Teniente Coronel don Juan Guinter Ferslerin (Hans Günther)

 

Por Juan Carlos Cardell Cristellys  (Publicado en El Día / La Prensa el 10 de mayo de 2003)

Primer Premio de Periodismo en la IV edición de los Premios General Gutiérrez convocados por el Centro de Historia y Cultura Militar de Canarias.

         

          Hablaremos de uno de los militares más destacados, por su comportamiento, en la defensa del Lugar y Plaza de Santa Cruz de Tenerife en la Gesta del 25 de julio de 1797.

          Los pocos datos encontrados sobre su nacimiento y quiénes fueron sus padres, es por medio de su acta de fallecimiento (Nota 1) en la que nos dice:

                    Nació en la Villa de Hoffelden en el Bajo Alcio, jurisdicción de Saberna, Obispado de Estrasburgo en el Imperio de Francia, por el año de 1733. Era hijo de Benito Guinther, natural de Esteransbingen, Mundo Negro de Alemania, y de Eva Ferslerin, natural de Hoffelden.

          Hemos de hacer mención que su nombre y apellidos de nacimiento eran Hans Günther pero que en todos los documentos que disponemos lo encontramos con su nombre y apellidos ya castellanizados como Juan Guinter o Juan Guinther. Y en cuanto a su juventud los datos que disponemos es por su Hoja de Servicios, la cual nos dice:

                    Comenzó su carrera militar como Soldado de las Guardias Suizas de Nápoles el 1º de mayo de 1752, siendo ascendido a Cabo 1º de dicha Guardia el día 1 de abril de 7753.
El 1 de abril de 1754 asciende a Sargento 2º de Granaderos y a Sargento 1º del mismo Cuerpo el día 1 de abril de 1765.

          Creemos que Guinther se encontraba en Tenerife antes del 24 de agosto de 1769, pues ese día es ascendido a Teniente de las Compañías de Infantería de Canarias.

          Por el año de 1771, se hallaba en dichas Islas de Guarnición el Regimiento de América, con el Brigadier D. Miguel Porcel, que hacía de Coronel, el cual informado de la mala asistencia que experimentaban sus enfermos, solicitó del Comandante General de las Islas Canarias, D. Miguel López Heredia, que se sirviese de nombrar a D. Juan Guinther para siempre de Visita de Hospital, cuyo cargo desempeñó a satisfacción de ambos Jefes por espacio de 6 meses, hasta que se retiró a España el citado Regimiento.

          En el año de 1773 fue comisionado para construir un medio vestuario para las 3 Compañías y la de Artillería. Y en el año de 1776 fue comisionado para que formase un Plan para el método que se debía seguir en la asistencia y curación de la Tropa en los Hospitales, lo que ejecutó e inspeccionó por 40 meses. También tuvo el encargo de formar otro Plan para fabricar un nuevo Hospital, sin concurrencia de Ingenieros, lo que ejecutó teniendo a su cuidado la dirección de dicha fábrica hasta su conclusión por espacio de3 años.

          Es ascendido a Capitán de las Compañías de Infantería de las Islas el 15 de enero de 1778.

          Ya en el año de 1779 encontramos a Guinther al cargo del Gobierno de las Armas del Puerto de la Orotava y ese mismo año es nombrado Gobernador Interino del Castillo de Paso Alto. Y al mismo tiempo tuvo la comisión de hacer construir un Vestuario para las Compañías de Infantería, de Artillería, Sargentos y Cabos de Milicias.

          En el Padrón realizado en el año de 1787, por la Parroquia de la Concepción de Santa Cruz, nos dice que D. Juan Guinter tenia 62 años y de estado soltero, y que vivía en la Calle Canales en una casa particular propiedad de Doña Manuela Torres, de estado viuda, y con la hija de ésta, María Isabel de la Madrid. En el Padrón realizado en el año 1790, nos dice que vive en el mismo sitio y dice tener 65 años y sigue soltero, viviendo con las mismas personas.

          El 6 de noviembre de 1790 es nombrado Gobernador Interino del Castillo Principal de esta Plaza, cargo que ocupó durante 2 años y 8 meses y medio por nombramiento del Comandante General para las Islas Canarias D. Josef de Avellaneda. El 28 de diciembre de 1792 es ascendido a Capitán del Batallón de Canarias. En este año de 1792, Juan Guinther, tuvo un hijo ilegitimo, al cual le pone el nombre de Manuel Antonio del Santísimo Sacramento.

