Paisanos del Lugar de Santa Cruz de Tenerife simpatizantes con los ingleses en la madrugada del 25 de Julio de 1797

Por Juan Carlos Cardell Cristellys (Publicado en El Día / La Prensa en julio de 2007 e incluido en el libro La Palma, francesa y otros artículos sobre el 25 de Julio).

 

          Es cierto que hubo numerosas deserciones de los milicianos y de sus oficiales que estaban en la defensa del Lugar de Santa Cruz en aquella madrugada del 25 de julio, lo cual es tema para un estudio más profundo.

          Este artículo trata de un pequeño estudio sobre algunos de los paisanos del lugar de Santa Cruz que fueron simpatizantes con los ingleses aquella madrugada del 25 de julio. Sólo he encontrado datos sobre dos individuos y la ambigüedad de la comunidad de los comerciantes irlandeses que estaban en el Lugar.

          Veamos primero el comportamiento del irlandés Carlos Rooney, que fue uno de los que falleció en la madrugada del 25 de julio y que el pueblo del Lugar de Santa Cruz lo toma como un desertor que se pasa a los ingleses aunque la escritora inglesa Elizabeth Murray (Nota 1)nos dice que es al contrario, es decir un desertor que se pasa al bando español.

          Era soltero, natural de Dromgoland, Irlanda, nacido en 1743, hijo legítimo de Arturo Rooney y de María Antonia Orreal, naturales de Realhfreland (Irlanda), de edad 54 años más o menos. (2)

          Fue comerciante y apoderado de la Casa Comercial Diego Barry en Santa Cruz, según consta en un pedimento que D. Miguel  Sanzón (3), escribano de Guerra en Santa Cruz de Tenerife, envía al general Gutiérrez:

               “Santa Cruz catorce de julio de mil setecientos noventa y siete, se me presentó a horas de las tres de la tarde, doy fe =  Sanzón Escribano de Guerra =

                Pedimento: Excmo. Sr. D. Carlos Rooney vecino y del comercio de esta Plaza, apoderado substituto de D. Diego Barry, quien lo es de D. Roberto Wius Capitán de la Fragata Americana Septentrional nombrada el Correo de Virginia, que fue apresada por el Corsario Republicano Francés El Bonaparte del Capitán Michel…”

          Rooney estuvo incluido en las listas  de expulsión de súbditos ingleses por motivo de la Declaración de Guerra con Inglaterra, aunque el General Gutiérrez expulsó solamente al cónsul inglés, que estuvo confinado en el Puerto de La Orotava hasta su expulsión.

          Perteneció a la Ronda de Reserva de Vecinos, cuya base estaba situada en la Plaza de la Pila en los días del ataque de los ingleses, estando a las órdenes del alcalde de Santa Cruz y realizaba la ronda a caballo.

          Vivía en  una casa situada en la calle de La Marina y por los Cuadernos de Empadronamiento de los años de 1786 a 1798 (4) tenemos los siguientes datos:

               "Año 1786: D. Carlos Rony (58 años); María (criada) (33 años); Gonzalo (criado) (25 años); Sebastián (criado) (25 años); Juan (hermano) (7 años).

                Año 1787: D. Carlos Rony (59 años); D. Patricio (compañero) (33 años); Gonzalo (criado) (23 años); Miguel (criado) (22 años); María (criada) (60 años).

                Año 1788: D. Carlos Rony (60 años); D. Patricio (compañero) (32 años); Gonzalo (criado) (24 años); María (criada) ( 58 años); Juan (hijo) (24 años); Agustín (criado) (14 años).

                Año 1789: D. Carlos Rony (65 años); D. Patricio (compañero) (35 años); Gonzalo (criado) (25 años); Gonzalo Padrón (20 años).

                Año 1790: D. Carlos Roney (66 años); D. Patricio (compañero) (36 años); José (criado) (20 años); Miguel (criado) (20 años); Diego Mendoza (21 años); María (criada) (60 años).

                Año 1792: D. Carlos Royni (53 años); D. Patricio Forstall (40 años); Mª. Espinosa (criada) (56 años); Gonzalo Padrón (28 años); Jacinto (criado) (27 años).

                Año  1797: D. Carlos Rugni  (58 años); María Francisca Llanos (criada y viuda) (37 años); Josefa Sánchez (48 años); Francisco Amador (criado) (17 años); José león (criado) (18 años); Tomás Ramón (criado) (61 años).

