SANTA CRUZ DE TENERIFE. Capítulo V. El transporte (2). El tranvía
Autor: José Manuel Ledesma Alonso
Publicado en El Día el 23 de febrero de 2025
La Sociedad Anónima Tranvía Eléctrico de Tenerife, constituida en Bruselas, el 28 de septiembre de 1889, a través de 15.000 suscripciones por un periodo de 30 años, vendría a significar un avance importante en las comunicaciones entre Santa Cruz y La Laguna.
La central generadora de electricidad y las cocheras para los tranvías comenzaron a construirse en La Cuesta, el 15 de octubre de 1889, y la ceremonia de colocación de los primeros railes, delante del triple arco de la Alameda de La Marina, tendría lugar el 30 de noviembre, siendo presidida por el diputado tinerfeño Imeldo Serís-Granier y Blanco, Marqués de Villasegura, y la asistencia de las primeras autoridades civiles y militares de la provincia.
En enero de 1900 llegaba desde Amberes el primero de los barcos que transportaba el material necesario para la instalación de la línea del tranvía, comenzando rápidamente a realizar el afirmado de los raíles en la carretera, la colocación de los postes y el tendido eléctrico. En mayo del citado año, la instalación de la vía ya había llegado a La Laguna, de manera que cuando, el 23 de octubre, llegaron de Amberes la maquinaria y las calderas para la central eléctrica de la Cuesta, éstas serían trasladadas por catorce yuntas de bueyes, utilizando las vías ya instaladas.
En enero de 1901, una espesa columna de humo que salía de la gran chimenea de 38 m, y que se distinguía claramente desde la capital, anunciaba que la Central ya estaba totalmente terminada.

Tranvía y jardinera (1910)
La inauguración oficial tendría lugar en la Central de La Cuesta el 7 de abril de 1901. Desde Santa Cruz y La Laguna salieron sendos tranvías transportando a las primeras autoridades y a las corporaciones de ambos ayuntamientos. El Sr. Obispo de la Diócesis oficiaría la Santa Misa de acción de gracias y bendeciría las máquinas, calderas, carruajes, etc. Terminado el acto se celebró un convite, y tomaron la palabra el Gobernador Civil, el catedrático Cabrera Pinto, el presidente de la compañía Sr. Fichefet, etc. El evento fue amenizado por la banda La Fe, de La Laguna.
Ante la aparición del tranvía, y para evitar accidentes, el Ayuntamiento de Santa Cruz publicó un bando y lo expuso en los sitios de costumbre; no obstante, cuando el tranvía subía a paso lento por la calle del Castillo, los chiquillos corrían a su alrededor y se colgaban en los estribos, mientras que los que no querían o podían pagar viajaban en el tope -pieza situada en la trasera del vehículo que amortigua el contacto de un vagón contra otro-. De ahí la frase «el tranvía va lleno hasta los topes».
La frecuencia de los viajes entre Santa Cruz y la Laguna, y viceversa, era cada hora, desde las 7 de la mañana hasta las 8 de la noche. Los coches, con una potencia de 100 HP, realizaban el trayecto en 45 minutos, haciendo 29 paradas.
El precio de los billetes dentro de la población era de 15 céntimos. Santa Cruz-La Laguna costaba 1,50 pesetas en primera clase, y 1,05 pesetas en segunda. También existían bonos económicos para 12 viajes por 5,50 pesetas, mientras que el abono trimestral costaba 100 pesetas.
Los coches estaban pintados de azul y blanco. Los números 7 y 8 llevaban doble vagón y los números 15 y 16, más modernos y rápidos, llevaban un vagón de carga enganchado a la parte trasera, de color gris llamado «Jardinera», cuyos asientos eran de inferior calidad y grandes ventanales abiertos para evitar los olores que desprendían los productos (leche, papas, huevos, ñames, cabritos, etc.) que las lecheras y gangocheras bajaban a Santa Cruz para venderlos, regresando luego con latas llenas de comida para los cochinos, procedentes de los sobrante de las comidas de las casas de sus clientas.
