos de Perito, en el caso que nos ocupa, el de Perito de Obras Públicas.
De acuerdo con dicha Ley, el Decreto de 7 de marzo de 1958 dispuso importantes cambios que afectaron a la profesión, como son:
– El ingreso en el Cuerpo de Ayudantes de Obras Públicas se obtiene por oposición entre los titulados por las escuelas, lo que significaba la pérdida de la obtención automática de la condición de funcionario por el mero hecho de acceder a la formación.
– El reconocimiento del ejercicio libre de la profesión y el otorgamiento de competencias específicas para los Ayudantes de Obras Públicas.
– La creación del Colegio de Ayudantes de Obras Públicas.
– Y la colegiación obligatoria para ejercer las competencias profesionales.
Es en el año 1965, cuando se establece la Delegación del citado Colegio en Tenerife, siendo anterior su fundación a la de Las Palmas de Gran Canaria.
La Ley 2/1964 sobre Reordenación de las Enseñanzas Técnicas suprimirá el título de Perito de Obras Públicas y creará los títulos de Ingeniero Técnico, fijándose por Decreto 148/1969 las denominaciones y especialidades de las Ingenierías Técnicas, que para la rama de Ingeniería Técnica de Obras Públicas son:
– Ingeniero Técnico de Construcciones Civiles.
– Ingeniero Técnico de Hidrología.
– Ingeniero Técnico de Tráfico y Servicios Urbanos.
– Ingeniero Técnico de Vías de Comunicación y Transporte.
La Ley 14/1970, de General de Educación, reformada por la Ley Orgánica 11/1983, pretende instaurar una enseñanza cíclica, pero se queda a medio camino, ya que los estudios de Ingenieros e Ingenieros Técnicos no se cursan en las mismas escuelas, ni tiene cursos comunes, ni el paso de una a otra es automático a partir de un determinado curso. No obstante, es señalable que la Ley suprime la anterior clasificación de “Grados Superior y Medio” de 1957, por tres ciclos con las siguientes titulaciones:
– Primer Ciclo: Ingeniero Técnico, Arquitecto Técnico y Diplomado Universitario.
– Segundo Ciclo: Ingeniero, Arquitecto y Licenciado.
– Tercer Ciclo: Doctor.
E integra las Escuelas de Arquitectura, Arquitectura Técnica e Ingeniería, Ingeniería Técnica en las Universidades como Escuelas Universitarias.
En 1974 se produce, dentro del mundo funcionarial, el cambio de denominación del Cuerpo de Ayudantes de Obras Públicas por el del Cuerpo de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, el cual perdura hoy en día.
La denominación del colegio profesional se cambia a la actual de Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas por Real Decreto 743/1977.
Actualmente, en España existe el Grado en Ingeniería Civil (de 4 años), así como el Máster en Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos (de entre 1 y 2 años más), que han relevado respectivamente a las antiguas titulaciones de Ingeniero Técnico de Obras Públicas e Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, mientras se promulga una nueva regulación de los servicios profesionales.
Para terminar con esta parte, señalar que las dos universidades públicas canarias, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, desde 1976, y la Universidad de la Laguna, desde el 2000, impartieron las enseñanzas para obtener el título de Ingeniero Técnico de Obras Públicas, y actualmente, imparten el Grado en Ingeniería Civil, en sus distintas especialidades.
Evolución de las Obras Públicas en Tenerife
En mi opinión, las muestras de ingeniería civil en Tenerife, las podríamos clasificar en cinco (5) etapas o fases temporales, las cuales son:
– Etapa I. Desde la conquista hasta mediados del siglo XIX.
– Etapa II. Desde mediados del siglo XIX hasta la I Guerra Mundial.
– Etapa III. Desde la I Guerra Mundial hasta la Guerra Civil.
– Etapa IV. Desde la Guerra Civil hasta la década de los 60 del pasado siglo.
– Etapa V. Desde la década de los 60 del pasado siglo hasta la actualidad.
Estas interfases son orientativas, y hay que entenderlas con cierto margen de tiempo, como iremos viendo.
Etapa I. Desde la conquista hasta mediados del siglo XIX
La primera Etapa, se caracteriza por ser el periodo más largo, donde no existe una evolución de las infraestructuras, y donde las distintas generaciones no son consientes de cambios y avances, que les permitan mejorar la calidad de vida.
Las muestras de ingeniería civil que podemos encontrar en esta época, están más referidas al término de ingeniería tradicional. Y enmarcadas, mayormente, en el ámbito de las obras hidráulicas.
La situación genérica de esta Etapa, es la que muestra la fotografía, en donde las personas se acercan a las fuentes naturales y riachuelos a recoger el agua necesaria o a lavar la ropa.
Para ello, las fuentes se adaptaban con un pequeño depósito, desde el cual salían los chorros, que vertían las aguas a una tanquilla, abrevadero para los animales y/o lavadero.