                Año  1798: D. Juan Henderson (Londres) (25 años); Juan Domingo (criado) (24 años); Catalina (criada) (24 años); Tomás Ramón (criado) (62 años); Isabel González (criada) (70 años).”

          Llama la atención el siguiente párrafo de la Revocación de una de las cláusulas del Codicilo del Testamento de 1786 del irlandés D. Pedro Forstall, Castellano de la Fortaleza de Nª. Srª. de la Rosa de Santa Cruz, con respecto a su pariente Patricio Forstall en el que dice:

               " ... que por cuanto por una de las cláusulas de su testamento lega y manda a D. Patricio Forstall, su pariente, como a persona que tenía en su casa y compañía la cantidad de 400 pesos por las consideraciones y motivos allí expresados cuyas circunstancias han variado notablemente en el día, con la inopinada novedad de haberse por su propia voluntad salido el dicho D. Patricio de la casa del otorgante para hacer compañía con cierto escribiente o cajero de otra de las casas de este comercio.”

          Y por tanto revoca en todas sus partes la citada cláusula. (5)

          De aquí deduce D. Sebastián Padrón Acosta, que por ser irlandés también Rooney le hace pensar que el compañero que aparece en el padrón como D. Patricio  tiene que ser Patricio Forstall (6).  Y que el “escribiente o cajero de otras de las casas de este comercio” tiene que ser D. Carlos Rooney. Deducción correcta, pues si Padrón Acosta hubiera accedido al  padrón del año 1792 encontraría que en la misma casa de la calle de La Marina aparecen viviendo D. Carlos Rogni y D. Patricio Forstall, este último ya con sus apellidos.

          Vemos que a partir del año 1787 hasta 1796, los irlandeses D. Carlos Rooney y D. Patricio Forstall comparten la misma vivienda; como comerciante su posición es buena, pues vemos que dispone de varios criados.

          El padrón de 1797 fue realizado antes del mes de julio, pues si no fuera así no hubiera sido censado Carlos Rooney por haber fallecido éste el 25 de julio. Ya en el año de 1797 aparece empadronado D. Patricio Forstall, de 45 años, en una casa situada en la calle de San Francisco y tenía  una criada llamada Ana Rodríguez de 35 años.

          Y a partir de 1798 aparece empadronado D. Patricio, de 44 años, con la misma criada Ana Rodríguez, de 42 años, y  Joaquín Palmeras, criado de 17 años, en la calle de San Felipe de Neri . Conocemos que D. Patricio Forstall años después acabaría casándose con su criada Ana Rodríguez. (7)

          Sabemos que Rooney hizo de anfitrión cuando visitó el Lugar el navegante inglés Comandante  George Vancouver con los oficiales de los navíos Discovery Chatman en su viaje para descubrir un nuevo paso hacia los Grandes Lagos. Sabemos que recaló en la rada de este Puerto el 28 de abril de 1791 y que se aprovisionó de frutas y verduras. El 1 de mayo su tripulación tuvo una pelea con los locales siendo expulsados a su barco. El 7 de mayo se les vio navegar a plena vela por la costa sur de Tenerife. (8)

          George Vancouver no era la primera vez que pasaba por la isla,  pues vino en la  3ª expedición del Capitán Cook en agosto de 1776. (9)

          M. J. Milbert en su Viaje Pintoresco a la Isla de Tenerife nos dice  sobre Vancouver que (10):

               “... por suerte para él y sus oficiales, encontraron en el Lugar a Mr. Rooney, gentilhombre irlandés, que los invitó a cenar. Sin eso, hubiéramos tenido muchas molestias, ya que nadie se mostró dispuesto a ofrecernos un refugio contra los rayos ardientes del sol o a proporcionarnos el mínimo refresco”.

          Quizás Rooney no fuera la primera ni la última vez que en los años anteriores a 1797 hiciera de anfitrión de las tripulaciones inglesas que recalaron en el Lugar y por tanto los chicharreros, una vez que estalla la Guerra contra Inglaterra, lo tuvieran como simpatizante con los ingleses y por lo tanto como enemigo, pues hasta el General Gutiérrez lo tenía en la lista de expulsión de súbditos ingleses.

          La muerte de D. Carlos Rooney, es un tanto trágica y enigmática.

