Héroes, muertos y heridos habidos desde la declaración de guerra con Inglaterra hasta el ataque de Nelson.

 

HÉROES,  MUERTOS  Y  HERIDOS  HABIDOS  DESDE  LA  DECLARACIÓN  DE  GUERRA CON  INGLATERRA,  SEPTIEMBRE  DE  1796,   HASTA  LAS  02´15  HORAS  DE  LA  MADRUGADA  DEL  25  DE  JULIO  DE  1797,  EN  QUE  COMIENZA  EL  ATAQUE  DE  LA  ESCUADRA  DEL  CONTRALMIRANTE  NELSON  AL  LUGAR  Y  PUERTO  INVICTO  DE  SANTA  CRUZ  DE  TENERIFE.


Por Juan Carlos Cardell Cristellys  (Publicado en El Día / La Prensa el 29 de junio de 2002. Incluído en el libro La Palma, francesa y otros artículos sobre el 25 de Julio).

Premio de Periodismo de Investigación Histórica “Antonio Rumeu de Armas” – 2003.

 

          La mayoría de los textos que tratan sobre el Ataque de la Escuadra de Nelson al Lugar y Puerto de Santa Cruz de Tenerife, nos relacionan siempre sólo los muertos que hubo en la madrugada del 25 de julio de 1797.

          Pero creemos que hay que hacer justicia también a aquellos anónimos que fueron heridos y muertos en las escaramuzas que hubo meses antes. Este estudio comprende el periodo desde la declaración de guerra contra la Gran Bretaña ocurrida 5 de octubre de 1796 hasta las 02´15 horas de la madrugada del 25 de julio de1797 en que empezó el ataque al Lugar.

          Casi todos los hechos ocurrieron al principio en la rada de nuestro Puerto y meses más tarde en la primera invasión realizada por los ingleses en la zona de Valle Seco - Bufadero del Lugar de Santa Cruz,  el 22 de julio, hasta las 02´15 horas de la madrugada del 25 de julio de 1797.

          Sabemos que estos hechos o escaramuzas, preliminares al ataque definitivo por parte de la escuadra inglesa, causaron bajas y heridos por ambos bandos. Veamos, según las distintas relaciones y documentos localizados de aquella época, cuantos muertos y heridos hubo por ambas partes.

          1.   En primer lugar debemos referirnos al ataque en la madrugada del 18 de abril de 1797 a una de las fragatas españolas que estaban en la rada de este Puerto desde el pasado 26 de enero, pertenecientes a la Cía. Real de Filipinas.

          - Una era la San José, que algunos historiadores llaman  La Princesa (Nota 1), con 108 tripulantes mandados por el Capitán D. Fernando Méndez de Miranda. Tenía valorado su cargamento en 1.300.000 pesos y venía de Manila (Filipinas) del que salió el 1 de agosto anterior, vía Acapulco  hacia Cádiz, tras seis meses de viaje, llevando un magnífico cargamento de ébano, sándalo y otras maderas, telas de la china, lingotes de oro y plata y otros artículos.

           Conocemos algunos nombres de la tripulación de La Princesa, como Andrés Contreras, de 18 años, que según él fue el primero que vio al cúter Fox en la madrugada del 25 de julio, y el grumete Miguel López, de 26 años (2), así como el segundo piloto D. Juan Jacinto Istueta (3).

          - La otra era el Príncipe Fernando con 42 tripulantes a las órdenes  del  capitán D. Ignacio de Odria (4), que provenía de la Isla de Francia o de Mauricio y había salido el 23 de octubre pasado, hacia Cádiz. Estaba valorado su cargamento en 700.000 pesos.

          Ambas embarcaciones  se encontraron en alta mar el 4 de enero y el 14 del mismo mes, cuando estaban a 35º y 5´ de latitud norte y por longitud 17º 32´ al oeste del meridiano de Cádiz contactaron con una fragata americana llamada Washington, que salió de Cádiz con rumbo a Boston, y que les comunicó de la guerra de España con Inglaterra, y como no se quisieron exponer, tomaron rumbo al Puerto de Santa Cruz de Tenerife. Ya en nuestro puerto se enteraron que los ingleses andaban con sus fragatas por Cádiz, y decidieron no continuar viaje hasta esperar acontecimientos (5), quedando fondeados en las afueras de la rada, sin ningún amparo.

          Era el día 18 de abril, martes de Pascua, cuando las dos fragatas tenían su artillería descargada, pues sus cañones habían tronado en saludo de la aleluya al rasgarse el velo del templo el sábado santo y con escasos vigilantes a bordo, ya que la mayor parte de sus tripulaciones estaban en tierra buscando distracción.

          A eso de las dos y cuarenta y cinco de la madrugada  se acercaron aprovechando la oscuridad y la brisa para acercarse a la rada dos fragatas inglesas, una la Mahonesa o la Dido (6) de 40 cañones  mandada por el capitán  Richard Bowen y la otra la Terpsíchore mandada por el capitán Mr. Hallowell con 32 cañones,  y lanzaron 6 botes al agua con tropas y con los remos forrados  con badana para no ser oídos.