          Fue enviado a la España peninsular con el Batallón de Canarias para intervenir en la guerra contra Francia. Su Hoja de Servicios nos dice al respecto:

                    Y formó parte del Ejército de Cataluña, estando en la defensa de la Batería de la Avanzada de la Pedrera el día 20 de Noviembre de 1794, con 2 Batallones del Regimiento de Mallorca, 400 Granaderos de Milicias de Castilla, un Batallón de Dragones Desmontados y 142 hombres de este Batallón con un Obús y 2 cañones, con sus correspondientes oficiales y artilleros, y ya verificada la retirada de toda la expresada tropa, se mantuvo firme este oficial y se portó con mucho espíritu y serenidad con 30 hombres, su Comandante el Teniente Coronel D. Josef Arriaga y el que ejerce las funciones de Sargento Mayor, hasta las últimas extremidad y fueron los últimos que se vieron precisados a retirarse.

          El día 28 de noviembre de 1794 fue tomado prisionero de guerra con toda la Guarnición de Figueras, y conducido a Francia, en donde permaneció hasta la declaración de la Paz. Terminada la guerra con Francia, se restituyeron a Canarias la Columna de Granaderos de Milicias y el Batallón de Infantería compuesto por 603 hombres, mandado accidentalmente por el Capitán D. Juan Guinther en funciones de Teniente Coronel.

          Intervino como parte del tribunal que investigaba la desaparición del arca con los caudales para la paga de los soldados que estaba en la Guarnición de Figueras y que desapareció el último día antes de la entrega por rendición del Castillo de Figueras a los franceses, y por lo cual estaban varios oficiales detenidos en la península que tenían que haber venido con el Batallón de Canarias.

          Encontramos algunos documentos en los cuales Guinter realiza ya en Tenerife los interrogatorios a un Sargento y varios Soldados que estuvieron con él en Figueras, para saber a qué mandos obedecieron éstos para portar el arca de una habitación a la otra parte del Castillo de Figueras, y qué propinas recibieron.

          El 20 de junio de 1797, D. Juan Guinter dirige al Rey un memorial, solicitando el sueldo de Teniente Coronel. El 12 de septiembre desde San Ildefonso, le contesta el Ministro de la Guerra D. Juan Manuel Álvarez, denegándole dicha petición. (Nota 2).

          El 15 de julio de 1797, poco antes del ataque de la Escuadra Inglesa de Nelson al Lugar de Santa Cruz de Tenerife, era el Capitán, con grado de Teniente Coronel, de la 2ª Compañía del Batallón de Infantería de Canarias. (Nota 3).

          Veamos el comportamiento activo y de importancia de D. Juan Guinther en la defensa ante la invasión inglesa del 25 de Julio de 1797. Cuando empezó el ataque inglés a las 02:15 horas de aquella madrugada del 25 de julio, y según la Relación de D. Domingo Vicente Marrero, alcalde que era del Lugar y Puerto de Santa Cruz en aquella época, nos dice:

                    Los demás que estaban en tierra empezaron su fuego, que correspondieron nuestros Cazadores Milicianos, y habiendo abandonado los artilleros del Muelle aquella Batería, se persuadió a SE. a retirarse siendo llevado por D. Juan Guinther y el Capitán de Mar D. Carlos Adán cogiéndole por los brazos y llevándole al Castillo de San Cristóbal. La puerta del Castillo de San Cristóbal estaba defendida por Esteban Benítez.

          Siguiendo más adelante la misma Relación hacia las 04 horas de esa madrugada nos dice que:

                    A las 4 y 3/4 de la madrugada el Teniente Coronel D. Juan Guinter mandó a un soldado de la 3ª Compañía llamado Juan Guillermo, que posee la lengua inglesa, con una bandera blanca, a intimidar al enemigo qué se rindiese, y trajo la respuesta que por ningún título se rendía.