          En la Relación de Domingo Vicente Marrero (11), alcalde  que era en aquel momento del Lugar de Santa Cruz, que la escribió años más tarde, nos dice:

               “...  aunque quería dirigir sus órdenes a los Cuerpos, ninguno se atrevía a transitar las calles, pues estaban sus corazones demasiadamente ocupados del temor y sólo D. José  de los Reyes, Capitán y Secretario de S.E., fue el que despojándose de las chistarreras y sable, el que condujo una orden al Batallón, que allí ignoraban su paradero por que aunque había mandado a D. Carlos Rooney  con otra, el cual se hallaba en la Plaza a caballo como uno de los individuos del Cuerpo de Reserva, no teniendo otro a quien nombrar el alcalde por hallarse empleados en las rondas todos los demás.

                Este fué muerto con varias heridas en la calle de Santo Domingo, antes de llegar con la orden. Esta muerte unos la atribuyen a que fué dada por los enemigos, pero los más aseguran fué dada por los nuestros por haberlo encontrado con los ingleses y tenerlo por sospechoso por más de ser de nación irlandesa era un verdadero inglés; lo cierto es que todo el populacho y tropa cuando lo vieron muerto se alegraron tanto o más que cuando encontraban los cadáveres de los verdaderos enemigos.”

          Se intuye como si el alcalde del Lugar D. Domingo Vicente Marrero se disculpara de haber  mandado a esa misión a Rooney. ¿Quizás tendría el alcalde alguna desconfianza hacia Rooney?

          La Relación de Juan de Aguilar nos dice que:

               “D. Carlos Rooney amaneció por debajo de la puerta de D. Domingo Velasco, despedazada la cabeza, andaba a caballo, se dice que fué muerto por un oficial inglés, allí mismo lo desnudaron, y quedó en aquella calle sin conocerlo, como otros muchos que caían los despojaban, de que resultó tomar algunos buenos valores, excelentes pistolas, y otras piezas de valor; pero lo que más hay que admirar que hasta las mujeres los desnudaban hasta dejarlos en cueros sin siquiera dejarles las camisas por la publica honestidad ." (12)

          Según el Padrón de 1797 (13), realizado por la Parroquia de la Concepción, D. Domingo Velasco vivía en la calle de Santo Domingo empezando por el pie de dicha iglesia.


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Callejón de la Iglesia 

                                     

          Según la Relación de D. Bernardo Cólogan, nos dice:

               “El pobre Rooney me dicen le dispararon un balazo que lo derribó de su caballo." (14)

          Su acta de fallecimiento dice así:

               “En veinte y sinco de Julio del año de mil setecientos Novtª y siete Fallesió en este Puerto y Plaza de Sta. Cruz de Tenerife Don Carlos Rooney de edad de sinquenta y quatro de poco mas o menos de estado soltero y sin sacramentos hijo lexítimo de D Arturo Rooney y de Dª María Antoni Oreal Naturales todo y vecino dichos Padres en Ruthfreland. Intestado. Fdo. Blas Hernández.”

          La escritora Elizabeth Murray, que fué esposa del cónsul inglés en Tenerife en los años de 1850, en su novela Recuerdos de Gran Canaria y Tenerife, nos relata:

               “Un nativo de la Isla Esmeralda (Irlanda), llamado O'Rooney, que sabemos era empleado de una firma mercantil, se pasó al bando de los españoles al comienzo de la Acción. Como todo renegado, ansioso por destacarse en el nuevo bando, se dirigió al General Gutiérrez, y le ofreció sus servicios, expresando su deseo de ser útil a la causa española. El General aceptó el ofrecimiento, y al momento le encomendó la ejecución de una importante labor: Llevar una orden al Jefe del Fuerte de Paso Alto.

                El digno O'Rooney se prestó a cumplir la misión, montando a caballo con el fin de efectuarla a la mayor rapidez. Pero, desgraciadamente para sus jefes, aconteció que en aquellos momentos se encontraba en estado muy habitual en él, ya que al igual que muchos de sus paisanos, tenía cierta inclinación a la bebida, que por supuesto, no le proporcionaría ningún bien.

                Estando pues, según buenas fuentes, muy borracho y sin preocuparse de cómo iba o a quien veía, como en Tom O´Shanter (15) por los inspiradores efectos del Barleycorn: 'Nosotros los borrachos, no tememos a nadie  //  Nosotros ebrios, nos enfrentaríamos al mismo diablo.'