          Fueron primero hacia La Princesa o San José y como sintieron ruido en ella se dirigieron al Príncipe Fernando en la que solo había 23 hombres a bordo, y dormidos, y logran abordarla y matan a un marinero y hieren a dos y amordazan a los demás. Pero uno de nuestros botes da la voz de alarma a La Princesa diciendo que hay enemigos en la bahía y ésta a su vez lo hace a la Plaza al mismo tiempo que hace fuego de mosquetería.

          En la carta que envía el General D. Antonio Gutiérrez al Ministro de la Guerra D. Juan Manuel Álvarez el 22 de abril nos dice (7):

               “que la misma mañana llega a esta Plaza en lancha del propio buque apresado, y por ello he sabido que al tiempo del asalto mataron los enemigos a tres marineros, hirieron gravemente a otros dos y levemente al segundo capitán D. Tomás Zabala (el cual estaba al mando de la fragata Príncipe Fernando cuando la atacaron los ingleses estaba durmiendo en la cámara, ya que por indisposición del primer capitán D. Juan Ignacio de Doria que estaba enfermo en tierra) y al carpintero.

                Sería las tres y cuarenta y cincocuando se oyó la alarma y entonces las baterías del puerto rompieron fuego sobre el barco que era sacado del puerto y las fragatas  consiguiendo matar a uno y herir a tres de los marineros ingleses. La sacaron cortándoles los cables y desplegándoles las velas.

                El fuego de los cañones dura hasta las 5 de la madrugada. Los ingleses se llevaron al segundo capitán D. Tomás Zabala a dos marineros españoles y a tres portugueses, y dejaron en libertad al resto de la tripulación que la misma mañana llegó a la Plaza en la lancha del propio buque apresado."

          Luego según dicha carta del General D. Antonio Gutiérrez al Ministro de la Guerra D. Juan Manuel Álvarez, tenemos que:

               Mueren 3 marineros, 2 heridos, y 2 muy leves que son el carpintero y el segundo capitán Tomás Zabala. Y por parte inglesa tienen 1 muerto y 3 heridos a causa del fuego desde tierra a sus barcos.

          Por otra parte, la Relación de Domingo Vicente Marrero, que era el alcalde del Lugar de Santa Cruz en aquel año de 1797, nos dice que:

               “aquella misma madrugada (18 de abril de 1797) las 2 fragatas enemigas se acercaron tanto que nos pudieron hacer fuego cayendo una de sus balas en la trasera de la casa del teniente del Rey D. Manuel Salcedo, otra enfrente de la cárcel, otra al lado del Hospital de Desamparados, otra encima de la ermita de San Telmo, y otra en su plaza donde estaba formado el Batallón de Infantería con sus jefes y oficiales que a la señal de alarma corrieron unos medios vestidos, y otros casi desnudos a formar su tropa, donde esperaban la orden para marchar al puesto que les cupiese, por lo cual fueron 3 de sus soldados heridos o lastimados de la bala, por lo que tuvieron que retirarse a formarse en la calle del Hospital hasta que llegó la orden para que fuesen a la Plaza Principal.” (8)

          Y  la Relación de Juan Guinther, que era entonces el Teniente Coronel de la 2ª Compañía del Batallón de Infantería de Canarias, nos refiere:

               “A la mañana (19 de abril) se avistaron 2 fragatas inglesas que protegidas por el viento se habían aproximado por la noche, y sin duda fueron las que proyectaron el robo. Nuestra artillería no pudo impedirlo ni acertar sus tiros, a causa de la obscuridad, así como las fragatas inutilizaron los suyos que dirigieron afuera, pues sólo una bala causó una ligera contusión en una rodilla a un soldado del Batallón de Infantería de Canarias que se hallaba formado en la plaza de San Telmo, y de que prontamente sanó.” (9)

 

          2. Otro ataque de los ingleses fue el realizado en la madrugada del 29 de mayo de 1797 a la corbeta francesa La Mutine (La Obstinada), la cual también logran  sacar de la rada de Santa Cruz. Existen múltiples testimonios y documentos de su captura, donde se habla de diversos heridos y muertos.

          Era el 26 de mayo, viernes, cuando llega en la tarde a nuestro Puerto, la corbeta La Mutine, de 12 cañones de a 6” y de 2 obuses de 36”, a las órdenes del capitán de fragata D. Luis Estanislao Xavier Pommiés de nacionalidad  francesa. Trae 150 hombres de tripulación procedente de Brest, tras 18 días de navegación. (10)

          Su destino era a un puerto de la Costa del Cormandel, en el Indostán o Nueva India con misión secreta, enviada por la Convención Republicana Francesa (11) y llevando vinos muy generosos, telas y otros efectos muy delicados, gran número de libras de oro y plata, diamantes, esmeraldas y piedras preciosas. Iba en misión secreta del Gobernador para la India. Y se cree que era para sobornar a los principales del gobierno de Nueva India y sublevar ésta contra los ingleses.

