Comentarios al libro de Antonio Salgado «La prehistoria del alumbrado y la luz en Canarias»
Se recogen tres comentarios al nuevo libro de nuestro contertulio Antonio Salgado Pérez

Autor: Juan Carlos Díaz Lorenzo
Publicado en puentedemando.com el 20 de noviembre de 2025.
Título: Antonio Salgado presenta La prehistoria del alumbrado y la luz en Canarias.
Tiene Antonio Salgado Pérez la gracia y la elegancia de describir la historia contemporánea de su especialidad con la finura de quien conoce en profundidad una de sus vocaciones más apreciadas. El libro La prehistoria del alumbrado y de la electricidad en Canarias es una muestra exquisita de su buen y bien hacer, ahora compilado en forma de volumen valioso, en el que se recogen 19 artículos amplios publicados entre el 8 de octubre de 2016 y el 22 de junio de 2019 en el suplemento La Prensa del periódico El Día de Santa Cruz de Tenerife.
La reciente presentación de este libro en el Real Casino de Tenerife, a cargo del viejo y buen amigo y compañero escolapio Jesús Pedreira Calamita, constituye una doble muestra de los vínculos de su autor con la centenaria sociedad tinerfeña. Antonio Salgado Pérez —destacada figura de UNELCO en su vida profesional como auditor— es un socio de apreciada gentileza, un caballero de honda virtud y arraigo y así la sala donde se celebró el emotivo acto rezumaba el afecto que se siente por su persona, que es la de un hombre amable y generoso, afectivo y respetuoso, palmero de nacimiento y tinerfeño de acrisolada adopción y virtud.
El libro La prehistoria del alumbrado y de la electricidad en Canarias recorre con minuciosidad el nacimiento de la luz eléctrica en el archipiélago, describe el proceso histórico de las distintas formas en que la sociedad de cada época —siguiendo una secuencia temporal— trabajó para alumbrarse (aceite, belmontina, gas…) en lo público y en lo privado y marca un punto de inflexión a partir del 31 de diciembre de 1893, cuando la luz eléctrica se encendió por primera vez en Santa Cruz de La Palma, extendiéndose después a La Orotava, Arucas, Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas de Gran Canaria, San Sebastián de La Gomera, Valverde, Güímar, Icod de los Vinos, Arrecife de Lanzarote…
Excelente edición de Diazoma SLU a cargo de Pablo Afonso, otro buen amigo elegante en las formas e inmerso ante un nuevo desafío; un volumen de formato atractivo, maqueta bien cuidada y ajustada, selección fotográfica adecuada y, lo más importante, un interesante legado de su autor de quien, en su probada humildad y extraordinaria generosidad, ha dado mucho siempre sin pedir nada a cambio.
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Autor: Salvador García Llanos
Publicado en García en Blog el 8 de diciembre de 2025.
Título: La luz que brilla de Antonio Salgado Pérez
“Hoy pulsas el interruptor y se enciende la luz con facilidad. Pero yo quise saber qué se hacía cuando no existía la electricidad y esa obsesión me llevó a ahondar en la búsqueda de información que dio forma a este libro”, explica Antonio Salgado Pérez, auditor, escritor y periodista deportivo, autor de La prehistoria del alumbrado y de la electricidad en Canarias (editado por Diazoma), con portada y fotografías de Pablo Afonso.
Salgado, una pulcra prosa que vivió la época dorada del boxeo tinerfeño, un enamorado con pasión de la capital tinerfeña y de sus hitos históricos, es autor de una exhaustiva investigación en la que tiene buena parte de culpa el que fuera presidente de Unelco, Eduardo de la Cruz, quien le facilitó el acceso a datos de la compañía de todas las islas. Es así cómo los ensambló y relató adecuadamente para conocer el origen y la evolución del alumbrado en calles, plazas y casas particulares de cada rincón del archipiélago, siendo La Palma la primera isla en tener electricidad en 1893, gracias a que aprovechó la riqueza hidráulica de la Caldera de Taburiente.
Antonio Salgado Pérez, en una entrevista reciente concedida a Diario de Avisos, precisa que “la electricidad a la capital tinerfeña llegaría en 1897, cuatro años después que a La Palma, debido a los intereses creados en Santa Cruz por el abastecimiento de petróleo, cuyos propietarios temían que les quitaran el negocio”. En su relato, el autor explica que “los eslóganes en contra de la electricidad eran graciosos, pues alertaban a la población de que no se les ocurriera la luz eléctrica, porque poniéndose debajo de un farol podían sufrir quemaduras y dolores de cabeza”.