                De esta forma, Mr. O'Rooney creyó apropiado no ir por el camino más seguro, sino por el más corto. Una decisión bastante desafortunada ya que este resultó ser la calle de la Marina, que estaba en poder  de las tropas inglesas y donde se encontraban diseminados muchos de nuestros hombres (16).  Pronto fue divisado y se le exigió, el santo y seña; pero en tal estado de embriaguez estaba que no hizo nada por esconderse, sino que al instante les dijo, sin rodeos, la misión para la que había sido enviado.

                En aquellos días, y en aquellas circunstancias, los soldados eran muy rápidos en sus decisiones y acciones, y el marino que lo había visto lo hirió con su bayoneta, mientras su compañero robaba sus bolsillos y se apropiaba de sus cosas.” (17)

          En el listado del Real Hospital Militar no aparece relacionado, pues los que estaban ya  muertos en las calles no los llevaban al Hospital, según nos dice la Relación de Juan Aguilar. (18)

          En la Relación de situación de fallecidos y familiares, realizada por el alcalde D. Domingo Vicente Marrero el 31 de julio (19), relaciona como fallecido a D. Carlos Rooney y da su estado como célibe, pero en la relación sobre familiares que hace también ese mismo día Marrero no pone a ningún familiar, ni consta si es pobre. Pero en la  Relación de Muertos de Domingo Vicente Marrero realizada el 3 de agosto de 1797 (20), no figura el nombre de Rooney, ni de ningún familiar. Ni en el escrito del 8 de octubre de 1797 que envía  S. M. desde El Escorial cuantificando las pensiones a las familias (21) de los fallecidos en la defensa del Lugar habida el 25 de julio.

          ¿Existiría alguna otra causa? ¿Quizás por ser irlandés y por lo tanto extranjero no se le dió pensión a sus familiares, o porque éstos tenían suficientes medios, o por no vivir éstos en el Reino de España? Lo raro es que todas las familias de los fallecidos en la Gesta del 25 de julio  fueron recompensadas con una pensión dada por S. M. el Rey Carlos IV, a excepción de la de Rooney.

          En cuanto a la actuación de los irlandeses o descendientes de ellos en aquella madrugada, fue un tanto ambigua, pues tenemos que casi todos eran comerciantes y por lo tanto gente influyente y varios de ellos formaron parte del Plan de Rondas que hubo en la Plaza para poder apagar los incendios que se produjeran, evitar saqueos, ayuda a los heridos, llevar mensajes etc. De ellas formaron parte  Pedro Forstall, Patricio Murphy, Enrique Casalón y su hermano, Carlos Rooney, Antonio Power, Fonspertuis, etc.

          En la carta que el Cónsul de Francia Mr. Clerget (22), residente en el Lugar de Santa Cruz, envía a su gobierno, entre otras cosas  dice:

               "…espíritu que anima a la gente acomodada, tal como los comerciantes, los ricos propietarios, presenta otros matices.

                Como Inglaterra, desde hace mucho tiempo, explota con grandes ventajas todo el comercio de las islas, debemos mirar a la mayor parte de los comerciantes que se han establecido aquí como corresponsales y corredores. No disimulan su predilección por esta nación. Se manifiesta en sus gustos, sus modos, sus costumbres y principalmente su forma de vivir.

                Es verdad que muchos de los comerciantes son irlandeses de origen y aunque gozan de todos los privilegios de los mismos naturales, se molestarían mucho si se les tomase por españoles. La clase de los ricos propietarios prefiere a los ingleses a cualquier otro pueblo por las ventajas que obtiene al venderles sus vinos.

                Esta clase, en este aspecto, se confunde con la de los negociantes y, como éstos, no ha dejado de censurar al gobierno de Madrid desde su ruptura con Inglaterra.”

          Sabemos que en esa madrugada del 25 de julio la mayoría de los comerciantes irlandeses están agrupados y que D. Antonio Power hizo de intérprete del sargento inglés que llevaba la primera misiva de rendición enviada por Troubridge al General Gutiérrez, pues la Relación de Domingo Vicente Marrero, nos dice (23):

               “Eran cerca de las cuatro cuando antes de saberse del Batallón se presentó en el Castillo de San Cristóbal, donde estaba nuestro Excmo. Comandante General, un sargento de los enemigos en clase parlamentario acompañado de D. Antonio Power y de  D. Luis Fonpertuis, y de orden de su jefe intimó al nuestro a que se le entregase, el dinero del Rey, y el cargamento de la fragata de Filipinas no apresada y no tocarían a las personas ni bienes de los vecinos, pero de lo contrario pondrían fuego a la Plaza, y el vecindario sería pasado a filo de espada.