          En ella iba enviado para este menester el ciudadano S. Prediger (12), de nación holandés y embajador, o enviado, por la República Francesa (13)

               "Hombre muy docto y de gran talento, de religión protestante, con pliegos cerrados para abrir en tal altura los que junto con parte de su equipaje puso en tierra al día siguiente no dejándolos solos en parte alguna sino siempre con guardia de su satisfacción. Habiendo sido  éste mismo el que sublevó y levantó a la Holanda en contra de los ingleses, es muy creíble fuese con esta Comisión a la Nueva India y los regalos tan primorosos y costosos fuesen para sobornar a los principales del aquel Gobierno."  (14)

          No era la primera vez que La Mutine (15) había estado en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife, pues el 3 de agosto de 1796 trae a dicho puerto como presa al bergantín portugués Nuestra Señora del Rosario y lo subastaron. (16)

          En  carta dirigida al Ministro de la Guerra D. Juan Manuel Álvarez por su S. E. General Gutiérrez con fecha 10 de junio de 1797 (17) le dice:

               “ y del ciudadano Predigier que según llegué a entender iba de pasajero en dicha corbeta y con comisión secreta del Gobernador para la India.”

          El 28 de mayo, domingo, durante la mañana y tarde no se divisó ninguna fragata enemiga.

          A eso de  las 9 de la noche se presentó en la casa de su S. E. el patrón de un barco de pesca y le comenta al Teniente de Rey y a otros que en la tarde había avistado en la punta de Anaga,  a cosa de 3 leguas retiradas en el horizonte, a dos embarcaciones que venían a toda fuerza de vela para el puerto; dichas personas no le prestaron caso al aviso. (18)

          Y a eso de las 12 de la noche se fueron a sus casas sin haber tomado medidas. Los franceses, como era día de fiesta, vinieron a tierra, dejando en el barco un cierto número de personas, pero cuando por la noche quisieron embarcarlos la mayoría de ellos estaban ebrios y solo pudieron embarcar los que pudo encontrar el teniente de la tropa francesa Monsieur Faust, que fueron unos cuantos. quedándoles en tierra 43 de ellos.

          El 29 de mayo, lunes, en la madrugada, a eso de las 3 horas, unas 8 lanchas  inglesas con los remos forrados para no ser oídos, logran subir a la corbeta y romperle las amarras, y  apresan y sacan  a la corbeta La Mutine, que se hallaba fondeado en el Puerto.

          Una de las lanchas que todas las noches quedaba de ronda en el muelle, da parte de que hay enemigos en la bahía y la centinela de aquel puesto pasa aviso al oficial de guardia, más todos creyeron que serían algunos barcos chicharreros,  atribuyendo así al miedo de aquellos hombres. Al poco rato de haber llegado el parte de la lancha, se oyen desde tierra los disparos de fusil y pistolas provenientes del bergantín francés.

               "Un fraile que estaba en la torre de San Francisco comenzó a tocar las campanas, con lo que el pueblo se despertó sin saber que ocurría, hasta que al rato se hizo en la Plaza la señal de alarma." (19)

          Desde los castillos de la Plaza se disparan a los enemigos e incluso contra La Mutine, ya que su propio capitán Pommies y el ciudadano Predigier dieron orden de que se disparase sobre ella,  la cual recibió 8 balas que le dieron y dos de ellas le pasó ambos costados con lo que quedó muy deteriorada haciendo por hora más de 7 pies de agua, por lo cual la llevaron los ingleses a vela y a remolque, como lo hicieron con la fragata de Filipinas, que fue preciso para que pudiese hacer viaje, tumbarlo en Los Cristianos para componerlo en parte, a fin de que llegara a Lisboa que era el destino.

          La fragata La Princesa cuando vio que se llevaban a La Mutine y sintió ruido de voces comenzó hacer fuego con sus fusiles y cañones, con lo cual hizo estragos en los botes enemigos con lo que evitó que la abordaran.

          El comandante francés con algunos de los suyos  y con el alférez (subteniente) de la 3ª Compañía del Batallón  de Infantería de Canarias, D. Ventura Campo (20), y 60 hombres se embarcaron en 2 lanchas grandes, pero cuando ya estaba clareando el día, la corbeta ya se encontraba fuera del alcance de los cañones, y los ingleses la  pusieron con rumbo  hacia Los Cristianos donde la tumbaron y repararon las vías de agua y la recompusieron para  poder llevarla a Lisboa.

          Un barco genovés llamado Los Dos Hermanos, que estaba fondeado en la bahía hizo fuego de 3 cañones sobre el enemigo por temor a ser presa él también, lo cual fue observado por el inglés y se la juró. Tuvo suerte el capitán de este barco genovés Los Dos Hermanos pues cuando salió en agosto iba bajo el mando de otro capitán, D. Antonio Vasallo; el inglés que lo capturó mandó decir que el no  encontrarse a bordo  le libró de que le cortaran la cabeza, tal como se lo mandaron a decir los prisioneros.

          Luego se supo que eran las dos fragatas inglesas que habían estado  en el puerto, denominadas la Lively de 32 cañones y la Minervede 38 cañones, ambas bajo el mando del comandante Mr. Hallowell, procedentes de Lisboa, las que sacaron a La Mutine.

          Sobre las cinco horas de la madrugada, llegaron a nado 3 franceses de los que estaban en la corbeta La Mutine, siendo uno de ellos el contramaestre.