Por fortuna, muchas de estas muestras han perdurado hasta hoy en día, motivado por que no es hasta la década de los setenta del pasado siglo, cuando se logra concluir una red de abastecimiento de agua que cubra toda la población tinerfeña.
En mi opinión, la mejor muestra de ingeniería civil de esta época, lo podemos encontrar en La Orotava. Me refiero al singular conjunto de molinos de agua, alimentados por un único canal. Además de la función industrial de los molinos, con ellos, se conseguía disipar la energía potencial del agua, en los diferentes saltos para alimentar a los molinos, lográndose solventar el gran desnivel que existía entre las fuentes y las tierras de cultivo, situadas en la costa.
Además, de alimentar a los molinos, dicho canal, lo hace también a fuentes artificiales y a lavaderos. Este ejemplo de ingeniería hidráulica, se repite en la otra vertiente de la Isla, en el núcleo de Güimar.
Con respecto a las comunicaciones terrestres en Tenerife, solo señalar, que la red estaba formada por un conjunto de senderos y caminos pedestres, adaptados algunos para el tránsito de animales, comunicando internamente las comarcas naturales de la Isla.
Los caminos más transitados eran los que permitían los intercambios de productos entre cumbre, medianías y costa.
Las conexiones entre las diferentes comarcas o municipios se desarrollaban mediante los “caminos reales”, que rodeaban la isla y eran la principal vía insular.
Etapa II. Desde mediados del siglo XIX hasta la I Guerra Mundial
Es en esta segunda Etapa, cuando se produce la eclosión de la ingeniería civil en Tenerife, con cierto retraso con respecto a la península.
Su labor está encaminada fundamentalmente a mejorar las comunicaciones, tanto terrestres como marítimas, y en menor medida, pero no menos importante, a la ejecución de obras hidráulicas para satisfacer las necesidades hídricas.
Con respecto a las comunicaciones terrestres, se comienza a ejecutar una red adecuada de carreteras, que inicialmente conecta los principales núcleos poblaciones del norte de la Isla y del Valle de Güimar, con la capital. Señalar que no es hasta la década de los sesenta del pasado siglo, cuando se completa esta red de carreteras convencionales.
La ejecución de estas nuevas vías, trae consigo la construcción de estructuras singulares para poder solventar los accidentes orográficos, como son los pontones y puentes. Estructuras que han perdurado, muchas de ellas, hasta hoy en día…
… como, por ejemplo, el Puente de Valle Seco, en la Carretera de San Andrés. Comentar, que cuando llegaron los primeros vehículos a la Isla, estos eran inspeccionados por Ayudantes de Obras Públicas, y probados en esta Carretera de San Andrés.
Los trazados de estas carreteras también han perdurado, ensanchándose la sección y, ampliando o mejorando algún radio.
Cada cierta distancia, se situaba una construcción, las conocidas como “Casa del Caminero”, donde un trabajado residía, y era el encargado del mantenimiento de la vía.
En cuanto a obras marítimas, es la etapa donde se impulsan las grades obras de abrigo del Puerto de Santa Cruz de Tenerife, con el comienzo de la ejecución del “Muelle Sur”, así como de los pequeños embarcaderos de los núcleos costeros para permitir el cabotaje insular, …
… construyéndose los primeros faros.
La condición para poder construir el Puerto que hoy en día tenemos, ha sido la necesidad de disponer de canteras que aportaran el material suficiente para ejecutarlos.
Para el transporte del material desde las Canteras de la Altura, inicialmente, y de la Jurada después, se dispuso de la primera, y por ahora única, línea ferroviaria que ha tenido la Isla. Aunque es en esta Etapa cuando se desarrollan grandes proyectos ferroviarios para conectar los principales núcleos de población de la Isla.
Como recuerdo de este ferrocarril, podemos apreciar en Valle Seco la única locomotora que queda de esta actividad.
Aunque, no se pudieron materializar los proyectos ferroviarios, si se llevó a cabo la instalación de una línea de tranvía, que conectó los municipios de Santa Cruz, La Laguna y Tacoronte.
Con respecto a las obras hidráulicas, son señalables las fuentes artificiales, que evitaban que las gentes tuvieran que salir de los núcleos de población a buscar agua a las fuentes naturales.
Para ello, se construyeron canales y conducciones para traer las aguas desde dichas fuentes o emanaciones, a las ciudades y pueblos.
Etapa III. Desde la I Guerra Mundial hasta la Guerra Civil
Esta etapa se caracteriza, por ser un periodo de tiempo donde se impulsa enormemente la obra pública, con el objeto de materializar los proyectos y planes propuestos en la Etapa anterior, y en el periodo de la República, el modernizar el país a los niveles de los países europeos. Impulso que se ve frenado por la Guerra Civil, que paraliza toda la actividad.