          Y siguiendo más adelante la Relación nos dice:

                    Lo cual dio lugar a que por nuestra parte quedara cortada la comunicación pronta entre el Castillo de San Cristóbal y el Batallón y las Milicias que estaban a su derecha. Estaba persuadido el Comandante del Batallón (Nota 4) de que toda su tropa le seguía, pero cuando la cabeza del Batallón giró por su izquierda, los demás fueron por la derecha, y atravesaron la Plazuela de la Cruz, entrando por una callejuela que sube a la Muralla, en la que se colocaron desde la Batería de la Curva hasta la de San Telmo; el fuego duró media hora larga, pero observado que el enemigo había cesado; y que no se descubrían lanchas ni otro objeto por el frente, a causa de la gran obscuridad, el Comandante (Nota 5) mandó suspender el fuego, y avanzando hasta la lengua del Mar se tomaron 20 prisioneros, entre ellos 1 muerto y 4 heridos, y estaban todos mojados. Los hizo conducir a nuestro Cuartel, y aunque la derecha del Batallón llama a nuestro Comandante asegurándole que había lanchas enemigas por aquel frente, no quiso dejar su importante puesto, pero como se dio aviso hasta por tercera vez por D. Juan Bataller con funciones de Sargento Mayor, resolvió subir, y saltando sobre la Banqueta no pudo descubrir nada.

                    Al bajar de dicha Banqueta halló en la retaguardia de la tropa, al Teniente del Rey, a D. Juan Bataller y al ayudante de la Plaza D. Vicente Siera; el que le comunicó orden de S.E. para que el Batallón marchase a la Plaza del Castillo Principal. Convinieron los 3 Jefes que debían marchar por la Callejuela donde ellos entraron, y pasar el Puente.

                    El Comandante (Nota 6) llama arriba la primera mitad de la 2ª Compañía y se puso a la cabeza de ella y marchó. Entre tanto D. Vicente Siera atravesó el Barranco y tomó 4 ingleses que eran de la lancha que por la mañana que creció el mar se avistó sin gente, encima del agua, los que fueron conducidos por el cabo Diego Correa, y los soldados Juan Coca, Francisco Miguel, José Saavedra y 2 soldados del Batallón a la Guardia Principal, y cuando el Comandante llega cerca del Puente; las mismas (Nota 7) mitades de compañías que antes le dejaron hicieron en esta ocasión lo mismo, dando media vuelta a la derecha, y marcharon hasta cerca de la orilla del mar hasta la izquierda de la Batería de la Curva, y allí esperaron largo rato.

                    Entre tanto paso el Comandante (Nota 7) sin saber de esta maniobra por la gran obscuridad, por el Puente, y envío al Sargento 1º Juan Blancas con orden de adelantarse y ver lo que pasaba en la Plaza, y volver con la respuesta; pero viendo que se detenía, por haber sido cogido prisionero, determinó de marchar por abajo entre la Iglesia y Barranco Santo; y entrar por la calle de Carnecería, y salir por la Casa del Señor Beneficiado (Nota 8) para ir a la Plaza. Pero cuando llegó a la esquina de dicho señor observó en la obscuridad por su izquierda una tropa formada con gran murmullo y atravesada desde la Casa de D. Carlos Bognini hasta la de D. Juan Bautista Casalon, esto es por la Plaza de la Iglesia y viendo una luz en una casa donde vive la Infanta. (Nota 9).

                    Nuestro Comandante pregunta a los suyos que gente era aquella, le respondieron que eran Franceses, envió a 2 de los suyos de la misma lengua un sargento, un cabo y algún soldado, pero no volvieron.

                    Entretanto los que se ausentaron del Comandante por fortuna se determinaron a atravesar el Barranco Santo y entrar por la calle de la Carnecería; y hallaron en este camino de dicho Barranco a 16 ingleses, entre ellos 6 heridos, que confesaron que todos los demás hasta el número de 70 perecieron, entre ellos el Capitán Mr. Waller con 5 subalternos, de las balas de nuestra metralla y otros ahogados; y los enviaron a nuestro cuartel, y en dicha calle se unieron todos con la primera mitad; y el primer Ayudante con funciones de Sargento Mayor D. Juan Bataller buscando a nuestro Comandante, y llegando a él le preguntó ¿a que se esperaba? A lo que contestó: Vea Vmd. cuánta gente hay allí a la izquierda. Convenimos entonces dar media vuelta a la derecha; y atravesar por encima de la Carnecería y saliendo por la Muralla marchar por la Puentecita de D. Juan Mead en derechura a la Plaza: nuestro Comandante se puso a la cabeza de la 1ª mitad de la 4ª Compañía y marchó.

                    Llegando a la Muralla se observó hacia lo obscuro un bulto como de gente en tierra y lanchas en el mar a la izquierda y embocadura del Barranquillo del Aceite; y marchando en derechuras a estos objetos y llegando a la esquina de dicho Barranquillo mandó nuestro Comandante formar el Batallón en batalla y romper fuego; y apenas empezó este tuvimos 2 muertos y dos heridos al lado del mismo Comandante.