                A lo cual añadió D. Antonio Power que eran muchos los enemigos, que todas las plazas y calles las tenían ocupadas y que no había más remedio, expresiones que a pronunciarlas otro de quien pudiera haber la más ligera sospecha, serían del más severo castigo, pero en este vecino sólo le ocupaba su corazón el terror y confusión que causa una acción  de esta naturaleza ejecutada en la oscuridad….”

          Da la impresión de que Power trata de intimidar al viejo General para que firmase la capitulación.

          Tampoco entendemos cómo Casalón y Power se dejan la puerta y la luz encendida del almacén de abastecimiento que había en la Plaza de la Pila (24) que servía para abastecer a la tropa a pesar del gran estruendo causado por los disparos de los cañones, mosquetes, cañones violentos y los tambores ingleses anunciando con sus toques su presencia en las calles del Lugar.

               “En esta situación pudieron observar, que no lejos de allí había un almacén de víveres, que había con pan y vino para la tropa. En este almacén entraron haciendo prisioneros e hirieron a  Power en un hombro de un sablazo, y D. Juan Bautista Casalon  que recibió 2 golpes de hacha uno de ellos en una pierna, dejándolo contuso (25) y a D. Juan Conde con un hacha en un cuadril y a D. Luis Fonspertuis y algunos otros vecinos de la Plaza, por no haber tenido la precaución de apagar la luz ni cerrar la puerta conforme oyeron al enemigo en la Plaza.”

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La Casa almacén es la de dos plantas, actualmente Mc Donald, esquina con la calle Cruz Verde, en la parte alta de la Plaza de Candelaria

          Álvarez Rixo nos cuenta una anécdota sobre la actuación en aquella madrugada de Bernardo Cólogan:

               “… Aquella carta se recibió en noche que tenía Doña Isabel tertulia en su casa y se leyó en alto a los concurrentes; mas sabiéndose que su conductor había sido el criado del mismo D. Bernardo se le llamó a la sala para que diese pormenores verbales de todo lo acaecido.

                 Hízose así, y después de otras cosas se le preguntó:'¿Y tú Juan, dónde estabas durante la función?': 'Yo señorita, con el amo.'

                '¿Y no tuvisteis miedo, Juan?': ¡Ca, señora! Donde estábamos no había miedo de nada.`'

                'Pues, ¿en dónde estaban?': 'Nosotros, señora, hasta que se rindieron esos perros ingleses estábamos bien encerraditos en la bodega de la casa" (la de Murphy).

                Al criado se le mandó escalera abajo al instante; la carta se guardó con precipitación en el bolsillo; y ninguno de los tertulianos habló más del asunto en aquella noche.

                Cien veces he oído referir de la misma manera este hecho a D. Domingo Nieves otras personas de la tertulia que lo presenciaron.”

          Como comerciantes que eran, dan la sensación de estar todos reunidos y expectantes para saber hacia que lado se decantaba la victoria.

          En cuanto al otro paisano del Lugar sospechoso de simpatizar con los ingleses en aquella madrugada, sabemos que se llamaba Jacinto Delgado, alias El Macaco, pues  Álvarez Rixo en sus Episodios nos dice (26):

               “Una vez hecha la Capitulación, los ingleses rompieron los fusiles que tomaron o que les sobraban, haciéndolos pedazos por los claustros. Entregaron a los prisioneros, pero a Cándido Fernández Veraud, no le soltaba el Jefe Británico.

                Pero al ir bajando las escaleras del Convento (27) las tropas  inglesas, Cándido que iba en medio giró y fue escaleras arriba como si fuese a buscar alguna cosa, y se fue al campanario, viéndose así libre de los ingleses.

                La espada de Cándido que era de puño y conteras de plata, se la regaló el Jefe Británico a cierto Jacinto Delgado (alias Macaco), prisionero, vecino de Santa Cruz, quien parece le dirigió por las calles hasta Santo Domingo.

                Cándido quiso demandar al nuevo tenedor de su espada, pero la alegría por la Victoria y el deseo de regresar a su casa le disiparon la idea.”