          Se mantuvieron a la vista las dos fragatas y la presa hasta las once de la mañana en que desaparecieron por Candelaria.

          Encontraron una lancha zozobrada y se fue a reconocerla, ya que era enemiga; la sacaron del agua y encontraron un sombrero de pelo redondo con sus trenzas de hilo de oro y en el interior el nombre de su dueño que era un teniente, una gorra de cuero, 2 botellas de ron, un barril de agua, 2 vacíos, hachas y otras frioleras; la lancha se recompuso y se puso al servicio del puerto.

          El General Gutiérrez, envía un oficio al Coronel del Regimiento de Milicias D. Fernando del Hoyo Solórzano, Conde de Sietefuentes, por si oyó los cañonazos que se hicieron contra La Mutine y si se puso en marcha para ayudar al Lugar, que se volvieran a sus casas (21). Esta orden le llegó al Conde cuando se encontraba con su gente en el puente Zurita.

          El General Gutiérrez, remite un comunicado al Sr. Conde del Palmar (22), diciéndole:

               “Por el parte de V. S. del 26 del corriente quedo enterado de haberse avistado, en el día antecedente, por la Punta de Teno, dos fragatas, con rumbo a montar la de Anaga, y que V. S. las considera son las dos corsarias enemigas que cruzan en nuestra altura. Efectivamente, se presentaron a la vista de esta Plaza en la tarde del 27, y hoy antes de amanecer atacaron cierto número de lanchas, que abordaron y extrajeron un bergantín de la República Francesa que se hallaba fondeado en este Puerto, lo que aviso a V. S. para su gobierno.”

          Al amanecer vióse a la corbeta francesa La Mutine navegar  junto a las dos fragatas, ya muy distantes de la Plaza.

          El General Gutiérrez recibe un oficio enviado desde Candelaria por D. José de Baute y Santos en el que le dice:

               “Habiendo observado en la madrugada de este día el fuego de cañón que se hacía de esa Plaza y mar prontamente preparé estas dos Baterías en posición de defensa, guarneciéndolas con los artilleros de este pueblo; habiendo aclarado el día, se observó a ver si se avistaban algunas embarcaciones y sólo se han podido percibir ( sin embargo de estar los horizontes encalinados y obscuros) sólo tres, las que al parecer son dos fragatas grandes y un bergantín y ha esta hora que serán las seis de la mañana quedan frontero de este pueblo aunque muy enmaradas...”. (23)

          Remitiéndole otro  más tarde a D. José Baute de Santos que dice:

               “Por el parte de Vm. de este día que acabo de recibir a las doce menos cuarto, quedo enterado de las disposiciones que ha tomado con motivo de haber oído el cañoneo de esta Plaza en la madrugada de hoy; el cual se ha dirigido contra un buen número de lanchas enemigas que han abordado y extraído de esta rada el bergantín de la República Francesa que se hallaba anclado en ella; cuyo buque con las fragatas de quien dimanan las dichas lanchas comprendo serán las tres de que Vm. me trata en si citado oficio y lo que aviso a Vm. Para su gobierno”. (24)

          Por los informes y partes (25) enviados por los capitanes George Cockburn y Benjamín Carew Hallowell a su superior, Sir John Jervis, sabemos algo más sobre el robo de La Mutine, en los que dicen:

               La Minerve, en alta mar.  30 de mayo de 1797.

                Señor : Sabiendo que usted siempre ha dado ánimo a aquellos oficiales cuya valentía y mérito son notables cuando sirven en su mismo barco tanto como en cualquier bajo su mando, unido a mi recuerdo de las amables recomendaciones que usted hizo para servirme respecto a mis padres, me mueven a permitir su protección para mi primer teniente en vistas a recompensar sus méritos, lo que será el mayor favor que usted pueda conferirme a mí; Mr. Hardy, Señor, es el teniente que le mencioné cuando tuve el último honor de verle. Ha servido bajo mi mando desde que he sido capitán, y su coraje y celo han sido siempre notable en todas las pequeñas ocasiones que se le presentaron en el Mediterráneo; pero éstas no han podido servir para él (ya que un oficial de mayor edad se interponía en su camino) sino para convencer  aquellos bajo cuyo mando servía de su gran valía, pero lo cual pienso puede ahora ser justificado al señalar cómo ha tenido una oportunidad de distinguirse él mismo cuando ha sido oficial comandante.

                El capitán Hallowell no dudará, señor, en su carta de hacerle saber a usted enteramente todas las circunstancias a las que aludo y espero que cuando usted considere su conducta al tomar un bergantín de guerra, con más de un centenar de hombres a bordo (que habían tomado algunas prevenciones como sospecha de nuestras intenciones hacia ellos) y aunque en el primer intento de abordaje él fue herido en la cabeza e impelido hacia el interior de su bote, él persistió y con la sangre manando de su herida se aventuró en una segunda ocasión, y fue el primer hombre que pisó su cubierta, no sin recibir otra herida (en el estómago) y tras todo ello, su modo frío y firme de remolcarlo de su fondeadero (estando el tiempo en calma) bajo un fuego muy denso y bien dirigido desde todas las baterías al que estuvo expuesto por espacio de cerca de una hora, debido al fuerte oleaje de la costa; espero digo, señor, tras considerar estas circunstancias, que no pensará usted que me he tomado esta libertad en favor de un asunto totalmente inmerecido.

