Árboles singulares de Santa Cruz de Tenerife
Autor: José Manuel Ledesma Alonso
Publicado en El Día el 5 de abril de 2026

Parque La Granja
Pocas ciudades de España cuentan con la riqueza y la variedad de especies vegetales que posee el municipio de Santa Cruz de Tenerife, lo que contribuye a cumplir los estándares de calidad del aire, el control de la contaminación y su efecto sobre el cambio climático, a la vez que es un garante para la salud y el bienestar de la población, pues el arbolado urbano y la superficie verde aportan a la ciudad y a sus habitantes la regulación hídrica de la temperatura, la amortiguación del efecto del viento, control de la erosión y reducción del impacto del ruido, a la vez que inciden en el ámbito social, mejorando el estado emocional, reduciendo el factor estrés y la violencia entre la población.
Este patrimonio vegetal se encuentra distribuido en los 1.500 metros cuadrados de zonas verdes que existen en la ciudad, más las 49.000 hectáreas que forman el Parque Rural de Anaga, bosque subtropical de laurisilva, reliquia viva de la era terciaria, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, el 9 de junio de 2015.
Santa Cruz contaba con muy poca vegetación hasta que, en 1787, fueron plantados los primeros 81 árboles en la Alameda del Muelle; en 1854, el capitán general Jaime Ortega mandó traer de Cuba 336 Laureles de India para adornar lo que, en su honor, se llamaría Paseo de Ortega, actual Rambla de Santa Cruz y, en 1864, el capitán Domingo Serís Granier trajo de Cuba 37 Laureles de India para que dieran sombra en la Plaza del Príncipe.
Al irse extendiendo la ciudad, sus parques, plazas, paseos y jardines se han embellecido con especies de porte arbóreo y herbáceas, plantas tropicales y subtropicales, y de las diversas floraciones de Framboyanes, Jacarandas, Hibiscos, Azaleas, etc.
Desde 1995 Santa Cruz de Tenerife forma parte de la Declaración del Derecho al Árbol en la Ciudad, siendo el Servicio de Gestión y Control de Servicios Públicos, dependiente del Área de Gobierno de Bienestar Comunitario y Servicios Públicos, quien se encarga de controlar los más de 50.000 ejemplares de las más de 500 especies diferentes de árboles, sobre lo que los Técnicos y Jardineros municipales llevan a cabo labores de riego, recorte de ramas, tratamientos fitosanitarios, extracción de malas hierbas y limpieza, a la vez que detectan sus daños estructurales, enfermedad, vandalismo, etc.
De estos ejemplares, tanto urbanos como silvestres, setenta y siete han sido seleccionados como árboles singulares por sus especiales características de porte, diámetro, origen o antigüedad; todos ellos están señalizados con una placa en la que se incluye su nombre científico, nombre vulgar, familia, etc.

Ficus
– Árboles singulares urbanos
Parque García Sanabria: Almendro de Madagascar. Higuera Australiana (17 m). Ceiba (16,7 m). Árbol pica-pica (15 m). Palmera (17 m de altura y 150 años).
Parque La Granja: Eucalipto (9,2 m de perímetro en su base y 10,25 m en el tronco).
Parque Cultural Viera y Clavijo: Ceiba (16 m).
Plaza del Príncipe: Dos Laureles de India.
Plaza San Francisco: Higuera de Australia, Ficus (15,5 m). Palmetum: Palmera Guano. Sicomoro -Ficus-.
Cementerio de San Rafael y San Roque: Higuera Sagrada.
Calle Suarez Guerra: Pino Budista.
Barranco de Valleseco: Tamarindo.
El Chorrillo: Cardón Canario (35,2 m de perímetro y 6 m de alto).
– Árboles singulares silvestres
Monte Aguirre: Til (25 m de altura, 12 m de base y 10 m de tronco). Viñátigo (15 m de altura, 9,2 m de base y 9,5 m de tronco). Palo Blanco (20 m). Barbusano (10 m). Acebiño (15 m).
Taganana: Drago del Cura (2 m de altura y 250 años).
Benijos: Drago (7 m de altura y 180 años).
Las Palmas de Anaga: Drago del Draguillo.

Tamarindo. Parque Garcia Sanabria
El Pleno Municipal, del 1 de abril de 2016, aprobó por unanimidad proteger los árboles singulares de Santa Cruz de Tenerife, que esta riqueza Patrimonial Natural se diera a conocer a los ciudadanos a través de itinerarios botánicos, y se elaboraran materiales didácticos sobre ellos que contribuyeran a su conocimiento y al acercamiento a la biodiversidad.
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