Blog

La Tertulia Amigos del 25 de Julio: Treinta años de compromiso cultural

Autor: Daniel García Pulido

Publicado en el Diario de Avisos el 30 de noviembre de 2025

 

En emocionado recuerdo a los tertulianos robados por la eternidad… Coriolano Guimerá López, John Lucas Carruthers, José Méndez Santamaría, Luis Cola Benítez, Luis Martínez Conejero, Miguel Melián García, Pedro Ontoria Oquillas, Rafael Zurita Molina, Sebastián Matías Delgado Campos y Víctor Ezquerro Páez.

 

          Durante este mes la Tertulia Amigos del 25 de Julio ha conmemorado tres décadas de actividad ininterrumpida dedicadas a la investigación, la divulgación y el obligado homenaje a uno de los hitos identitarios de Tenerife: la gesta del 25 de julio de 1797. Fundada en 1995 con el propósito de revitalizar el conocimiento histórico de nuestra ciudad y del archipiélago, la Tertulia alcanza un aniversario especialmente significativo, no solo por el tiempo transcurrido, sino por el legado acumulado en forma de publicaciones, propuestas patrimoniales y una intensa participación ciudadana.

          En noviembre de 1995, cargados de ilusión y energía, se reunieron en una de las dependencias del antiguo Fuerte de Almeyda un grupo de santacruceros, de nacimiento y de adopción, decididos a contribuir a la brillante celebración del bicentenario de la defensa heroica de la capital frente al almirante Nelson, un episodio clave de nuestra historia que seguía sin el reconocimiento social y patrimonial que merecía. Es crucial sopesar que las circunstancias en aquellos años eran muy distintas a las actuales: no había internet, ni redes sociales, ni siquiera apoyo institucional o mediático, y sólo la tenacidad, la constancia y el buen hacer de este grupo de personas que aparecieron en el momento oportuno fueron transformando aquel sueño en una realidad tangible. La efeméride de 1997 fue un éxito y no solo por sus exposiciones, ediciones de libros, artículos de prensa, catálogos o monumentos, sino porque abrió un nuevo escenario de actuación para este grupo de tertulianos, cuyo número fue creciendo con los años.

           Desde esa motivación inicial, la Tertulia adoptó unos estatutos que fijaban como fin “la investigación y la difusión de la Historia y la Cultura de Canarias, por medio del debate y del libre intercambio de ideas”. Su nacimiento representó, así, una apuesta por poner en valor el papel de la ciudadanía, de los investigadores y de las instituciones en el rescate del pasado como herramienta de identidad y de fortalecimiento cultural. Durante sus primeros años, la Tertulia centró sus esfuerzos en la conmemoración del mencionado bicentenario de la Gesta y, bajo este prisma, desarrolló iniciativas destacadas: la organización de una exposición de gran formato, con su espléndido catálogo; la creación de un sello y matasellos conmemorativo; o la recopilación documental de fuentes dispersas de los siglos XVIII y XIX, con la edición de obras fundamentales como Fuentes documentales del 25 de julio de 1797 (1997) y La historia del 25 de julio de 1797 a la luz de las fuentes documentales (1999). Estas publicaciones consolidaron a la Tertulia como un actor relevante en la historiografía insular, no solo como espacio de debate, sino también como generadora de conocimiento especializado.

           Un ejemplo notable de su compromiso patrimonial fue el impulso al Monumento a los Héroes del 25 de Julio, inaugurado el 24 de julio de 1998 como cierre de las grandes actividades del bicentenario. En pocos años, la Tertulia había demostrado su capacidad para proponer acciones concretas de defensa del patrimonio y movilizar apoyos institucionales. Con el paso del tiempo, la Tertulia no se limitó a centrarse exclusivamente en la Gesta y, aunque continúa éste siendo su eje identitario, amplió su ámbito de interés hacia otros aspectos de la historia y la cultura de Canarias: el estudio de personalidades del pasado, la historia del Arte, el patrimonio, la cartografía, el transporte, la Sanidad, la defensa militar, la literatura o el contexto atlántico.