                Dudo, señor, si la simple narración del hecho arriba mencionado será juzgada por suficiente por Lord Spencer (especialmente si supone que las fragatas debieron haber cooperado) para otorgarle una promoción, pero puede dársela usted, señor, o recomendarle para ella. No quedará entonces ninguna duda y mi espíritu quedará perfectamente aliviado de cualquier obligación que no fuese las que debería a usted, lo que aunque nunca podré recompensar posiblemente, no dejaré nunca de reconocer y quedarle muy agradecido.

                Si, señor, juzgase usted este despacho privado demasiado presuntuoso, confío en que su benevolencia abogue en mi excusa al considerarlo un esfuerzo para relanzar a un joven hombre que no tiene otra recomendación que su mérito e interés, aunque estos oficiales bajo cuyo mando el destino le ha colocado, no obstante, si él obtiene esa promoción, darán crédito (estoy seguro de ello) de su calidad como oficial y marinero para su país y servicio.

                Me permito, señor, si el almirante Nelson se encontrase al presente con la Flota, a que se acuda a él para una confirmación del carácter que he esbozado acerca del teniente Hardy. Tengo el honor de ser, con el mayor respeto y estima, su más agradecido, obediente y humilde servidor.

                Firmado.  George Cockburn.”

              

                Lively, en la punta S.W.  de Tenerife.  31 de mayo de 1797.

                Señor: Tengo el honor de informarle que, estando en la Bahía de Santa Cruz en la Isla de Tenerife en la tarde del 28, en compañía de La Minerve, descubrí un bergantín armado en la rada que, en nuestro acercamiento, izó los colores franceses. El capitán Cockburn estuvo de acuerdo conmigo en la opinión de que podía ser sacado de su anclaje.

                Ordené que todos los botes de los dos navíos, con un teniente en cada uno, pasaran la noche siguiente a tomarla. El teniente Hardy, de La Minerve, siendo el oficial de mayor edad, obtuvo el mando.

                Sobre las dos y media de la mañana hizo un ataque muy firme en el cual fue valerosamente asistido por los tenientes Bland, Hopkins y Bushby, y el teniente de marines Bulkley en los botes de la Lively y por los tenientes Gage y Maling en los botes de La Minerve, y bajo un pobre fuego de fusilería procedente del bergantín abordado, y lo tomaron casi inmediatamente.

                Este dio la alarma a la población y se abrió un denso fuego de artillería y fusilería desde cada sector de la guarnición, y desde un gran barco que estaba fondeado en la rada inmediata a nosotros, que continuó sin intermisión por espacio de casi una hora, durante el cual ellos estuvieron muy expuestos al sacar el bergantín del fondeadero y remolcarlo.

                Había muy poco viento, y poco después de las 4 en punto ya estaban fuera del alcance de las baterías, con la Corbeta Nacional Francesa La Mutine, de 12 cañones de seis libras, y 2 carronadas de 30 libras, y 135 hombres -133 de los cuales estaban a bordo al tiempo del asalto- comandados por el Ciudadano Xavier Pommies-, capitán de Fragata; este navío salió de Brest el 8 rumbo a L´Isle de  (..) y había arribado a la Bahía de Santa Cruz tres días antes de que fuese capturada para tomar agua.

                No he sido capaz de encontrar los despachos públicos con los que creo estaba encomendado el capitán ya que él no estaba a bordo en el momento del abordaje; supongo por tanto que los tiene consigo y que son de importancia, ya que he sabido por los prisioneros que se embarcó con ellos un embajador de Holanda, y que se encontraba en tierra con el capitán y otros dos pasajeros.

                También he sabido a través de ellos que La Mutine es la avanzadilla de un escuadrón compuesto por los navíos de línea Cafsard, Constitution, Semaf (..), y Zelo y dos fragatas que iban a (..) con riquezas tan pronto él arribara a Brest desde (..).

               He  enviado al teniente Hardy, al haber comandado los botes en esta expedición, con (..) la Presa y no puedo recomendarle a él o a los oficiales y marineros empleados  en el servicio junto a él en términos de mayor elogio. Adjunto una lista de los heridos pertenecientes a ambos barcos.

                Tengo el honor de ser, con el mayor respeto. Señor, su más obediente y humilde servidor.         Benjamín  Hallowell.

 

                    Lista de los suboficiales y marineros pertenecientes al Navío de Su Majestad Lively que fueron heridos el 29 de mayo en la toma de la corbeta nacional francesa La Mutine, y que han quedado incapacitados de ejercer sus deberes al presente.

                    - Mr. Ralph Standish, ayudante de contramaestre.
                    - Mr. Allen, contador.
                    - Peter Lawrence...........
                    - Marinero Glenville Newberry....

                    Lista de muertos y heridos a bordo de La Mutine:

                    - Fallecidos.........2
                    - Heridos..........19
                    - Algunos se arrojaron por la borda desde el Camarote principal y se ignora su suerte.” (Se refieren a las bajas francesas).