                    El fuego de la 1ª mitad de la 4ª Compañía fue servido, pero la 2ª no pudo emplearse bien por tener al frente de la otra parte de la Muralla una embarcación atravesada, donde el enemigo estaba encubierto, por cuyo motivo se mandó a dicha parte lo suspendiese.

                    El citado Comandante salió por un claro que había en aquella parte, y mandó salir una partida que hiciera fuego por lo largo y ancho de dicho Barranquillo y el Mar, cuya disposición causó mucho estrago por los tiros de frente de la 1ª mitad de la 4ª y los atravesados de la 2ª de manera que estaba el enemigo entre el fuego de medio cuadro. Los ingleses retrocedieron a 6 de sus lanchas a sus Bordos.

                    Verificada la retirada de los enemigos el Comandante mandó ir hasta la Casa de D. Domingo Bandeneli, pues desde el Castillo de San Cristóbal los confundían con ingleses, y se mandó al Capitón D. Manuel Salcedo para avisarles y se prosiguió hasta la Casa de D. Francisco Delahanty (Nota 10) y se formó las compañías y marchó hasta la Plaza.

                    El cuerpo de reserva que estaba en la Plaza de la Pila con el Alcalde, y que oyendo una gran bulla por la calle de San José fue hacia ella y se encontró que los milicianos abandonaban la guardia que hacían en la casa de su S. E. y no pudo contener su huida. Luego se dirigió hacia la calle del Castillo donde encontró a un oficial del Cuerpo de Cazadores y le dice que su S.E. había muerto. El Alcalde con parte de las 6 rondas que encontró se dirigió a cerrar las salidas de los Caminos para impedir la fuga de muchos milicianos.

                    Cerca de las 4 de la mañana y pasando por delante de la puerta del Castillo, entró el Teniente del Rey en él. Al mismo tiempo el Comandante de Artillería D. Marcelo Estranio salió del Castillo para ver en qué estado estaba su Casa, pero 6 ingleses no lo dejaron llegar, por lo que fue preciso retirarse dando la vuelta por detrás de la iglesia, caminando a la Batería de la Concepción.

                    Cuando el Batallón estuvo en la Plaza delante del Castillo Principal se formó en orden de batalla.

          Y sobre las 05:30 horas la misma relación nos dice:

                    Salió de entre ellos un Teniente Coronel con bandera blanca y ojos vendados, y fue hacia el puente que hay en la Calle de las Tiendas, a donde llega también el Teniente Coronel D. Juan Guinther, Comandante del Batallón de Canarias y que sabe varios idiomas, con su Ayudante Mayor D. Juan Bataller quienes también contuvieron a sus tropas, que querían vengar al Subteniente D. Rafael Fernández que agonizaba en esos momentos por una bala inglesa que le alcanzó el pecho, salvando al parlamentario y avanzando uno y otro hacia el puente, y entonces fue cuando algunos Oficiales de la Plana Mayor salieron del Castillo; también llega en este tiempo el Capitán D. Miguel Carabeo que venía de las Cruces con 30 hombres. Y lo llevan ante S.E.

          En la Hoja de Servicios de D. Juan Guinther, refiriéndose a sus méritos entre otros tiene escrito:

                    El 25 de Julio de 1797 se halló en esta Plaza de Santa Cruz en la invasión de los ingleses y se halló a la cabeza de este Batallón, y tanto las dos Acciones que hubo con ellos, como en los ataques de las calles, manifestando mucho espíritu, valor y serenidad correspondiente a su carácter, logrando con el acierto de sus disposiciones la total rendición de los Enemigos, sin embargo de que la fuerza de éstos se componía de más.

          El 26 de enero de 1798, el Ministro de la Guerra D. Juan Manuel Álvarez accede:

                    A que se le conceda una pensión proporcionada, y en la forma que S.M. tuviere por más conveniente señalarla; atendiendo a sus anteriores servicios, y al infatigable celo, y buen deseo que hallándose de Comandante Accidental del expresado cuerpo, ha manifestado con motivo del Ataque que últimamente hicieron los ingleses a esta Plaza. (Nota 11).

          En ese año D. Juan Guinter vive con su hijo, que ya tiene 6 años, al final de la calle del Castillo y tiene un ama de cría llamada Isabel de la Madrid, la cual tiene 40 años, viviendo ambos en dicha calle hasta el año de 1803.

