El estilo y humor de Francisco Pallero.
Autor: Antonio Salgado Pérez
Publicado en El Día el 13 de julio de 2011.
En el Real Casino de Tenerife, en su conferencia «Idiosincrasia chicharrera».
Un prestigioso doctor aseguraba –y asegura– que la risa produce un aumento de la ventilación pulmonar, hace que el corazón lata más deprisa, aumenta ligeramente la tensión arterial, incrementa la actividad de los músculos del tórax y de los pulmones y disminuye el dolor. Pues todas esas gratificantes sensaciones las gozó quien suscribe oyendo recientemente a Francisco Pallero Clavijo, léase también Pallo, en la tribuna del Real Casino de Tenerife, en su conferencia “Idiosincrasia chicharrera”, donde el presidente de la citada institución, José Alberto Muiños y Gómez-Camacho, en atinada y brevísima presentación, ya nos predispuso a lo que se avecinaba.
Sigue diciendo el aludido doctor: “No tome medicinas, vaya a su casa y, cuando ría, estará curado”. Así terminaba una larga y angustiosa conversación con una mujer entristecida, nerviosa y deprimida porque múltiples problemas le asediaban.
Pues, conociendo a Pallo que, precisamente, no es un seudónimo de ocultación, recomendaríamos ahora a la deprimida lo siguiente: no tome medicinas, compre el periódico, encienda la radio, ponga la tele y cuando, respectivamente, lea, oiga y vea a Francisco Pallero, seguramente empezará a reír y, obviamente, estará curada.
Pallo, “natural de la Rambla de Pulido”, coronel de Infantería y licenciado en Ciencias de la Información, es el clásico humorista. Porque lo es sin proponérselo. Unas veces es mordaz y otras desenfadado en las oportunas denuncias de lo que ocurre en nuestras islas o en el ámbito nacional. Con su proverbial lenguaje directo, sencillo y fluido, hace que el lector viva sus vivencias. Suele emplear bastantes palabras, vocablos y modismos canarios porque sigue siendo un admirador y entusiasta defensor del Tesoro Lexicográfico del Español de Canarias, que, para él, es tan “sagrado” y dogmático como el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española.
El numeroso público que acudió al Real Casino jamás olvidará la lozana y difícil espontaneidad de la que hizo gala el conferenciante, con aquella oratoria ágil y aventurera –con algún que otro exabrupto con sordina–, donde este coronel convirtió a los escuchantes en soldados y que, de entrada, nos recordó aquel sinóptico chiste que dice “¿Tu padre es militar o trabaja?”.
Pallero, como digno castrense, sigue amando la vida militar, se embelesa mencionando anécdotas y gags y siempre tiene un capítulo aparte para ocuparse del periodismo, de “la canalla”, que ultimó en la Universidad de La Laguna, donde aprendió, de verdad, a leer El Quijote.
Y ya que hemos hablado de gags, no podemos omitir aquella insólita conversación telefónica que nuestro personaje sostuvo con el mismísimo Steven Spielberg cuando aquel presentó, hace años, precisamente en el Casino, su excelente novela La apuesta de cristal.
Una vez más, este singular articulista/columnista, crítico, incisivo e irónico, reitera, con especial fervor, que la IPS (Instrucción Premilitar Superior) constituyó un ejemplo en toda Europa y que Valdano, con todos los respetos, no inventó el “pánico escénico”, ya que fue obra de los milenarios faraones.
En su variopinta, rocambolesca y hasta surrealista disertación, Francisco Pallero tuvo el acierto de contar con un acreditado técnico audiovisual, Lázaro Illada, que, algunas veces, se las vio y deseó para que aparecieran en pantalla lo que, como soldado, le dictaba el coronel.
En fin, en estos tiempos de trifulcas, desazón y dificultades se agradece de una forma muy acentuada que personas como Francisco Pallero nos hable de cosas serias, muy serias, con el desparpajo, estilo, elegancia y educación que él atesora. Y si toda esta serie de virtudes las rocía, como es habitual, de un humor sui géneris, pues leerle, oírle y verle podría convertirse en el mejor de los antidepresivos.
– – – – – – – – – – – – – –