  

               “Lively, en la punta SW de Tenerife. 31 de mayo de 1797.

                Señor: Relación de los Oficiales y hombres pertenecientes al Navío de Su Majestad La Minerve heridos el 29 de mayo de 1797 en la toma del bergantín nacional La Mutine.

                    - Teniente Hardy. Oficial subalterno.
                    - Mr. J. Coulson. Cañonero.
                    - Oficiales subalternos.
                       . Mr. Eayar. Guardiamarina.
                       . Mr. Carpenter. Guardiamarina, gravemente.
                       . Mathew Vesey. Auxiliar de cañonero.
                       . Davis Lewis. 2º ayudante de contramaestre.
                       . Rob. Sloper. Timonel.

                    - Marineros.
                       . Anthony Hall. Gravemente.
                    - Soldados del 11 Regt.
                       . James Dunlap. Cabo.
                       . J. Milton. Soldado.
                       . S. Clarke. Soldado.

                Total: Once

     Firmado. George Cockburn.”

 

               Lively, en la punta SW de Tenerife. 31 de mayo de 1797.

                Señor: Le informo que al cuarto día de haber abandonado la Bahía de Lagos arribamos a Santa Cruz, con todas las esperanzas de encontrar los dos galeones mencionados en el informe de vigilancia del capitán Troubridge, pero observé únicamente que quedaba tan sólo uno, que parecía muy aligerado, con las velas desenvergadas, las vergas y masteleros calados, y lanchas descargándolo por ambos costados.

               El día de nuestra aparición en las afueras de la población hablamos con un navío americano que había abandonado Santa Cruz esa misma mañana rumbo a Orotava (sic) en la otra banda de la Isla.

               El patrón nos informó que siete días antes de nuestra llegada, la Terpsíchore y Mahonesa habían sacado uno, lo que había alarmado al Gobernador en gran medida para la seguridad del otro restante, que ellos habían acercado al día siguiente y habían estado descargando su interior desde entonces. Se pusieron guardias dobles en todos sus puestos, y cada noche pasaba una Guardia de sesenta soldados a bordo del galeón, incluso cuando no aparecía nada en el horizonte.

               El patrón americano había sido encarcelado por espacio de una semana, bajo la sospecha de ser cómplice en la captura de la presa de Bowen, y el cónsul británico había sido enviado desde Santa Cruz a Orotava (sic)”

          Así de la Relación de D. Domingo Vicente Marrero (26), que era el Alcalde Real del Lugar de Santa Cruz en aquel tiempo, se deduce que:

               “… fue herido el contramaestre de ella, muerto uno por sable en el pecho y 14 heridos más, de los cuales 3 muy graves, todos ellos franceses.

                 Y por parte inglesa hubo 18 bajas y numerosos heridos.”

          En el Sumario (27) realizado el 19 de mayo de 1797, por el apresamiento de la corbeta  de La Mutine, en el que actuaba como escribano el Sargento Primero del Batallón de Infantería de Canarias D. Juan Antonio Granados, entre los muchos testigos, tenemos las declaraciones de:

          • 62º Testigo Declarante: D. Reynato Emilio Savarin, natural de la ciudad de Nantes del departamento de la Lorena inferior de la República de Francia y guardiamarina de la Corbeta La Mutine. En su declaración  entre otras cosas dice:

               “…de la tripulación de la corbeta murieron dos marineros y poco más o menos heridos treinta, que según ha sabido después que fue conducido prisionero a bordo de la Minerva, los enemigos destinados para sorprender la corbeta, se refiere a La Mutine, estaban en número de doscientos cincuenta, y le aseguraron que de ambas fragatas, se refiere a las inglesas, faltaban veintisiete individuos, sin contar los muchos heridos…, se refiere a los marinos ingleses.”

          •  63º Testigo Declarante: D. Juan Francisco Hameau, de 42 años de edad y natural de Brest en el departamento de Finis Terra de la República Francesa, alférez de navío y oficial mayor de la citada corbeta. En su declaración entre otras cosas dice:

               “ …pero que atacados por un enemigo superior, y bien armado, la tripulación no pudo hacer más larga resistencia, quince de ellos hallándose ya heridos e inútiles…”

          El informe, del 10 de junio de 1797, del General Gutiérrez al Ministro de la Guerra sobre el asalto y robo de la corbeta La Mutine (28), refiere que:

               “ …los franceses tuvieron 2 muertos y 18 heridos en la acción y aunque no se sabe a punto fijo el número de ambas clases que hubo por parte de los ingleses de resultas del todo de la operación, parece que perdieron 27 hombres y que fueron varios los heridos según refieren los prisioneros que nos han devuelto.”

          Finalmente, en una carta remitida por el coronel de artillería D. Marcelo Estranio  al General  D. Antonio Gutiérrez (29), con fecha 1 de junio de 1797, alude a un miliciano quemado:

               “Excmo. Sr.: La mujer del miliciano de artillería que se quemó la noche en que los ingleses se llevaron el barco francés ha acudido a mí pidiendo algún socorro diario hasta que esté bueno; para curarlo y siendo justa esta solicitud se lo notifico a S.E. para su determinación. Me consta su miseria como la de los demás milicianos de Artillería.”

