Crisis y rescate (Puerto y puerta - 69)

Por Rafael Zurita Molina (Publicado en el Diario de Avisos el 17 de junio de 2012).

 

          Seguro que la palabra crisis sea una de las más empleadas en estos últimos años. Su primera acepción académica la define como “mutación considerable que acaece en una enfermedad, ya sea para mejorarse, ya para agravarse el enfermo”; y, entre otras, la que creo que mejor encaja  para estos momentos, es la número siete: “por extensión, situación dificultosa o complicada”.

          ¿Por qué este comienzo? Confieso que cuando me propuse iniciar estas líneas, todavía sin determinar el asunto a tratar, mi ánimo no estaba para el optimismo; antes al contrario.

          Fue tras escuchar los radiofónicos partes informativos, entre los que predominaba la disyuntiva de lo que se ha dado en llamar rescate, que, volviendo al diccionario, me quedé con el significado que expresa su sentido figurado: “Liberar del peligro, daño, trabajo, molestia, opresión, etc." Si así fuera, cuesta entender por qué se detesta tanto su aplicación.

          Ocasionalmente, se impone traspasar el umbral portuario para acceder al resto de la Isla. Con tal decisión, accedí a las cercanas columnas de prensa en busca de alentadoras noticias. El gozo en un pozo; predominó el desencanto.

          Pronto hallé un titular de gran tamaño, “Sueños rotos”, con el pertinente subtitulo aclaratorio que decía que el CB Canarias no iba a estar en la Liga Endesa, al no conseguirse el dinero necesario para el canon de entrada.

          Y no tardé en reproducir la imagen del pabellón de deportes aquel 8 de abril, repleto de un público enardecido aplaudiendo a los felices jugadores, tras lograr el ansiado ascenso. Al compás, un emocionado comentarista de la TVAC traducía el colorido escénico como “exaltación amarilla”, añadiendo que era un gran día para los laguneros. Si; como lo fue para todos los demás tinerfeños. La lección es aunarse, guardando en las vitrinas las pasadas glorias deportivas de los clubes de sus amores, que son historia. Reflexionemos sobre lo tanto que costó el malogrado ascenso del equipo aurinegro.

          Otra noticia no buena dice que el Gobierno de Canarias rehusó mediar en el conflicto abierto entre sindicatos y patronal de la hostelería por el bloqueo del convenio colectivo del sector en la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Eso es; juntos para promocionar el destino Canarias y separados para resolver un conflicto que nos afecta. Según comunica el presidente de Ashotel estas movilizaciones “no sólo pondrán en peligro la recuperación del sector turístico de las Islas sino que tendrán consecuencias en el empleo”. Y, claro, habrá que preguntarse si son a todas, o sólo a las occidentales. Porque, por lo leído, parece no preocupar a la provincia de Las Palmas.

          Y hay más para pensar. Como las banderas azules para playas y puertos de Canarias, que una vez más, después de cuarenta años, no está Las Teresitas... ¡Continúa sub júdice!

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