Arquitectos Municipales de Santa Cruz de Tenerife (3); Pedro Maffiotte Arocha
Autor: Carlos Hernández Bento
Inédito. Publicado en esta página web el 15 de octubre de 2021.
PEDRO MAFFIOTTE AROCHA EN EL ARCHIVO MUNICIPAL DE SANTA CRUZ DE TENERIFE

Biografía
Pedro Maffiotte Arocha era un auténtico polímata. Tenía extraordinarias cualidades para las matemáticas, la arquitectura, la botánica, la geología, el periodismo o la pintura. Aunque su mayor contribución la hizo como urbanista e ingeniero. Su polifacética personalidad y obra jugaron, como casi no podía ser de otra manera, un importante papel en su archipiélago natal, y aún en el plano nacional e internacional (Nota 1).
Desde la década de 1840 desempeñó múltiples tareas docentes, siendo catedrático de perspectiva en Bellas Artes, profesor de matemáticas en la Escuela de Náutica y, tras ser uno de los fundadores de la Real Academia Canaria de Bellas Artes en 1846, fue además profesor de aritmética y geometría en la escuela de dicha academia, convirtiéndose en el auténtico dinamizador de los estudios de arquitectura y urbanismo del archipiélago.
Don Pedro fue también -como ya hemos dicho- pintor; aunque lamentablemente se conservan pocos de sus trabajos. Sin embargo, muchos de los mismos fueron referenciados en catálogos de la época, dando testimonio de su intensa actividad. Incluso una “Vista del puerto y población de Santa Cruz de Tenerife”, óleo de su autoría, se conserva en el Museo Naval de Madrid.
Sus aportaciones a la mejora de las obras de ingeniería pública de las islas fueron copiosas y determinantes. En 1846 fue enviado a Argel, para aprender las nuevas técnicas utilizadas para la construcción de una escollera con prismas artificiales fabricados a pie de obra. Procedimiento que aplicaría con éxito en los puertos internacionales canarios de Tenerife y Las Palmas.
En la isla de Gran Canaria, donde residió entre 1851 y 1857, fue director de Caminos Vecinales y Vías Rurales, y desempeñó también tareas docentes; teniendo discípulos tan ilustres como don Fernando León y Castillo, relevante político de la escena española de la época, y don Benito Pérez Galdós, considerado por muchos como el mejor novelista en castellano después de Miguel de Cervantes. Estas ocupaciones no le impidieron hacer magnos trabajos. Por encargo de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas hizo una gran presa en el barranco de Pinto (Gran Canaria), que fue la mayor obra hidráulica proyectada hasta entonces en el archipiélago, la cual se ejecutó años más tarde, finalizándose en 1910.
Otra faceta importante de su plural actividad intelectual fue la dedicación a las ciencias naturales, en particular a la geología y la botánica; sin duda estimulado por el ejemplo del naturalista francés Sabin Berthelot.
Las islas, campo de experimentación científica europea durante el siglo XIX, atrajeron a numerosos especialistas del Continente y él hizo de cicerone de muchos de ellos. Incluso premiaron su labor con gestos tales, como la denominación de “bulliminus maffiotteanus” a un caracol hallado en Gran Canaria.
Relacionada con su faceta científica estuvo la periodística, ya que hizo numerosos artículos de divulgación en este campo para llegar al gran público, que dio a la luz en La Ilustración de Canarias.
En 1858 construyó un aparato volador impulsado por un cohete, que experimentó con éxito. Por este logro, la NASA lo reconoció como pionero de la Aeronáutica (2).
El 14 de febrero de ese mismo año, publicó un artículo en la Revista de Obras Públicas de Madrid: «Reflexiones sobre la navegación aérea» (3), en la que describía los resultados logrados que llamaron la atención de la NASA:
“Habiendo observado que la curva descrita por el cohete en su ascensión, vuelve algunas veces la concavidad a la región en que sopla el viento, se me ocurrió averiguar la causa de este fenómeno, y examinar si era posible construir un aparato que regulase su movimiento, para hacerle describir en el espacio una línea dada.
De mi estudio ha resultado la construcción de un disco o cometa, muy imperfecto a la verdad, formado de cañas y papel, de 90 centímetros de largo y 70 en su mayor ancho, con un pequeño timón, y una aleta reguladora en la cara superior. El cohete, formado en un cañoncillo de hierro, está fijo en el centro en la cara inferior, en inclinado sobre su línea de simetría bajo un ángulo de 30º. El peso de todo el aparato es de 137 gramos […] La velocidad obtenida ha variado de 43 a 25 decímetros por segundo de tiempo. La carga del cohete ha sido de solo 4 gramos […].”
Maffiotte tenía la intención de continuar escribiendo sobre el asunto, pero murió a los 44 años. Este artículo y otros escritos sobre lo mismo fueron publicados póstumamente en el periódico La Voz de Canarias.
Prueba del prestigio que alcanzó como científico, lo refleja el hecho de haber sido uno de los cinco españoles que asistieron al “Congreso Internacional de Arqueología y Antropología Prehistórica” de Dinamarca de 1868.
Ese mismo año fue nombrado arquitecto municipal de Santa Cruz de Tenerife, cargo que ejerció hasta su muerte dos años después, en 1870.
Algunos otros de sus más relevantes trabajos, no mencionados todavía en este texto, fueron los primitivos planos de los ayuntamientos de Arucas (Gran Canaria) y La Orotava (Tenerife), obra ésta que se comenzó a ejecutar después de haber fallecido. Realizó asimismo los diseños y la fábrica de las fuentes de Isabel II en Santa Cruz de Tenerife y la de los Jardines de Gourié en Arucas.
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NOTAS
1.- Carlos F., HERNÁNDEZ BENTO: “Don Pedro Maffiotte Arocha, un personaje universal”, publicado en el Diario de Colima de Colima (México) de 17 de mayo de 2020; HERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, María Candelaria, Los maestros de obras en las Canarias occidentales (1875-1940), Aula de Cultura de Tenerife, Cabildo de Tenerife, Tenerife, 1992, pp. 174 y ss.; IZQUIERDO PÉREZ, Eliseo, Periodistas canarios, Siglos XVIII al XX, Gobierno Autónomo de Canarias, islas Canarias, 2005, Tomo II, pp. 301-303; ALLOZA MORENO, Manuel Ángel, La pintura en Canarias en el siglo XIX, Aula de Cultura, Tenerife, 1981, p. 200. Véase también la web de la Real Academia Canaria de Bellas Artes (RACBA).
2.- AA. VV., Essays on the History of Rocketry and Astronautics: Proceedings of the Third through the Sixth History Symposia of the International Academy of Astronautics, NASA, Technical Reports Server (NTRS), USA, 1977, Vol. 1, p. 83 y pp. 177-178.
3.- MAFFIOTTE AROCHA, Pedro: «Reflexiones sobre la navegación aérea», Revista de Obras Públicas, Madrid, 1858, Vol. IV, tomo I, pp. 89-90. Sobre el mismo asunto: Ibídem, 1858, 6, tomo I (14), pp. 169-171; Ibídem, 1858, 6, tomo I (21), pp. 258-259; Ibídem, 1860, 8, tomo I (23), pp. 276-278; Ibídem, 1865, 13, tomo I (20), pp. 252-254.
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Esquema de Pedro Maffiotte para sus estudios. [Fuente: MAFFIOTTE, P., Reflexiones…, op. cit., 1865, 13, tomo I (20): 252-254].