          Luego podemos concluir que durante los acontecimientos anteriores que llevaron a los ingleses a realizar el ataque del 22 y 25 de julio, corrió bastante sangre de ambas partes.

          En el tiempo transcurrido desde el 5 de octubre de 1796 en que se hizo la Declaración de Guerra contra Gran Bretaña hasta el 22 de julio de 1797 fecha en que se realizó el primer intento de ataque inglés por las playas de Valleseco, podemos enumerar las siguientes bajas y heridos.

          - Por parte de España y su aliada la República Francesa:

             . Españoles: 3 marineros muertos y 8 heridos.
             . Franceses: 2 muertos y 19 heridos.

          - Y  de  Gran Bretaña, si nos atenemos al oficio del General Gutiérrez del 22 de abril y a los diarios ingleses de a bordo, tenemos:

             . Ingleses: 1 muerto, 18 heridos y varios desaparecidos.

 

          3. El número de muertos y heridos desde el día 22 de julio, fecha del primer ataque inglés en la playa del Bufadero, hasta las 02´15 horas de la madrugada del 25 de julio, en que se realizó el ataque inglés al Puerto y Lugar de Santa Cruz de Tenerife, podemos contabilizarlo analizando los siguientes textos de fuentes documentales, si bien se refieren éstos principalmente al 22 de julio.

Domingo Vicente Marrero (30) nos refiere en su Relación  que:

               “...el día 22 julio, en el que se verifica el primer ataque inglés y mientras los ingleses están subiendo a la montaña de la Jurada  muere 1 soldado inglés por insolación  y dos más por los disparos de los nuestros y herimos a otro. Los muertos fueron enterrados desnudos en la playa de Valle Seco. Tuvimos un herido por parte nuestra al disparársele el fusil y herirle en la cabeza y pertenecía a la Bandera de Cuba.”

          Probablemente sería Juan Sánchez Camellón, ya que es el único herido que aparece en las listas del hospital perteneciente a la Bandera de Cuba. (31)

          Por otro lado, la Carta (32) de Mateo Calzadilla menciona que:

               “… logramos matarles 2, y otro muy mal herido…”

          Las Octavas del poema de Lorenzo Pastor y Castro (33), que trata del ataque inglés por el Bufadero, concluyen diciendo:

               “Desvanecido este segundo ensayo // y viendo lo imposible de la empresa, // a sus buques se vuelven con desmayo //… // y, en fin, se embarcan estos enemigos, // dejándonos en tierra dos testigos.”

          La Relación de Francisco Tolosa (34) relata:

               “Aquella noche con pérdida de tres hombres, que les habían matado los nuestros…”

          Juan de Aguilar, en su Relación (35), especifica que:

               “…a las dos de la tarde S. E. mandó a D. Santiago Madan con 120 rozadores y exploró todo Valle Seco y hallaron panes, un saco con bizcochos, y algunas piezas de ropa, algunas cartucheras y un inglés muerto en el fondo del valle y que no encontraron a nadie más.”

          Y en la Relación de Bernardo Cólogan (36), consta que:

               “…tal cual tiroteo entre partidas que bajaban a estancar su sed en una fuente inmediata y otras nuestras que les acechaban de cuyas ligeras escaramuzas dejaron (dicen) los primeros dos muertos en el sitio llevando consigo algún herido.”

          El Diario del capitán del Theseus, Ralph Willett Miller (37), refiriéndose a este primer ataque del día 22 de julio, afirma:

               “Confieso que temí que el capitán Trowbridge muriera en la colina, habiendo estado en los últimos momentos muy enfermo. Estuvo muy recuperado luego, y sólo uno de los hombres del Zealous falleció… El capitán Oldfield me informó que él y varios de sus hombres habían visto dos cuerpos ingleses al pie de los precipicios, que deben haber sido dos de los desaparecidos que habían perecido inútilmente.”

          Por el Diario de a bordo de la fragata Emerald del Capitán Thomas Moutray Waller (38) conocemos que:

               “El 22 de julio…   dos o tres hombres fallecieron durante la tarde y en la noche debido a la fatiga excesiva que habían soportado en el día.”

          Si comparamos las fuentes españolas y las inglesas veremos que cuatro de las narraciones españolas (Marrero, Calzadilla, Tolosa y Cólogan) del ataque inglés del 22 de julio por el Bufadero o Valle Seco, coinciden con la del capitán inglés del Theseus, Ralph Willett Miller, en el número de muertos ingleses en ese día.

          Por otra parte, son más escuetas las noticias que tenemos de los dos días siguientes al 22 de julio. Sólo la Relación de Domingo Vicente Marrero nos refiere:

               “En la noche del 24 de julio tenemos un soldado de artillería  herido, quemado, al producirse por que un botafuego saltó una chispa a un cajón lleno de cartuchos y hubo una gran llamarada, quemándose de los pies a la cabeza.” (39)

          Probablemente sea el soldado de  Artillería Juan Ramos, que aparece como quemado en las Listas de heridos. (40)

          Luego, resumiendo el número de muertos y heridos de este tercer apartado, diremos que fueron:

             - Por parte española: 2  heridos.
             - Por parte inglesa: 3 muertos.

