Artículos propios sobre otros temas

El Cuartel de San Miguel

Premio Periodístico de Investigación Histórica "Antonio Rumeu de Armas". XXVIII edición. 

Autor: Luis Cola Benítez 

La céntrica plaza de Santa Cruz de Tenerife que lleva el nombre del teniente general Valeriano Weyler y Nicolau, era desde mucho antes conocida como Campo o Plaza Militar, debido a que en sus alrededores se encontraba, aún sin existir como tal plaza, el cuartel de Infantería denominado de San Miguel, y era en aquella explanada de las afueras donde realizaba sus ejercicios la tropa.

Publicado en El Día el 25 de noviembre de 2000
   

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Autor: Miguel Melián García

Artículo en recuerdo y homenaje a Sebastián Padrón Acosta, uno de los más ilustres tinerfeños del siglo XX.

Publicado en La Opinión el 23 de noviembre de 2000

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Autor: Luis Cola Benítez

La historia de un antiquísimo cuartel la hilvana Cola con el desarrollo urbano de toda la zona cercana a la actual plaza de Weyler.

Publicado el año 2000, en El Día, mereció ser galardonado con el Premio de Periodismo de Investigación Histórica Antonio Rumeu de Armas de aquel año. …

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El Santo Madero que nos dió nombre

 

 Autor: Luis Cola Benítez

En mayo de 1994, en este mismo periódico, y como modesto homenaje al símbolo fundacional de nuestra ciudad, que por entonces cumplía sus primeros 500 años de historia, tratamos de mostrar a los lectores curiosos de nuestro pasado los avatares y vicisitudes por los que ha pasado a lo largo del tiempo el único vestigio que ha llegado a nuestros días del momento en que este apartado lugar de la costa del menceyato de Anaga, conocido hasta entonces como Añazo, recibió el nombre de Santa Cruz.

Publicado en El Día el 29 de abril de 2000

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La Pila de la Plaza

  

      Autor: Luis Cola Benítez

      Podría titularse este artículo “La Plaza de la Pila”, pero su autor quiso hacer hincapié en la “pila”, más que en el lugar de su ubicación. A este emblemático espacio urbano de nuestra ciudad se le conocía como plaza del Castillo, antes de llamársele de la Candelaria, por ser la inmediata al principal baluarte defensivo de Santa Cruz, el castillo de San Cristóbal, hasta que, en 1706, al instalarse en su centro la primera fuente pública del lugar y puerto, pasó a ser conocida como plaza de la Pila.  

      Lo lógico hubiera sido aceptar la sugerencia expresada por Luis Cola en la última nota a pie de página cuando se remodeló, algún tiempo después de escrito el artículo, la plaza de la Candelaria: que la Pila y la Cruz de mármol hubiesen regresado a su ubicaciones originarias. Decimos que hubera sido lo lógico, pero ni se colocó la Pila en el centro, ni se "desenjauló" la Cruz, en una muestra flagrante de desprecio hacia las pequeñas historias que, juntas,  hacen la Historia de una colectividad.

      Publicado en El Día el 11 de Marzo de 2000    

  

   

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