Esquema de Pedro Maffiotte para sus estudios. [Fuente: MAFFIOTTE, P., Reflexiones…, op. cit., 1858, 6, tomo I (21): 258-259].

Firma de Pedro Maffiotte Arocha.


Nombramiento de Pedro Maffiotte (14-02-1868) AMSCT, Libros de actas del Pleno, 1868.
SELECCIÓN DE SUS PROYECTOS EN EL ARCHIVO MUNICIPAL DE SANTA CRUZ DE TENERIFE (AMSCT)

Casa de Domingo Rodríguez en el barrio de El Cabo (1868) AMSCT. Leg. 924/62.

Casa de Juan N Arceo Russell (1868) AMSCT. Leg. 924/63.

Casa de Tiburcio Ruiz en c/ San Antonio (1868) AMSCT. Leg. 924/64.

Casa de Emilio López en la plaza de San Telmo (1868) AMSCT. Leg. 924/65.

Casa Julián González en c/ San Francisco de Paula (1868) AMSCT. Leg. 924/66.

Casa Domingo Rodríguez de la Sierra en c/ La Luna (1868) AMSCT. Leg. 924/67.

Casa de José Reboso Quintero en c/ Jesús Nazareno (1868) AMSCT. Leg. 924/68.

Casa de Gabriel Hernández en c/ El Sol esq. c/ San Pedro Alcántara (1869) AMSCT. Leg. 924/96.

Casa de Vicente Gary en la c/ San Sebastián (1869) AMSCT. Leg. 924/90.

Casa de Pedro Rodríguez Sesmero en c/ San Martín (1869) AMSCT. Leg. 924/98.

Casa de Sebastián Ramos en c/ San Lorenzo (1869) AMSCT. Leg. 124/104.

Casas de José Febles en c/ El Saludo (1870) AMSCT. Leg. 924/127.

Alineación de la c/ los Molinos (1870) AMSCT. Leg. 924/117.
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