          El 23 de enero de 1799, el Comandante General para las Islas Canarias D. Antonio Gutiérrez manda un oficio por el que dispone que el Batallón de Infantería de estas Islas forme una Compañía de Granaderos. El 4 de marzo de 1799, se establece la Compañía de Granaderos en el Batallón de Infantería de Canarias. Y se propone el 19 de mayo de ese mismo año como Capitán de la citada Compañía a D. Juan Guinther, de 67 años, y envía ese mismo día el Comandante General para las Islas Canarias D. Josef  Perlasca un oficio al Ministro de la Guerra para que se le conceda la Compañía de Granaderos a D. Juan Guinther.

          El Ministro de la Guerra D. Juan Manuel Álvarez le contesta el 20 de junio de 1799, diciéndole:

                    En consideración a los dilatados y buenos servicios del Teniente Coronel D. Juan Guinther, Capitán del Batallón de Infantería de esas islas, al mérito que contrajo en la defensa de las mismas durante la Acción del 25 de Julio de 7797, al de la Guerra pasada en el Ejército de Cataluña, y a lo demás que manifiesta V.S. de este oficial en la propuesta de la Compañía de Granaderos que me remitió con su oficio de 19 de Mayo último; se ha servido el Rey conferirle dicha Compañía de Granaderos, sin embargo de que el antecesor de V.S. recomendó para ella al Teniente Coronel D. Juan Creagh, Capitán del referido Cuerpo; habiendo S.M. también aprobado la propuesta de los demás empleos que con la propia fecha me dirigió igualmente V.S. a quien lo aviso de Real Orden para su gobierno, incluyéndole los adjuntos quince Despachos para que los reciba los interesados. (Nota 12)

          Guinther alcanza el grado de Teniente Coronel el 4 de septiembre de 1799. (Nota 13)D. Juan Guinther, sintiéndose viejo pide al Rey que:

                    Pensione a su hijo Manuel Antonio para ser cadete y acceder a la carrera militar, ya que por su avanzada edad y no tener ningún familiar en Canarias que se pueda hacer cargo de su hijo.

          El Ministro de la Guerra D. Juan Manuel Álvarez le contesta en nombre del Rey, no accediendo a ello.

          El viejo Guinther siente que su hijo va a quedar desprotegido y sin recursos, y entonces ve que la solución pasa por casarse y así reconocer a su hijo y legitimarlo, con lo cual podría su hijo entrar de cadete y ser pensionado. Para ello D. Juan Guinther, pide permiso al Rey para casarse con Doña María Isabel de la Madrid. Sabemos que ella era el ama de cría que cuidaba al hijo de Guinther desde el año 1787 (¿quizás fuera Doña María Isabel de la Madrid la verdadera madre del hijo de Guinther?). El Rey accede y da su permiso, pero niega que su mujer pudiera obtener la pensión de viuda de militar, a no ser que él muera en Acción de Guerra.

          D. Juan Guinter se casó ya muy mayor, con más de 70 años, con Doña María Isabel de la Madrid, natural de Caracas, hija de Juan de la Madrid, de Caracas, y de Manuela de Torres, de la Villa de Santa Cruz de Tenerife. (Nota 14).

          Una vez Juan Guinther legalizada su situación familiar, debió de insistir ante el Rey para el reconocimiento de su hijo por legítimo para tener acceso a la vida militar, pues el 23 de junio de 1803, en Aranjuez el Rey expide una Real Cédula:

                    Por la que a Manuel Antonio del Santísimo Sacramento lo declara por tal hijo legítimo del Teniente Coronel D. Juan Guinther, Capitán de Granaderos del Batallón de Infantería de Canarias, haciéndole hábil y capaz para que pueda obtener honores y dignidades y gozar honras y oficios, sin perjuicio de tercero.

          El 6 de diciembre de 1806, el Comandante de Granaderos, D. Josef Arriaga, dirige un Oficio al Sr. Marqués de Casa Cagigal en el que entre otras cosas le dice:

                    El citado D. Juan Guinther, está enteramente separado de su Compañía de 4 años a esta parte, por no poder desempeñar ni aún las más ligeras funciones de su empleo, respecto de que además de pasar de la edad de 75 años, está totalmente quebrantada, y achacosa su salud, habiendo sido atacado repetidas veces de accidente de Perlesía, que le ha trastornado el uso de su razón, y puesto incapaz de manejarse por sí solo, como ya lo expuse en la propuesta, que para Sargentía Mayor de este Batallón formé, y pasé a manos de VE, en 29 de …… de 1.803, y en todo este tiempo se ha mantenido quieto en su Casa gozando su sueldo, cuando el Teniente Coronel D. Juan de Farnius, que es el Capitán que le sigue en antigüedad, y cuenta 40 años de buenos Servicios, ha cubierto la Compañía de Granaderos..., de ello considera conveniente solicitar de la Real Piedad, que al teniente Coronel D. Juan Guinther, que cuenta con 53 años de buenos Servicios, se le conceda grado, y retiro de Coronel... (Nota 15).