          Los pocos datos que sobre este guía, Jacinto Delgado, que he podido encontrar es gracias al Primer Cuaderno del “Padrón de este Puerto de Santa Cruz hecho por el Beneficiado D. Juan Pérez González en el presente Año de 1797”. (28)

          Dicho Cuaderno nos dice que Jacinto Delgado vivía al lado de unas Casas Castrenses situadas por el Barranco del Aceite (29) entrando a la Calle del Sol (30),  que tenía 51 años y que vivía con su hermana Dª Bienvenida de 24 años y con 2 criadas. Y muy cerca de la casa de Domingo Final en cuyo portal apareció muerto Rooney.

          El informe de dicho Padrón de 1797, el cual fue realizado antes del 25 de julio de ese año, nos relaciona:

               “D. Jacinto Delgado  (51 años);  Dª. Bienvenida (hermana) (24 años); Águeda García (criada) (30 años); Ángela N. (criada) (15 años)”     

          También sabemos que Cándido Fernández Veraud vino al mando de una partida  de 12 milicianos, que envió el alcalde del Realejo Bajo D. Tomás de Armas, el día anterior del ataque inglés al Lugar. En esa fecha era un joven estudiante y por ello le darían dicho mando. Años más tarde lo veremos como abogado en una causa defendiendo los intereses del Gobernador del Castillo Principal D. José de Monteverde.

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NOTAS

1. Elizabeth Murray, escritora y pintora, era la esposa del Cónsul inglés en el año 1850 en Teneife.
2. Archivo Parroquial de la Iglesia de la Concepción de Santa Cruz.(en adelante A.P.I.C.) Libro XIV de Fallecimientos, folio 12 vuelta.
3. Archivo Histórico Nacional Estado, Legajo 569. “1797 El Governador de Sta.. Cruz de Tenerife. Expedición de los Yngleses contra la Ysla”.
4. A.P.I.C. Cuadernos de Empadronamientos  Parroquial de los Años comprendidos entre 1789 a 1798.
5. A.P.I.C. Testamento de D. Pedro Forstall.
6. S. PADRÓN ACOSTA, Los Héroes de la Derrota de Nelson.
7. Según leyenda en la lápida de la tumba de Ana Vda. de Patricio Forstall, en el Cementerio de San Rafael y San Roque de Santa Cruz de Tenerife, por investigación de D. Daniel García Pulido.
8. A Voyage to the Nort Pacific Ocean. George Vancouver. Tomo I. Londres. 1798.
9. Cook en Tenerife. Semanario La Prensa. Periódico El DÍA. 27-4-1997. Editorial EL DÍA.
10. Viaje Pintoresco a la isla de Tenerife. M.J. Milbert.Edic. A través del Tiempo. Imprenta Graficolor. Edic. Octubre 1996. Tenerife
11. Fuentes documentales del 25 de Julio, (en adelante F.D.) de Ontoria Oquillas, P, Cola Benítez, L. y García Pulido, D. pág. 153.  
12. F.D. Relación de Juan Aguilar, pág. 64.
13. A.P.I.C. Padrón Año 1797.
14. F. D. Carta y Relación de Bernardo Cólogan, pág. 84.
15. Tom O´Shanter, nombre del héroe del poema del mismo titulo, de Robert Burns.
16. Se refiere a los ingleses.
17. E. MURRAY (1815-1882). Recuerdos de Gran Canaria y Tenerife.
18. F. D. Noticias de los Heridos causados en el Combate, pág. 62.
19. LANUZA, Documento CLXIII, pág. 611.
20. LANUZA, Documento CLXV, pág. 615.
21. LANUZA, Documento CLXVI, pág. 617.
22. F.D., pág. 361.
23. Biblioteca Pública Municipal de Santa Cruz de Tenerife,  Fondo Documental Antiguo. Caja MS-257 y MS- 300.
24. Actualmente es en el sitio en que está el local del Mc Donald que hay en la Plaza de Candelaria esquina con la calle de Cruz Verde.
25. Este era Diputado y costeó a  sus expensas las camillas para los heridos. Nota del autor.
26. Episodios referentes a la Invasión de Santa Cruz, Cosas Oídas y leídas por mí. J. A. Álvarez Rixo.
27. Se refiere al Convento de Santo Domingo en donde se atrincheraron las tropas inglesas. Actualmente es donde está situado el Teatro Guimerá.
28. A.I.P.C.
29. Actualmente Calle de Imeldo Serís o Calle del Barranquillo.
30. Actualmente Calle del Dr. Allart.