Si en la anterior Etapa, las obras referidas a las comunicaciones son las que tenían el protagonismo, en ésta vuelven a serlo las obras hidráulicas. En esta Etapa es cuando se ejecutan los primeros embalses, y se construyen los primeros depósitos de agua para abasto.
Aunque, para mí, la obra más interesante es el Elevador de Aguas de Los Realejos, …
… siendo este su estado hoy en día.
En esta Etapa se impulsa enormemente la captación de aguas, por medio de galerías y pozos. Señalar, que Tenerife es la región más minera, en volumen y en explotaciones, de España.
Hay destacar de esta Etapa dos puentes. El de Galcerán, en Santa Cruz de Tenerife, y el de Alfonso XIII o de Hierro en Santa Úrsula, anterior al primero. Ambos de arcos de hormigón armado.
Etapa IV. Desde la Guerra Civil hasta la década de los 60 del pasado siglo
Esta etapa se caracteriza principalmente por una falta de recursos que solo permite llevar a cabo o culminar las obras proyectadas en la anterior etapa.
Ejemplo de ello, es el Aeropuerto de Los Rodeos, donde el área terminal se proyecta con la República, y se termina en 1943, abriéndose oficialmente en el año 1946.
Además, algunas obras atienden más bien a dar propaganda al Régimen, no siendo conciente de la idoneidad de la misma. Un ejemplo de ello, lo tenemos con la Presa de Los Campitos.
De esta Etapa, es señalable la ejecución de la Autopista Santa Cruz – La Laguna, siendo la primera que se construye en España.
Etapa V. Desde la década de los 60 del pasado siglo hasta la actualidad
Esta Etapa, se caracteriza por la gran evolución que tienen las infraestructuras, que constantemente están en ampliación y en adaptación, donde se logra comunicar toda la Isla y dotarla de todos los servicios necesarios para una adecuada calidad de vida.
Este resurgimiento, claramente viene, inicialmente, por la apertura del país al turismo, que permite una gran entrada de divisas, y con ello capacidad para financiar las obras, estando por primera vez igual o por encima del nivel, siempre refiriéndonos a obra pública, de nuestros países vecinos.
Como ejemplos de carreteras, señalarles la Autopista del Norte, TF-5, …
… la Autopista del Sur, TF-1, …
… la Vía de Conexión, TF-2…
… y actualmente en ejecución los tramos del Cierre del Anillo Insular, Adeje – Santiago del Teide, e Icod – El Tanque.
En cuanto a transportes guiados, tenemos el Teleférico…
… y, como no, el Tranvía.
De esta etapa, también es el Aeropuerto Reina Sofía…
… y el Puerto que tenemos hoy en día, …
… así como el de Los Cristianos, y recientemente el de Garachico, del que ya les mostré una imagen al principio de la exposición,…
… y actualmente en ejecución el Puerto de Granadilla.
Y, en cuanto a obras hidráulicas, se ha ejecutado todo un plan de embalses, así como depuradoras y desaladoras – potabilizadoras.
Futuro de la Ingeniería Civil
A pesar de la situación en la que está inmerso el país, motivada por la crisis económica, el futuro de la ingeniería civil en Tenerife es halagüeño. Actualmente, están proyectadas o en alto grado de definición infraestructuras de cierta consideración para la Isla, pudiéndose enumerar las siguientes:
En cuanto a carreteras: la culminación del Cierre del Anillo Insular.
En cuanto a ferrocarriles y transportes guiados: los Trenes del Sur y del Norte; nuevas líneas del Tranvía; el Teleférico de La Paz, en el Puerto de la Cruz; y el Funicular de Garachico.
En cuanto a obras hidráulicas: las instalaciones de mejora del volumen y calidad del agua.
En cuanto a obras marítimas: el Puerto de Fonsalía, el Puerto de Puerto de la Cruz,la culminación del Puerto de Granadilla, la adaptación del Puerto de Santa Cruz, y posibles nuevas playas artificiales.
En cuanto a aeropuertos: la ejecución de la segunda pista y nueva terminal del Aeropuerto Reina Sofía, y ampliación del Aeropuerto de Los Rodeos.
Todo pasa, por la facilidad que posean las administraciones con competencias para adquirir o lograr la financiación para ejecutarlas.
Por último, señalar que nos encontramos en un punto de inflexión del modo en que se venía proyectando y ejecutando la obra pública, que obligará a la ingeniería civil a adaptarse a nuevos retos, referidos precisamente a la falta de fondos económicos y al propio ámbito insular donde se desarrolla, que impone la optimización de los recursos y de las infraestructuras existentes, adquiriendo cada vez más importancia aspectos como la gestión, la conservación y el mantenimiento de las mismas.
Muchas gracias.
– – – – – – – – – – – – – – – – – – – –