          El Marqués de Casa Cagigal, envía ese mismo día un oficio con la propuesta al Sr. Generalísimo Príncipe de la Paz D. Manuel Godoy, que se hallaba en Madrid.

          El 25 de diciembre de 1803, el Teniente Coronel D. Juan Guinther, Capitán de Granaderos del Batallón de Infantería de Canarias, dirige una Carta al Marqués de Casa Cagigal, en la que le dice:

                    ... que el Comandante de Granaderos D. Josef Tomás de Arriaga, le envió un oficio para retirarlo del Servicio, por motivos de Salud, pues el 78 de Octubre de 2799, sufrió Guinther un ataque de Perlesía, del cual se repuso al cabo de un mes.

          D. Juan Guinther le pide a dicho Marqués que suspenda dicha solicitud del Comandante Arriaga hasta que el Rey determine. Y le solicita una licencia por 8 meses para pasar a Madrid. (Nota 16).

          En unas notas puestas por el Comandante General para las Islas Canarias, Sr. Marqués de Casa Cagigal, dice de D. Juan:

                    Es Oficial digno de consideración, pues está constatado por sus Servicios., le considero acreedora] grado de coronel y sueldo que goza... (Nota 17).

          No disponemos de más documentación para saber exactamente cuál fue su desenlace con respecto a su retiro pero suponemos que D. Juan Guinther fue apartado del servicio con el grado de Coronel y con el derecho del uso de uniforme.

          D. Juan Guinther murió (Nota 18) en Santa Cruz de Tenerife, el 19 de febrero de 1807, habiéndosele suministrado los últimos sacramentos y siendo enterrado al día siguiente en la iglesia de la Concepción de Santa Cruz, habiendo testado ante el notario D. Matías Álvarez de esta Villa de Santiago de Santa Cruz de Tenerife.

 

Notas:

1.- Parroquia de la Iglesia de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife. Libro XV de Fallecimientos. Folio 125 v.
2.- Biblioteca Pública Municipal de Santa Cruz. Fondo documental Antiguo, Caja 68. Refª. 68-6/1.
3.- Biblioteca Pública Municipal de Santa Cruz. Fondo documental Antiguo. Caja 53-1 Refª. 53-2/2.
4.- El Comandante del Batallón de Canarias era D. Juan Guinther.
5.- Ibídem.
6.- Ibídem.
7.- Ibídem.
8.- Éste era D. Blas Hernández y fue el que relacionó en el libro de defunciones de la iglesia de la Concepción a los muertos del 25 de julio, y vivía por la calle de Candelaria hacia el Barranco.
9.- Se refiere a María Josefa Infanta, que vivía con su yerno en una casa a la vuelta de la Plaza de la Iglesia de la Concepción, muy cerca de la casa del presbítero D. Carlos Bognini.
10.- Vivía en la calle de Candelaria empezando por el principio.
11.- Biblioteca Pública Municipal de Santa Cruz. Fondo documental Antiguo. Caja 66-1. Refª. 66.1/3.
12.- Biblioteca Pública Municipal de Santa Cruz. Fondo documental Antiguo. Caja 68. Refª. 68-6/1.
13.- Biblioteca Pública Municipal de Santa Cruz. Fondo documental Antiguo. Caja 67. Refª. 67-1/7.
14.- Parroquia de la Ig1esia de la Concepción de Sarta Cruz de Tenerife. Libro XV de Fallecimientos, folio 125 vuelto.
15.- Biblioteca Pública Municipal de Santa Cruz. Fondo documental Antiguo. Caja 68. Refª. 68-6/1.
16.- Biblioteca Pública Municipal de Santa Cruz. Fondo documental Antiguo. Caja 68. Refª. 68-6/1.
17.- Biblioteca Pública Municipal de Santa Cruz. Fondo documental Antiguo. Caja 67. Refª67-2/2.
18.- Parroquia de la Iglesia de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife. Libro XV de Fallecimientos, folio 125 vuelto.