La obra es un sustancioso compendio de historias de luz que abarcan desde cómo los guanches buscaron conquistarla para alumbrarse, calentarse y procesar alimentos, hasta la última isla en dotarse de energía, un largo camino que ahora se recopila en un libro que “me llevó mucho tiempo elaborar, pero que está hecho con cariño y cuidado. Además, he de agradecer a Pablo Alfonso, editor de Madrid que, confiara en hacerlo posible, pues aquí parece que la gente está dormida”, manifiesta su autor.
El autor -se lee en la citada entrevista-, además, aprovecha y hace una doble interpretación de la luz urbana, y se cuestiona cuál es la que emana de la ciudad y cuál es su verdadera realidad como proyecto común. Por ello, sostiene que el Santa Cruz de Tenerife actual ha perdido su pulso firme y decidido de antaño y, como ejemplo de ello, centra a la icónica Farola del Mar, que se mantiene apagada.
“La luz de Antonio Salgado en mi palmatoria” es el título del prólogo de la obra, rubricado por Sebastián Matías Delgado Campos, su buen amigo, arquitecto, docente de mirada pausada y respetuosa, director de contenidos de arquitectura tradicional canaria e introductor de numerosos libros, también de exposiciones y conferencias. Delgado hace una valiosa aportación que propicia entender el estilo y el alcance de la obra de Salgado: “Intuición, curiosidad, interés, capacidad de investigación, rigor de documentación, eficacia de conclusiones y facilidad de comunicación”, cualidades que le atribuye y que se contrastan en la escritura del autor de este libro esencial para entender mejor una parte primordial de la historia de la capital tinerfeña. Luego destaca de Salgado una virtud de sus trabajos: “El amor a lo nuestro, a nuestra realidad histórica, a nuestro patrimonio injustamente ignorado, en definitiva, a nuestra verdad colectiva”. Brillante síntesis.
Diecinueve capítulos y una impagable selección fotográfica conforman esta obra que describe espléndidamente la prehistoria del alumbrado y de la electricidad en las islas, escrita por el mejor Salgado, por aquel excelente cronista de inolvidables noches pugilísticas que se situó junto a Fernando Vadillo, Antonio Valencia, Manolo Alcántara y Julio César Iglesias en el Olimpo de los otros campeones, los que contaban las hazañas y la gestas desde el ‘ring-side’
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Autor: Andrés Chaves
Publicado en el Diario de Avisos el 11 de diciembre de 2025
Título: Salgado y la luz
Acaba de enviarme Antonio Salgado un libro sobre la llegada de la luz eléctrica a Canarias. Las dos primeras ciudades iluminadas creo que fueron Santa Cruz de La Palma y La Orotava. Salgado, que trabajó en Unelco, sabe tanto de luz como de boxeo. Él, Fernando Vadillo, Manuel Alcántara y Julio César Iglesias han sido los cuatro cronistas que mejor han escrito sobre este deporte. Salgado tiene la ventaja sobre sus compañeros cronistas que sabe más de luz eléctrica, invento del cual los otros tres no tenían ni tienen -sólo quedan vivos Julio César y el propio Antonio- puta idea. Casi todo en Canarias es surrealista y la llegada a nuestros pueblos y ciudades de la luz eléctrica tiene mucho de esperpento, con carcasas de madera en las máquinas y piezas de dudosa reputación. Pero al final se hizo la luz, muy tarde, como en Fuerteventura, en donde todavía Unamuno leyó con candil los tres libros que se trajo al exilio, entre ellos La Divina Comedia. Hasta el año 1931 los majoreros no pudieron darle al interruptor: no había.
El libro de Antonio se titula La prehistoria del alumbrado y de la electricidad en Canarias. Lleva un prólogo del arquitecto Sebastián Matías Delgado Campos, que murió en abril de 2024. Contiene unas fotos muy buenas para el recuerdo y unos textos muy bien escritos, como siempre los pule Antonio Salgado, que es amigo mío desde tiempo inmemorial. Para los curiosos de los acontecimientos relevantes recomiendo su lectura.
Todo en Canarias ha sido difícil, también la luz eléctrica. Los canarios transitamos por las rendijas de la historia como pollos sin cabeza, pero al final, no me digan cómo, las cosas se resuelven. Lo de la luz eléctrica fue una odisea. Y lo de los hombres que la hicieron posible, una cosa de héroes.
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