El segundo tramo del tranvía La Laguna-Tacoronte se inauguraría el 27 de julio de 1904.
Adquirido por El Cabildo
Como los ingresos generados por los viajeros y las mercancías no eran suficientes para garantizar la rentabilidad de la Compañía, el 9 de abril de 1927, la Sociedad Anónima Tranvía Eléctrico de Tenerife se la vendió al Cabildo Insular de Tenerife, por 1.100.000 pesetas, pagaderas en 25 años.
En principio, el Cabildo intentó modernizar la flota, renovó las vías, e hizo reformas en la central generadora de La Cuesta; pero, después de la guerra civil, al haber sido sometido a una intensa sobreexplotación, daría lugar a que se produjeran varios accidentes; como el ocurrido el 14 de noviembre de 1956, cuando el tranvía nº1 bajaba desde La Laguna, se le rompieron los frenos y chocó contra un muro en la Cuesta de Piedra, muriendo un joven de 16 años y resultaron heridas numerosas personas, algunas de gravedad.
Al día siguiente, su explotación se suspendió y, un año más tarde, comenzaron liquidarse los bienes de la Compañía. Con los 6 millones de pesetas obtenidos por el solar donde estaba la estación de La Cuesta, y la venta de los materiales recogidos se repusieron los pavimentos de las carreteras, después de levantadas las vías. La campana de la estación Central fue regalada a la iglesia de La Candelaria, en la Cuesta.
En el capítulo de sucesos, aparecidos en la prensa local, destaca el ocurrido el 1 de septiembre de 1934, cuando el tranvía que bajaba desde La Laguna para dejar la recaudación del día en La Cuesta, fue asaltado por cinco individuos con los rostros cubiertos y armados con pistolas, resultando muerto un empleado y un pasajero de 16 años, así como el conductor del tranvía nº 13 que venía por la misma ruta.
Tranvía ligero
Al comienzo del siglo XXI, el Cabildo Insular de Tenerife decidió retomar el tranvía como alternativa ecológica y funcional de transporte público, utilizando nuevos modelos cuyos avances tecnológicos fueran capaces de ofrecer a los usuarios un sistema de desplazamiento cómodo y puntual; para ello, el 22 de enero de 2001 constituyó la empresa Metropolitano de Tenerife (Metrotenerife) para que llevara a cabo la construcción y puesta en marcha de una red ferroviaria que aliviara la congestión circulatoria y las demandas de movilidad de la población tinerfeña.
Las obras se iniciaron en 2004, y las primeras pruebas se realizaron en diciembre del año siguiente. La inauguración tendría lugar el 2 de junio de 2007.

Tranvía en el Intercambiador
La flota está compuesta por 33 vehículos bicabina -trenes ligeros- de 30 m de largo y 2,4 m de ancho, los cuales se pueden conformar en unidades articuladas, compuestas de tres a cinco coches. Cada uno tiene capacidad para 200 plazas, de las que 60 irán sentados y el resto de pie, lo que conforma una densidad de 4 pasajeros por metro cuadrado.
Dado su entorno urbano, la velocidad a la que circula oscila entre los 20 y 50 kilómetros a la hora. Todos los vehículos son de piso bajo, con facilidad de acceso para minusválidos. Transitan por vías exclusivas, de modo que su marcha no se verá interrumpida al tener preferencia en todos los cruces. El ancho de la plataforma de rodadura es de 7 metros, pudiendo transitar otros vehículos a ambos lados del trayecto.
La línea 1, desde el Intercambiador en Santa Cruz a la avenida de La Trinidad en La Laguna, tiene un recorrido de 12,3 Kilómetros y 21 paradas. La duración del trayecto siempre es el mismo, y la frecuencia de paso cada 3 minutos. Funciona 20 horas al día.
El 30 de mayo de 2009 entró en servicio la línea 2, que va desde La Cuesta hasta Tincer (Taco), con correspondencia con la línea 1 en el Hospital Universitario y El Cardonal.
Desde el 4 de abril de 2017, el 100% del capital social de la empresa es propiedad del Cabildo de Tenerife, al formalizar la compra del 14% de Tenemetro, S.L.
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