          Como colofón de todo lo analizado podemos concluir que los muertos y heridos desde el día de la declaración de guerra con Inglaterra (5 de octubre de 1796) hasta las 02´15 horas de la madrugada del 25 de julio de 1797, en que fue el ataque inglés al Puerto y Lugar de Santa Cruz de Tenerife, fueron los siguientes:

             - Por parte española: 3  marineros muertos y 10   heridos.

             - Por parte francesa: 2  muertos y 18  heridos.

             - Por parte inglesa:   4  muertos, 18 heridos y varios desaparecidos. 

 
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NOTAS

1. Posiblemente sea la misma fragata La Princesa que hacía también la línea de Filipinas a Méjico y que en el año 1787  descubrió la isla de Tonga, bautizando el sitio donde recaló como  la Ensenada del Refugio, siendo su Capitán el Sr. Buril natural de Galicia.
2. Biblioteca Pública Municipal de Santa Cruz .de Tenerife (en adelante BPMSCT) Fondo Documental Antiguo. Caja 53-I. Refª. 53-4/5. Pedimento de Vicente Rossique.
3. Archivo Histórico Nacional (En adelante AHN). Sección Estado, Legajo 569.
4. Ontoria Oquillas, P.; Cola Benítez, L.; García Pulido, D. Fuentes Documentales del 25 de Julio de 1797. (En adelante F. D.) Relación de Juan Guinther. pág. 101.
5. AHN. Sección Estado, Legajo 569.
6. Era una fragata española, llamada La Mahonesa, y que fue apresada por los ingleses el 13 de octubre de 1795 cuando el asedio de Cádiz. Estaba mandada D. Tomás de Ayalde, años después nombrado Teniente General de la Armada y rebautizada por los ingleses como la Dido.
7. BPMSC. Fondo Documental Antiguo. Caja 52-II. 52-7/5.
8. F. D. Relación de Domingo Vicente Marrero, pág. 127.
9. F. D. Relación de Juan Guinther, pág. 101.
10. F. D. Relación de Dionisio Cagigas. pág. 67.
11. F. D. Relación de Dionisio Cagigas. pág. 69.
12. Debe referirse al famoso revolucionario Jean Batiste Drouet. (Nota del Autor).
13. F. D. Relación de Dionisio Cagigas. pág. 69.
14. F. D. Relación  de Domingo Vicente Marrero. pág. 130.
15. La Mutine, al mando del Teniente de Navío Monsieur Pommies, llegó al Puerto de la Isla de La Palma el 4  de mayo de 1796, para unirse a la Escuadra Francesa del Contralmirante Sercey Araber. BPMSCT. Fondo Documental Antiguo. Caja 52-II. 52-7/3.
16. BPMSCT. Fondo Documental Antiguo. Caja 52-II. 52-7/4.
17. BPMSCT. Fondo Documental Antiguo. Caja 52-II. 52-7/5.
18. F. D. Relación  de Domingo Vicente Marrero. pág.131.
19. F. D. Relación  de Domingo Vicente Marrero. pág.132.
20. Ibídem.
21. Ataque y Derrota de Nelson en Santa Cruz de Tenerife. F. Lanuza. Documento LV. pág. 375.
22.  BPMSCT. Fondo Documental Antiguo. Caja  52. 52-1/1.
23. Archivo Regional Militar de Canarias. Guerra contra Inglaterra. Sec. 2ª. Div. 4ª-2. Expdte. 0091.
24. Ibídem.
25. Public Record Office, en Kew (Londres). ADM 1/396. Con agradecimiento a D. Daniel García Pulido por haberme facilitado dicha documentación.
26. F. D. Relación de Domingo Vicente Marrero, pág. 136.
27 AHN. 1797 El Gobernador de Santa Cruz de Tenerife. Expedición de los Yngleses  contra la Ysla. Archivo General Central en Alcalá de Henares.
28. F. D. Informe del General Gutiérrez al Ministro, pág. 26.
29. BPMSCT. Fondo Documental Antiguo. Caja 67. 67-1/2.
30. F. D., pág. 167.
31. BPMSCT. Fondo Documental Antiguo. Caja 67. 67-2/5.
32. F. D. Carta a Marcos Urtusáustegui de Mateo Calzadilla, pág. 75.
33. Ontoria Oquillas, P.  Florilegio Poético al General Gutiérrez. Santa Cruz de Tenerife 1999, pág. 29. Lorenzo Pastor y Castro, natural de Santa Cruz de Tenerife y vecino del Puerto de La Orotava.
34. F. D. Relación de Francisco Tolosa,  pág. 221.
35. F. D. Relación de Juan Aguilar, pág. 60.
36. F. D. Relación de Bernardo Cólogan, pág. 85.
37. Diario del Capitán  del Theseus Ralph Willett Miller. Colección Particular. Kirstie-Buckland. Monmouth. Inglaterra.
38. Public Record Office,  Kew (Londres). ADM 1/396. Datos facilitados por D. Daniel García Pulido.
39. F. D., pág. 150.
40. BPMSCT. Fondo Documental Antiguo. Caja 67. 67-2/5.