           En el plano operativo, se estructuraron actividades periódicas —conferencias, mesas redondas, visitas guiadas, proyectos de señalización patrimonial— y se impulsaron publicaciones propias y colectivas. Entre ellas destaca particularmente Nuestros primeros 25 años. Memoria de las actividades de la Tertulia Amigos del 25 de Julio (Ediciones Idea, 2021), que explicita con detalle lo realizado durante el periodo inicial de trabajo. También se fortalecieron colaboraciones con instituciones como el Centro de Historia y Cultura Militar de Canarias, la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife y el Ayuntamiento capitalino.

         La aportación de la Tertulia puede medirse en varios niveles. En el ámbito patrimonial, ha contribuido a recuperar y señalizar espacios vinculados al pasado de Santa Cruz, como castillos, viviendas emblemáticas y diversos enclaves conmemorativos. Proyectos tan relevantes como “La Ruta de los Hitos”, “El Paseo de los Visitantes Ilustres” o “La reconstrucción del primer muelle de Santa Cruz de Tenerife”, además de placas, bustos y la reciente dedicación de una plaza a las Milicias de Canarias, llevan su sello. En el ámbito editorial, su labor ha permitido ofrecer a investigadores y al público general instrumentos documentales fiables, de edición científica o divulgativa, que antes resultaban difíciles de localizar. Gracias a ello, la Gesta del 25 de julio se ha integrado de manera más sólida en la historiografía y en el imaginario colectivo de la ciudad. En lo educativo y divulgativo, la Tertulia ha dinamizado el conocimiento local mediante conferencias públicas, ciclos escolares, colaboraciones con medios de comunicación y actividades de proximidad.

          Tras treinta años de actividad, la Tertulia se enfrenta a nuevos retos y oportunidades. Por un lado, mantener el empuje inicial: seguir produciendo investigación rigurosa, asegurar apoyos institucionales estables y atraer a nuevas generaciones de tertulianos. Por otro, avanzar en la ampliación digital, la internacionalización de su trabajo, la cooperación interinsular y el refuerzo de una cultura participativa en torno al patrimonio histórico. Hoy, el desafío consiste en convertir la historia local en un proyecto vivo para el siglo XXI: vincular la memoria de la Gesta con cuestiones tan actuales como la educación patrimonial, el turismo responsable, la interacción ciudadana con el territorio o el uso de nuevas tecnologías de difusión. En este sentido, el modelo de la Tertulia puede servir de inspiración para otros grupos del archipiélago.

          La celebración de estos treinta años invita a reflexionar sobre la dimensión simbólica de su labor: en una sociedad que a menudo prioriza lo efímero, lo inmediato o lo global, el trabajo sostenido, discreto pero constante, de un grupo que decide dedicar su tiempo al pasado reciente de su territorio adquiere un valor singular. Porque la historia no es solo la narración de hechos: es también la conexión con identidades compartidas, con el paisaje físico, con la memoria colectiva y con la capacidad de una comunidad para mirar al pasado y comprender mejor su presente. La Gesta del 25 de julio no es ya solo un episodio militar, sino un referente simbólico de Santa Cruz y de Tenerife. Y la Tertulia Amigos del 25 de Julio ha contribuido decisivamente a que ese referente no se diluya.

          Al cumplir sus tres décadas, la Tertulia demuestra que la cultura y la historia pueden ser terreno fértil para la ciudadanía activa, las instituciones colaboradoras y el conocimiento compartido. A lo largo de estos treinta años, ha sembrado investigación, iniciativas patrimoniales y divulgación que hoy forman parte esencial de la trama cultural de Santa Cruz de Tenerife y de Canarias. Queda, por tanto, felicitar a la Tertulia por este 30º aniversario, agradecer a todos los que han hecho posible esta realidad —tertulianos pasados y presentes, instituciones colaboradoras— y animar a la continuidad de una labor tan encomiable en estos tiempos de cambios tan acelerados y globalizadores. La voz de la Tertulia, su esencia e inquietudes, siguen siendo imprescindibles para mantener viva la memoria histórica.

– – – – – – – – – – – – –

 

Related Posts

Enter your keyword